miércoles, 25 de febrero de 2009

Ataque restauracionista

Por Horacio González
(Página/12, miércoles 25 de febrero de 2009)

[Fragmento] ...Nos referimos al ataque restauracionista en curso, que señala que hay una “dignidad republicana” contra el “sangüiche de milanesa” del clientelismo. O que existen “soluciones concretas” (Macri) y “que reina la inseguridad” (De Narváez) para contraponer a lo que se consideran las “máscaras de gobierno”, sean los derechos humanos, sea la “invención de un pasado”, etc. En el primer caso, los restauradores se hacen cargo del ítem moral (Carrió, Morales, Cobos, Juez), en el segundo caso del ítem de lo fáctico (Solá, Reutemann, Macri). Por un lado son espiritualistas, por otro lado son concretistas, teluristas, securitistas, empiristas, etc. Se complementan. Fusionan por derecha la materia y el espíritu. Son empresarios, estancieros, dueños de compañías televisivas y afortunados advenedizos que, en una rara paradoja de la historia, quieren englutir a un movimiento popular del que, como bien saben, sólo quedan emblemas maquinales y desactivación simbólica. Tienen ellos un lenguaje o dicen tenerlo. Son ellos los enmascarados y acusan a los demás de poseer las máscaras. Los hados de la restauración conservadora parecen favorecerlos. En verdad, para ellos, lo crasamente material es lo moral y viceversa.

Doble Renta

Por Roberto Navarro
(Página/12, miércoles, 25 de febrero de 2009)

Los reclamos de la dirigencia del campo para que el Gobierno disminuya los Derechos de Exportación de granos se basan en una visión distorsionada de cómo se debe conformar el nivel de utilidades del sector. El Poder Ejecutivo, como lo hacen otros gobiernos del mundo, busca recaudar impuestos en los sectores con mayor capacidad de generación de ganancias. El campo es claramente el sector productivo de mayores ventajas comparativas. Ventajas brindadas por la generosidad del clima y la tierra argentinos. Los productores no lo ven así, porque mantienen desde hace años un sistema productivo que divide la renta en dos partes: en promedio, 70 por ciento para el dueño de la tierra y 30 por ciento para el arrendatario. En el país casi el 70 por ciento de la tierra se trabaja bajo ese régimen. En Estados Unidos, el gran productor mundial de alimentos, menos del cinco por ciento de la tierra cultivada se arrienda. En Europa sólo se alquila el tres por ciento de los campos. En Brasil prácticamente no existe el arrendamiento.
Más allá de los intereses personales y políticos que puedan tener los miembros de la Mesa de Enlace, existe una gran cantidad de productores que presionan por llevar adelante medidas de fuerza para conseguir una rebaja impositiva. Los que lo hacen son los arrendatarios. La razón es que el 50 por ciento de su costo es el alquiler de la tierra. Por eso no hay precio ni nivel de retenciones que los satisfagan.
Hay un segundo factor que eleva los costos de los productores. No realizan las labores de siembra y cosecha con su propia maquinaria: la mayoría terceriza esos trabajos. Así entra en la distribución de la renta un tercer actor, el contratista, dueño de las maquinarias.
El sistema que se armó en el país está basado en ganar dinero con la mínima inversión:
- El dueño de la tierra recibe un alquiler fijo, sin tener que invertir en semillas, fertilizantes, herbicidas, mano de obra ni maquinarias.
- El arrendatario entra en un negocio de gran nivel sin tener que invertir millones de dólares para comprar la tierra.
- Y ambos evitan comprar tractores, sembradoras y cosechadoras.
En Brasil, donde no se cobran retenciones, pero se exporta con un tipo de cambio mucho menos conveniente que en Argentina, no hay reclamos de los productores. Ellos trabajan sus tierras y lo hacen con sus propias máquinas. Pero el Estado no es ajeno a esta realidad: el Ministerio de Agricultura del país más grande del Mercosur impone un precio máximo a la renta de tierras, que revisa anualmente. Ese precio es tan bajo que desestimula a los terratenientes a tentarse con la ventaja de vivir sin trabajar ni invertir ni arriesgarse a los peligros que imponen los factores climáticos o ciclos de precios. Lo mismo ocurre en el resto de los grandes países productores de alimentos. En Italia, por ejemplo, el precio del alquiler no puede superar un porcentaje del valor de la tierra. Hay un caso paradigmático en el mercado local. Gustavo Grobocopatel, uno de los mayores productores de soja del país, posee muy pocas hectáreas propias en Argentina, pero trabaja más de 200 mil hectáreas. En Brasil, en cambio, tuvo que invertir en la compra de más de 250 mil hectáreas porque no encuentra quién le arriende. Osvaldo Barsky explica en el libro La rebelión del campo que “el mayor problema no es que se trabaje en tierras arrendadas, sino el exorbitante precio al que llegaron los alquileres, empujados por la competencia entre los grandes pooles de siembra. Este fenómeno deja afuera a los pequeños productores que, al no tener el mismo nivel de productividad que los grandes, van quedando marginados del negocio. Así se concentra la producción agropecuaria”.
En definitiva, el problema no está en el cobro de retenciones, que sirven para reducir el precio de los alimentos en el país y para intentar direccionar qué cultivos son más convenientes sembrar en cada momento. La raíz de la disconformidad de los productores es que en la actualidad no pueden mantener el régimen de doble renta.

