viernes, 20 de septiembre de 2013

Pancho Dumas

Algunos fundamentan la política desde la denuncia constante. Otros son un alambique de buenas intenciones; el resto y pocos gestionan y concretan para el bien común.
Pero parece que a veces tener prensa en demasía pone en evidencia las apetencias desmesuradas, tal cuál le pasó hace unos días a Francisco Torroba, cuando alardeó que ya era número puesto en la diputación nacional y ante la indignación de los vecinos se ha mandado a guardar.

Hoy se publica que le había solicitado al gobernador el dinero para financiar un horno pirolítico, cuando hace unos días en una audiencia pública su tropa rechazaba a diestra y siniestra ese modo de eliminar los residuos patológicos.

Pero pasa desapercibido que "Pancho" ha seguido haciendo campaña publicitaria encubierta cuando para las PASO de octubre comienza recién el próximo domingo. ¿Por qué campaña encubierta? Se puede aceptar que haya quedado la pegatina de afiches en las columnas, las pintadas en los paredones o los pasacalles colgados, pero es muy distinto que siga circulando una publicidad móvil en la luneta de un colectivo, ya que se paga por la misma un canon. Por lo tanto se está financiando una campaña fuera del tiempo de campaña; por lo menos el sentido común así lo señala.
Pero si es gratis y no se paga, entonces es más que sospechoso, porque la publicidad de Francisco Torroba está en los colectivos que van de Santa Rosa a Toay y de Toay a Santa Rosa. La empresa que presta ese servicio es Dumas, la empresa es, como señala el diario, propiedad de los hermanos Cirigliano, los dueños el Grupo Plaza. Los que prestaban un servicio deplorable en Santa Rosa.