martes, 6 de octubre de 2009

Una Juventud Radical sin Memoria

ELLOS NO SE SENTARIAN EN SU MESA

Corría el mes de julio de 1987 y los Fabulosos ya se aprestaban a entrar a grabar lo que sería su segunda placa discográfica. Todo esto ocurría mientras ellos seguían tocando todos los fines de semana, con shows que ahora manejaba su agencia. Este hecho, tan festejado en un principio, les traería aparejada su primera pesadilla, su primera gran polémica.

Un contrato firmado por Rodríguez Ares Producciones sin el consentimiento de la banda los llevaría por primera vez en su historia a tocar en un estadio porteño, y este sería ni más ni menos que el mismísimo Obras. De entrada todo parecía encaminado, la propuesta era importante y fue celebrada por todos. Por el "templo del rock", como se conoce por estos pagos, pasan (y pasaron) las más importantes figuras de nuestro país y el mundo: Serú Girán, Soda Stereo, Sumo, Virus, Charly García, Nirvana, The Police, por mencionar sólo algunos que me vienen a la mente en estos momentos. El recinto ubicado en Avenida del Libertador hace las veces de prueba de fuego para nuevas bandas: si colman su capacidad se consagran en el ambiente rockero argentino.

Hasta ahora todo bien, pero la agencia había omitido un detalle. Sus nueve representados actuarían allí, mas en un show partidario organizado por la Juventud Radical, liderada por el político progre Jesús Rodríguez. El hecho le puso los pelos de puntas a la banda (si, Flavio, Vaino y Dany aun lucían algo de cabello), ya que estarían haciendo propaganda política, y encima para gente que no tiene nada que ver con su forma de pensar y actuar. Debían remediar la situación, pero en el medio estaba el contrato a cumplir.

Los afiches que empapelaban la ciudad anunciaban el festival gratuito: "La JR va con vos". Los Abuelos de la Nada, Los Enanitos Verdes, La Torre y David Lebón también habían confirmado su presencia para actuar el 23 de julio en Obras. Pero la polémica aparecería en la antevíspera, durante la conferencia de prensa en la que se anunciaba el recital.

Lo que debería haber sido pura difusión para la UCR se transformó en un mal trago. En el centro de la mesa representando el partido se ubicaba el diputado Jesús Rodríguez, y a cada uno de sus lados Horacio Calzón Flores, por aquel entonces primer candidato a concejal metropolitano, y el titular de la Juventud Radical (JR) Andrés Delich.

Compartiendo la mesa de prensa se hallaban invitados algunos músicos de los grupos convocados. La conferencia comenzaba, pero faltaba algo. ¿Dónde están los Cadillacs? Rodríguez, muy sonriente y cortés, los llamó a través del micrófono: "Invito a los Fabulosos a compartir nuestra mesa". Desde un costado, la respuesta de Vicentico fue tajante: "no nos sentamos en esa mesa porque detrás hay carteles de la Juventud Radical, y nosostros no somos radicales. Y porque no compartimos ninguna mesa con quiénes votaron la Ley de Obediencia Debida".

Mientras esto ocurría, otro Cadillac repartía volantes a los periodistas y los organizadores presentes. Jesús Rodríguez optó por su lectura: "Los Fabulosos no estamos felices hoy. Nosotros no queremos tocar para ningún partido político, ni que nuestro nombre sea usado con fines partidarios, ya que ninguno de éstos representan nuestros ideales de justicia, derechos humanos y libertad".

Posteriormente, el diputado tuvo una salida que pasó desapercibida: "Que vos puedas decir lo que dijiste, muestra que organizamos un acto pluralista y que vivimos en democracia". A esta altura era imposible remontar el clima de lo que debería haber sido un simple trámite.

Esto no terminó acá, ya que acto seguido el músico Chocolate Fogo manifestó irónico e incisivo su postura: "Nosotros estamos muy contentos de que la JR se haya adherido al partido de Los Abuelos de la Nada; de que los partidos hagan afiches de rock nacional, y de que los jóvenes radicales se apoyen en Los Abuelos". "Hay otros grupos de rock que están marginados, y ésa es una cuestión oficialista de la que hay que hacerse cargo", agregó uno de sus compañeros de grupo.

Marciano Cantero, el cantante del grupo de pop liviano Los Enanitos Verdes, irrumpió airoso plegándose a la organización y reconociendo su simpatía por la JR. Pero ya era demasiado tarde: nada, ni nadie, podía hacer callar los ecos de las duras palabras de los Cadillacs, ni cambiar las caras de amargura de los tres políticos que oficiaban de anfitriones. Y hay más: durante la rueda de prensa debieron responder cuestiones que apuntaban a dudosos aspectos organizativos, como el hecho de que a pesar de haber regalado todas las entradas, dejarían entrar a todo el que quisiera. Las respuestas eran de compromiso, a esta altura la conferencia ya estaba perdida.