martes, 24 de febrero de 2009

Para que sepamos con quienes se forman los piqueteros de la abundancia

A propósito de la acusación de vocero del Gobierno Nacional y Popular realizada por Ulises Forte respecto del periodista e investigador Horacio Verbistky, además de los considerandos de diario oficialista a Página 12, habría que preguntarse por dónde andaba y qué hacía durante el menemismo y la patria neoliberal, porque si hacemos memoria no lo escuchábamos quejarse, parece que amarrocaba billetes gracias a la ruleta financiera. Vaya nuestra solidaridad intelectual con Verbitsky.

Forte, vicepresidente 2º de la Federación Agraria Argentina (FAA), es tercera generación de productores ganaderos, posee un campo de 150 hectáreas en General Pico (La Pampa). Este dirigente se reúne con los agrofachos de la SRA y planifica estrategias junto a los que apoyaron a la dictadura militar. Posiblemente sea candidato por el radicalismo en las elecciones de octubre.

La gauchocracia ahora también empezó a formar cuadros políticos (de derecha) con Vicente Massot. Informate de lo que hizo y piensa este politólogo polémico...


NEGOCIADOS DE UN APOLOGISTA DEL GENOCIDIO

Vicente Massot, el hombre que controlará los grilletes modernos

El espantoso crimen de Campana, en el que una familia fue masacrada a hachazos, permitió que se difundan aspectos de cómo se maneja el sistema de tobilleras magnéticas para reclusos con prisión domiciliaria. El hecho de que el principal sospechoso de asesinar a dos niños y sus padres logró burlar el control del Servicio Penitenciario bonaerense, hizo que el gobernador Daniel Scioli prometa menos beneficios para los presos, con un coro de "antigarantismo" mediático azuzándolo. Detrás de las fallas, se sospecha que hay una sórdida disputa entre empresas que disputan la concesión del servicio. De 2002 a la fecha, era brindado por la empresa General Industries de Argentina S.A., a la cual se le venía renovando la licitación automáticamente. La última, fue ganada por Megatrans S.A, la empresa de seguridad de Vicente Massot, director del diario Nueva Provincia de Bahía Blanca y defensor de la dictadura y de la tortura.
Desde su medio, Massot se queja de la "inseguridad", mientras que le vende elementos al Estado para vigilar y castigar a la población. El apologista del genocidio tiene garantizado un negocio redondo, gracias al oportunismo y a la falta de voluntad de hacer cambios reales que tienen los funcionarios bonaerenses.
Los grilletes modernos -como los denominó el juez Eugenio Zaffaroni- son un intento del Estado provincial para descomprimir de alguna manera la superpoblación carcelaria. Luego del asesinato de la familia Mansilla, un crimen perpetrado con una crueldad espeluznante, el ministro de Justicia bonaerense, Ricardo Casal, admitió que 22 presos peligrosos (básicamente homicidas, violadores y proxenetas de menores) gozaban del beneficio de estar en sus hogares con la famosa tobillera. Entre ellos se encuentra Marta Oviedo, una ex cabo de la Policía bonaerense que torturó hasta la muerte a Andrea Viera en la Comisaría 1era de Florencia Varela en 2002. Hasta hace no mucho, los policías Néstor Panucci Mansilla, Mauricio Padín Colasso y Sergio Gutiérrez Carrera, que en 2004 abusaron sexualmente de una niña con retraso madurativo de Escobar, estuvieron en sus domicilios controlados por tobilleras magnéticas.
Al ritmo de la privatización de la vigilancia, el servicio de las tobilleras magnéticas quedó en manos de la iniciativa empresarial. Es un suculento negocio, cada preso que se controla implica un gasto de 30 pesos por día, más de medio millón de pesos al mes con las 600 tobilleras licitadas recientemente. Ahora, hay 300 personas bajo este sistema, pero las autoridades provinciales esperan duplicar la cifra este año. En la nueva licitación, en la que no se pidieron antecedentes, la empresa de Massot se quedó con el negociado. La competencia (GIASA), impugnó la licitación. Megatrans no es nueva en el negocio: controla ya 150 patrulleros de Federal y 1500 de la Bonaerense.
+
Frondoso prontuario
Massot, además de ser un empresario de la seguridad que cierra acuerdos con el Estado provincial, es un referente del pensamiento que defiende la tortura y la dictadura. Actualmente, dirige y es el principal accionista del centenario matutino bahiense, ligado históricamente a la Marina y a Emilio Massera. Suele escribir artículos en La Nación o dar Clases en la Universidad Católica. En el pasado, militó en la Falange Restauradora Nacionalista y fue secretario de redacción de la ultraderechista revista Cabildo.
En 1993 fue nombrado viceministro de Defensa por Carlos Menem, pero debió renunciar al reivindicar la tortura, a la que considera como "excesos necesarios". Esta postura no es una novedad. Desde las páginas de su diario pidió a las Fuerzas Armadas en 1973 "proceder… sin contemplaciones ni concesiones". Ese mismo año hablaba de los grupos de tareas de la derecha peronista como de "aguerridos grupos de argentinos que defienden los colores patrios y reaccionan como hace rato debió hacerlo el país todo contra el 'trapo rojo'". En 1976 ya exigía abiertamente "juicios sumarios, pena de muerte dictada por autoridades militares, toque de queda y patrullaje militar en todo el país". En plena época del terrorismo de Estado, concurría a la Esma para dialogar con su director, el almirante Jacinto Chamorro. En el diario bahiense reinó el terror: dos obreros gráficos Enrique Heinrich y Miguel Ángel Loyola, fueron secuestrados, torturados y fusilados luego de encabezar reivindicaciones laborales.
En la actualidad, Massot suele lamentarse al considerar que pese a que el bando dictatorial ganó la guerra a nivel militar, la perdió a nivel político, al quedar instalada la idea de los "derechos humanos". Suele pedir "más seguridad" y tiene amigos en las fuerzas de seguridad. La dirección operativa de Megatans supo estar encabezada por el ex comisario de la Federal, Luis Fernández (procesado por extorsionar a mujeres en situación de prostitución y a vendedores ambulantes), y por el comisario Rubén Parravicini (jefe de la Bonaerense en la época que una banda de delincuentes y policías robó el Banco Nación de Villa Ramallo y que los rehenes fueron rematados por los mismos agentes). Como "analista internacional" reclama "la inmunidad a las tropas de los EE.UU. para instrumentar los ejercicios militares conjuntos Aguila III", al tiempo que como "comentarista político" advierte que si el gobierno de Cristina Fernández no cambia su rumbo, "no terminará el mandato".