Una vez finalizada, Calzón Flores se acercó a los Cadillacs para aclararles que quedaban eximidos de cumplir con el compromiso de presentarse en el recital y que igual se les pagaría el monto fijado. La respuesta de los gorditos fue negativa. El nombre de la banda ya estaba colocado, y ellos debían ponerle el hombro a la situación presentándose en Obras como estaba pactado.

A la mañana siguiente no había diario ni programa radial que no hablara de la polémica vivida durante la conferencia de prensa. Mientras, el canal estatal ATC (ahora Canal 7) optó por censurar las opiniones de los Cadillacs en su noticiero "Buenas Noches, Argentina" donde sólo emitieron palabras del diputado hablando trivialidades acerca del recital, omitiendo el hecho principal.

En los medios la actuación de nuestros Cadillacs encontró, entre opiniones de repudio y apoyo, una sensación en común: sorpresa, como producto del desconcierto. "¿Cómo los 'gorditos conchetos' que visten bien y tienen onda rugbier vienen a gritarle las contradicciones a un político progre?", era la pregunta.

Fabulosos en un alto de la grabación de "Yo te avisé!!"

El hecho fue que, finalmente, la noche del jueves 23 de Julio de 1987 los Cadillacs se presentaron por primera vez en el escenario del Estadio Obras. Lo hicieron ante un público conformado en su mayoría por militantes de la JR, que se encargaron de recibirlos y acompañarlos durante el show con una lluvia de escupitajos y objetos varios. La música apenas podía escucharse tras un coro de silbidos de los asistentes/militantes. Eso a los Cadillacs pareció importarles poco: habían sido contratados para tocar y allí estaban, pese a las condiciones adversas.

El día después del recital, el diario Página/12 publicó una columna titulada "Buenas noches, censura" firmada por Eduardo Aliverti. En ella repudiaban el hecho de que la polémica Cadillac haya sido omitida por ATC. Y a su vez sugería a modo de broma: "Se desconoce si, por razones de gancho comercial, la compañía discográfica aceptará para el tema, título tan atractivo pero, convengamos, un poco extenso: 'No nos sentamos en esa mesa porque detrás hay carteles de la Juventud Radical, y nosotros no somos radicales. Y porque no compartimos ninguna mesa con quines votaron la Ley de Obediencia Debida'".

El periodista no estaba tan equivocado, aunque, efectivamente, el nombre tentativo resultaba demasiado largo. Finalmente, y en contra de los que muchos creen, Los Fabulosos Cadillacs sellaron el hecho de la pelea con Jesús Rodríguez mediante el título "Yo no me sentaría en tu mesa". Pero la canción ya existía: estaba preparada para el inminente segundo disco. Vicentico aclara como surgió:

"El tema no es contra nadie en especial y hasta salió antes del asunto de aquélla conferencia de prensa. Creo que es una letra para cualquier músico de rock, con ese sentimiento hacia la gente que te hincha las pelotas y te critica sin entender nada. Sale de estar podrido que te rompan las pelotas, por eso al final dice 'nunca podrás callar esta canción'. Y es eso: nadie nos pudo hacer callar, ni podrá.", planteaba un ofuscado Gaby a la revista Cantarock.

"Hicimos lo que pudimos –proseguía-. Nos rompía las pelotas tocar para un partido político, y la agencia vendió un show sin consultarnos nada. Estábamos atados al contrato, entonces fuimos a la conferencia y cuando nos preguntaron que nos parecía todo, lo dijimos. Tampoco fue una movida política ni publicitaria".

Gaby ponía en limpio la situación, y agregaba otro dato curioso en referencia a 'Yo no me sentaría en tu mesa': "Lo impresionante de la letra es que la hicimos antes de todo este kilombo. Cuando nos dimos cuenta, no lo podíamos creer".

Las críticas por la falta de compromiso social comenzaron a apagarse desde este episodio. Lo ocurrido sería el germen primario de aquélla imagen de banda combativa que les otorgarían años más tarde.

VITO RIVELLI
Abril de 2002

3 comentarios:

Parriyero Peronista dijo...

Este comentario como buen Bostero que soy me pone la piel de Pollo ,soy admirador de los fabulosos pero desconocia esta anecdota , me gusto que me haya enterado por un blog Peronista , salutes

manuel el coronel dijo...

Excelente anécdota compañeros. Los fabulosos por eso son lo que son.

Cuanto huevo, recordemos que recién arrancaban, y los otros casi que ya estaban

CASPA DE MALDITOS dijo...

Ahora entiendo porqué jamas me gustaron ni un poco los Enanitos Verdes!!!