lunes, 23 de febrero de 2009

Nunka fueron Nuestros

Los que se están yendo son los amanuenses de la vieja política, son los que avalaron al menemismo y sus privatizaciones, los que festejaron con la farandulización de la política y aquel lema llevado a la práctica de "pizza y champagne".
Analicemos algunas decisiones de sus más circunspectos actores, por ejemplo, el "Lole" Reutemann, que siempre ganó carreras pero nunca un campeonato; porque como en una cinta de Moebius se ha quedado a mitad de camino y lo saluda desde lejos, triunfal, Alan Jones. Incluso su retórica deja mucho que desear; es como el mismísimo balbuceo del miedoso y traidor; encima como gorila jadeante emana su conservadurismo liberal y pone en evidencia su interés particular (e individual como buen capitalista) y no colectivo, al alinearse con los cuatro jinetes del apocalipsis para salvaguardar y acrecentar su propia cuenta bancaria de devenido político, de devenido productor sojero. El periodista Eduardo Aliverti disecciona dicho comportamiento con bisturí de cirujano y nos señala: "En medio de eso ganó cámara el Menem blanco de Santa Fe, cuyas características monosilábicas y su culto a no decir jamás ni que sí ni que no sino todo lo contrario, son ya una marca aparentemente indescifrable de la política argentina. Al cabo de algún notable curso veloz de oratoria, anunció locuaz que se apartaba del bloque kirchnerista del que nunca nadie tuvo idea de que formaba parte…".
+

Los que se van nunca estuvieron con el Proyecto Nacional y Popular, son los viejos caudillos que encallaron en el senado para salvaguardarse de las investigaciones y condenas con los fueros. Son los cobardes que se suben a cualquier barco y abandonan hasta la madre para llegar a un puerto seguro que, justamente, no es donde los despide y recibe el pueblo.

domingo, 22 de febrero de 2009

Las Urnas

por Horacio Verbistky
Sabihondos impresos y televisados vaticinan que el gobierno pagará en las urnas el conflicto fiscal con las cámaras agropecuarias. Es posible, dado el odio que Néstor Kirchner y Cristina Fernández se han ganado en vastos sectores rurales y urbanos. Pero ¿cuál es la magnitud de ese rechazo y cuál su efecto electoral más probable? Como quien se quema con encuestas ve a Mora y Araujo y llora, aquí no se volverán a leer especulaciones sobre esos ectoplasmas, que cada bando exhibe para convencer o para convencerse. Un indicio contradictorio con el estrépito mediático lo brindan las elecciones internas del domingo pasado para designar el candidato a gobernador por el Partido Justicialista de la rural provincia de Corrientes. Compitieron el senador nacional kirchnerista Fabián Ríos, presidente de la Comisión de Presupuesto y Hacienda del Senado que defendió las retenciones en 2008 y Rubén Pruyas, a quien sostuvieron el gobernador radical Arturo Colombi y el Vicepresidente Julio Cobos y cuya campaña se basó en carteles que decían “El campo está contra Ríos”. Esto no le impidió vencer en los departamentos de Capital, Goya, Mercedes, Esquina, Lavalle, Santo Tomé, Paso de los Libres, Monte Caseros, San Luis del Palmar, Empedrado, San Roque, Saladas, San Martín, Concepción, Mburucuyá, Ituzaingó, Sauce, San Cosme, General Alvear, San Miguel, Itatí y Berón de Astrada, con el 62,56 por ciento de los votos, mientras Pruyas sólo se impuso en Curuzú Cuatiá, Bella Vista y General Paz y alcanzó el 35,78 por ciento.
//
Fuente: www.pagina12.com

jueves, 19 de febrero de 2009

Los dinosaurios del neoduhaldismo

El ex gobernador Felipe Solá sigue entretejiendo su alianza de derecha, la que sin lugar a duda dispensa favores a los intereses de las corporaciones que él mismo prohijara y benefició durante los años que formó parte del gobierno menemista. No hay que olvidarse que "en 1996, Felipe Solá, el Secretario de Agricultura en ese entonces, autoriza la siembra en nuestro país de la primera semilla de soja RR, un transgénico inventado por los científicos de la empresa Monsanto (la empresa norteamericana que desarrolló el 2-4-5-T, el famoso Agente Naranja, durante la guerra de Vietnam, un poderoso arboricida). El término RR significa resistente a Round-up, que es la marca comercial de herbicida glifosato, también inventado por Monsanto" [ver nota] y lo hizo sin haber realizado estudios previos.
Felipe es otro de los ingratos al peronismo; y forma parte del grupo de politiqueros que convalida el anatema de los que subieron al caballo por la izquierda y se bajaron por la derecha. En la misma posición ha quedado la diputada nacional pampeana Adriana García, otra traidora que deberá dar explicaciones en el Congreso Partidario del 14 de marzo en la localidad de Quemú Quemú. Quizá la canallada se potencia por las alianzas en las que participan, encima, anduvieron coqueteando con Cleto "Judas" Cobos, el mayor apóstata del Proyecto Nacional y Popular.
Solá junto a De Narváez, referentes del neoduhaldismo, acaban de ratificar que iniciarán un camino de unificación de los bloques legislativos del peronismo disidente, de PRO y Recrear dentro de un mismo interbloque. Esta toma de posición debe recordarnos a los argentinos aquella otra vieja coalición denominada, allá por 1927, Confederación de Derecha, que justamente se había reunido para oponerse a las disposiciones populares que tomaba el presidente radical Hipólito Yrigoyen.
+
A medida que se vayan acercando las elecciones de octubre este alineamiento de neoliberales irá decantando y aumentando su violencia semiótica, y dirigirán, coayudados por los periodistas del libre mercado, sus diatribas al Gobierno Nacional y a las relaciones en el Mercosur y con países que sustentan su reconciliación con la historia y el pueblo, como son los casos de Venezuela, Ecuador o Bolivia.
En esta perspectiva, tal vez, queden amontonados por el odio visceral que sienten por el compromiso y el involucramiento del Estado en las políticas nacionales y provinciales, ya que ellos mismos fueron los que lo desguazaron y privatizaron para beneficiar a sus socios capitalistas. Por lo tanto no será ninguna sorpresa que se reitere la foto legendaria de Potrero de los Funes (San Luis) con otra vuelta del tren fantasma, ahora disfrazada y retocada con el glamour de Punta Mogotes, en donde veamos juntos a los Rodríguez Saá, Menen, Puerta, De la Sota, Reutemann, Barrionuevo, Macri, De Narvaéz, Solá, y "el padrino" Eduardo A. Duhalde.

miércoles, 18 de febrero de 2009

Los escenarios de la catástrofe

Por Sergio De Matteo ― Para el diario El Extremo Sur de la Patagonia
(http://www.elextremosur.info/)

"Hay un cuadro de Klee que se titula Angelus Novus. Se ve en él un ángel, al parecer en el momento de alejarse de algo sobre lo cual clava la mirada. Tiene los ojos desorbitados, la boca abierta y las alas tendidas. El ángel de la historia debe tener ese aspecto. Su rostro está vuelto hacia el pasado. En lo que para nosotros aparece como una cadena de acontecimientos, él ve una catástrofe única, que arroja a sus pies ruina sobre ruina, amontonándolas sin cesar. El ángel quisiera detenerse, despertar a los muertos y recomponer lo destruido. Pero un huracán sopla desde el paraíso y se arremolina en sus alas, y es tan fuerte que el ángel ya no puede plegarlas. Este huracán lo arrastra irresistiblemente hacia el futuro, al cual vuelve las espaldas, mientras el cúmulo de ruinas crece ante él hasta el cielo. Este huracán es lo que nosotros llamamos progreso."

Sobre el concepto de historia, Walter Benjamin



El traspaso de año ha traído cambios y reiteraciones en los sucesos que conforman la unívoca realidad global convalidada por los centros de poder. Sin embargo ninguna circunstancia escapa a dicho carácter uniforme, es que ciertas coordenadas demuestran que los hechos benefician y castigan a la misma humanidad de forma disímil; pero, a pesar de todo, algo se está modificando en la genética mundial porque las imposiciones económicas a que nos había acostumbrado el imperialismo culminó en crisis y su férrea autoridad se irá debilitando en gran parte del planeta.
Con mayor frecuencia hemos contemplado el padecimiento de las mayorías postergadas por el neoliberalismo, y a su vez la bonanza de una minoría dueña de los medios de producción y su consabida plusvalía, incluso fuimos sorprendidos con la fabulosa burbuja inventada en Wall Street que hizo estallar la propia catedral del capitalismo. Todavía no se entrevén de forma completa las consecuencias sobre el sistema financiero dominante de las últimas décadas, mucho menos a cuántas empresas y países arrastrará en su debacle final.
En este panorama aciago en que crece la tasa de desempleo en el mundo, en que los gobiernos intervienen en los mercados, en que las tasas han caído a cifras impensadas, aún así el FMI pretende imponer sus recetas financieras y erigirse en la autoridad rectora del proceso de recuperación de la actividad económica; pareciera que la fórmula ahora es cómo se administra el salvataje estatal (desde ya, según sus recientes directivas la lógica es que favorezca a los mismos socios protectores). La contrapropuesta ha surgido en el Foro Mundial Social que se desarrolló hace unas semanas en Belém do Pará (Brasil): "El mercado quebró. Ya basta de obedecer a los que fracasaron. No salvemos a los bancos, salvemos a la gente. Lo económico y lo ambiental van de la mano. Soberanía latinoamericana sobre los recursos latinoamericanos. Una moneda común. Un cambio ético. Lo colectivo por sobre lo individual…" (Sandra Russo, "Globalicemos la esperanza", Página 12, 2 de febrero de 2009, pág. 2).


La Historia en Espiral
El corso y ricorso de la espiral histórica propuesto por Giambattista Vico ha cumplido a rajatablas su itinerario, por lo menos en lo que atañe a los recursos materiales y monetarios de los líderes mundiales: pues de un día para el otro ha cambiado la interrelación de las empresas privadas, la intervención del Estado en las políticas públicas y la intermediación de los sindicatos. En fin, se confirma algo que conocemos de sobra por estas tierras sureñas: las ganancias corresponden a los que arriesgaron el capital, en cambio las pérdidas se socializan y las paga la ciudadanía. Todos los habitantes del mundo (mucho de ellos dentro de la pobreza) hoy financian con su fuerza de trabajo y su seguro de jubilación la urgencia usurera de los inversores (entiéndase aves rapaces) del capital sin bandera.
Retornemos a la idea de la espiral, justamente esa forma se corresponde en el discurso, muchas veces, a la sensación (o percepción) de que algo se acrecienta, por ejemplo se dice: espiral de violencia… Hay otra imagen para indagar, el cuadro de Klee: Angelus Novus ―podríamos recurrir a varios iconos que representan la espiral de violencia del siglo pasado: Guernica de Picasso, El grito de Munch, o el anticipatorio matadero de la Dictadura refractado en el cuadro Carnicero N° 1 del '72 de Carlos Alonso― que nos procura comunicar algo a través de su simbología. Walter Benjamin con la metáfora del "Angelus" intenta explicar el marco de la modernidad sobre la cual la sociedad ha construido una ilusión de progreso ascendente (quizá la espiral); "progreso" diseñado en Europa y que pronto reproduciría a una velocidad extraordinaria Estados Unidos. Se habla de las primeras décadas del siglo XX pero también es posible proyectarla sobre el XXI: el avance tecnológico que vislumbrara el pensador alemán ha multiplicado actualmente sus innovaciones casi a diario (en gran parte aplicado a la industria de la guerra); aquel progreso, como éste, sin duda alguna, se corresponde a la catástrofe, porque su aplicación dejó como saldo el siglo más violento de la historia (dos guerras mundiales, dos bombas atómicas, campos de concentración, dictaduras sangrientas, atentados terroristas, y un sin fin de micro-guerras). Fundamentalmente la catástrofe, el genocidio, las matanzas, las construyó y justificó el viejo Imperialismo o, ahora, el nuevo Imperio multipolar.
En ese sentido, pareciera que la Historia no podía dejar de despedir a uno de los presidentes más destructivos que ha tenido el mundo sin una guerra; lo hizo con bombardeos, con bloqueos, con asesinatos selectivos, a costa de la sangre del pueblo palestino. George W. Bush debe haber gozado el belicismo israelí hasta el último momento en que entregó el mando a Barack Obama.


■Franja de Gaza
Ante los conflictos geopolíticos que dirimen Oriente y Occidente hay que sopesar cada concepto que se emplee, porque corremos el riesgo de ser acusados de antisemitas o partidarios del terrorismo. En primer lugar, es necesario realizar una doble lectura de los hechos acaecidos en la Franja de Gaza; una de las mismas debe ser simplemente como seres humanos, en donde nuestra solidaridad tiene que manifestarse de inmediato, porque son semejantes que se han quedado sin los mínimos recursos para la sobrevivencia y, encima, están siendo exterminados en un territorio cerrado o cárcel a cielo abierto. La otra es decididamente política, y en ese sentido no alcanza tan solo con la postura y predisposición ciudadana, sino que implica análisis y reflexiones más profundas, porque la historia es compleja, además nos cuenta y nos revela una diáspora entre el pueblo árabe y judío cargada de matices e intereses propios y ajenos.
Los militantes del campo popular ―sean de la tendencia que sean― no pueden ignorar estos sucesos nefastos, humillantes, a la vida humana. Tampoco es posible retacear la toma de posición, alivianando los significados y los contextos desde donde se opina: por eso es condenable la brutalidad y el poder de fuego desproporcionado del ejército invasor israelí, así como hay que denunciar a los responsables ideológicos de las decisiones, o sea, a los dirigentes y funcionarios del Estado de Israel. Ante esta espiral de violencia los gobiernos de Venezuela y Bolivia rompieron relaciones con los mandatarios sionistas.
Aunque los medios rentados por el capital imperialista han intentado tergiversar la información, protegiendo los intereses de Israel, otros periodistas y fotógrafos brindaron las pruebas del genocidio que se llevó a cabo contra el Pueblo Palestino. La operación “Plomo fundido” ha dejado unos 1400 muertos, entre ellos, más de 400 niños.


■La misma conducta ortodoxa
El Gobierno Nacional emitió dos comunicados a través de su Cancillería respecto a la masacre que se estaba llevando a cabo en la Franja de Gaza; quizá sean un poco tibias al lado de la condena emitida por Hugo Chávez y Evo Morales. En tal perspectiva, la postura de Néstor Kirchner como Cristina Fernández quedó a mitad de camino, es decir, fue bastante pragmática, a sabiendas de que los militantes de las causas populares y nacionales han conocido en su propia sangre lo que significa la persecución, la proscripción, el exilio, la tortura, la desaparición y la muerte.
Es paradójico que en este país muchos de los partidos progresistas ―de los que se dicen inscritos en la izquierda―, hoy confluyan en un mismo espacio con el sector más reaccionario y retrógrado de la Argentina, y de que compartan la trama (electoralista) junto a los que agradecían los bombardeos y fusilamientos de la Revolución Libertadora, o los que elogiaban al Proceso de Reorganización Nacional a través de costosas solicitadas publicadas en los diarios más importantes.
Hablemos de memoria también acá, hagamos nuestra autocrítica también; porque, por el contrario, la actitud denunciadora virtual de la oposición (con el radicalismo y el socialismo alineados en la Internacional Socialista) nos excede en nuestra capacidad militante e intelectual, es que ni siquiera cabe el correlato de construir sobre las contradicciones. Ante la apropiación de la historia que realizan (como el Grito de Alcorta) observamos contrariedades irreconciliables y antitéticas al levantar las banderas con las figuras simbólicas de Evita, el Che, o Fidel; mucho peor todavía cuando sostienen argumentos y loas a la Patria Grande que conducen Hugo Chávez, Evo Morales, Raúl Castro o Rafael Correa, porque hacen todo lo contrario en el Pago chico.
Los intelectuales argentinos de Carta Abierta han denunciado las confabulaciones de la nueva derecha; es la misma de siempre que sigue pendiente de las políticas emanadas de Estados Unidos. Sólo hay que escuchar a los periodistas que tienen como voceros; con crisis y todo éstos continúan enalteciendo todavía las ventajas del FMI, del neoliberalismo y la globalización. Actores semejantes se repiten en Israel; Juan Gelman y León Rozitchner los han caratulados como sectores ligados al poder judeocristiano y neoliberal. No vamos a explicar las consabidas relaciones y analogías con los opositores de nuestra patria, caen por su propio peso: o acaso la Franja de Gaza, encajonada y cerrada por la fuerza, no se parece a lo que hicieron las corporaciones conservadoras para derribar al presidente Allende en Chile o hace un año el lockout y los bloqueos de rutas de la gauchocracia local con el Gobierno Nacional y Popular argentino (aconsejamos cotejar con la película El diario de Agustín).


Crímenes de Guerra
El desconocimiento (sospechoso) por parte de los gobernantes israelíes de las más elementales normas humanitarias, así como el desprecio ante las resoluciones de las Naciones Unidas a lo largo de más de medio siglo, los hace pasibles de ser enjuiciados por la comisión de Delitos de Lesa Humanidad.
Los intensos bombardeos, con el agravante de haber utilizado armamento ―bombas de fósforo blanco― condenado por la ONU en la Convención de Ginebra, provocaron la airada reacción en todo el mundo con marchas de repudio a la matanza de civiles y a la incursión israelí en la Franja de Gaza.
En ese contexto, los victimarios intentaron transformarse nuevamente en las víctimas, aludiendo al holocausto, cuando ellos mismos estaban generando el exterminio palestino bajo la directiva sionista. Hemos visto como en Argentina quisieron embarrar la cancha, los principales líderes judíos en el país, amparados por algunos de los medios corporativos que responden a los mandatos pro-yanquis, salieron a acusar a los que manifestaban en contra de la intervención armada del Estado de Israel de antisemitas y focalizaron sus diatribas en figuras como Luis D'Elía ―uno de los voceros más contundentes a la hora de opinar sobre la matanza en Gaza― que, además, increpó a la comunidad judía argentina, aduciendo que no se sumaban como en las movilizaciones que realizaban sus pares en Tel Aviv por la paz. La titular del INADI, frente a la queja de los dirigentes de instituciones judías, intimó a varios ciudadanos argentinos, aunque María José Lubertino había declarado no hace mucho tiempo que "Israel violó las leyes del derecho internacional y se le vino en contra".
Más allá de las "roscas" dirigenciales, del tráfico de influencia, el genocidio perpetrado por el Estado de Israel es condenable; voces de intelectuales y políticos de todo el mundo se sumaron a la denuncia pública: John Berger, Eduardo Galeano, Saeb Erekat, Brian Enno, Subcomandante Marcos, Heine Dieterich, Pierre Barbancey, entre muchos más, y también argentinos: Adolfo Pérez Esquivel, Juan Gelman, León Rozitchner, Alejandro Kaufman, Pedro Brieger, Rubén Dri, Osvaldo Bayer, Claudio Katz, Emilio Marin, y el diario La Arena (La Pampa), entre otros.
Entonces, aquellos que están involucrados con las luchas populares de liberación, sopesando los hechos, la densidad de la violencia y notando que los más perjudicados han sido los niños, los ancianos y las mujeres, es "racional" que se solidaricen con el pueblo palestino y, en particular, con su heroica resistencia en pos de la independencia e integridad territorial. Por lo tanto, la conciencia exige un compromiso existencial ―tanto en gentiles como en judíos bajo la memoria de la shoá―, pues así como también se condenó a los asesinos nazis, es necesario responder y adherir al llamamiento de organismos no gubernamentales internacionales para que los actuales gobernantes de Israel sean juzgados por el Tribunal Penal Internacional como inspiradores y ejecutores de Crímenes de Guerra.