jueves, 14 de enero de 2010

El pantano argentino. El irresistible desarrollo de la crisis de gobernabilidad

Por Jorge Beinstein

El nuevo año comenzó mal en Argentina, el conflicto causado por el desplazamiento del presidente del Banco Central, Martín Redrado, disparó una grave crisis institucional donde se enfrentan dos bandos que van endureciendo sus posiciones. Por un lado una oposición de derecha cada vez mas radicalizada ahora con mayoría en el poder legislativo encabezada por el vicepresidente de la República y que se extiende hacia los núcleos más reaccionarios del poder judicial y de las fuerzas de seguridad (públicas y privadas).

Se trata de una fuerza heterogénea, casi caótica, sin grandes proyectos visibles impulsada por los grandes medios de comunicación que operan como una suerte de "partido mediático" extremista, su base social es un agrupamiento muy belicoso de clases medias y altas. En el otro bando encontramos a la presidenta Cristina Kirchner resistiendo desde el Poder Ejecutivo con sus aliados parlamentarios, sindicales y "sociales", su perfil político es el de un centrismo desarrollista muy contradictorio oscilando entre las capas populares más pobres a las que no se atreve a movilizar con medidas económicas y sociales radicales y los grandes grupos empresarios y otros factores de poder que busca en vano recuperar para recomponer el sistema de gobernabilidad vigente durante la presidencia de Néstor Kirchner.

A este abanico de fuerzas locales es necesario incorporar la intervención de los Estados Unidos que a partir de la llegada de Barak Obama a la Casa Blanca se muestra cada vez más activa en los asuntos internos de Argentina. Esto debe ser integrado al contexto más amplio de la estrategia imperial de reconquista de América Latina marcada por hechos notorios como el reciente golpe de estado en Honduras, el despliegue de la Cuarta Flota, las bases militares en Colombia y otras actividades menos visibles pero no menos efectivas como la reactivación de su aparato de inteligencia en la región (CIA, DEA, etc.) y la consiguiente expansión de operaciones conspirativas con políticos, militares, empresarios, grupos mafiosos, medios de comunicación, etc.


La ola reaccionaria

Como es sabido la crisis se desató cuando el presidente del Banco Central decidió no acatar un decreto llamado de "necesidad y urgencia", con fuerza de ley, que le ordenaba poner una parte de las reservas a la disposición de un fondo publico destinado al pago de deuda externa. De ese modo Redrado (apoyándose en la "autonomía" del Banco impuesta en los años 1990 por el Fondo Monetario Internacional, FMI) desafiaba la legalidad y asumía como propia la reivindicación del conjunto de la derecha: no pagar deuda externa con reservas sino con ingresos fiscales obligando así al gobierno a reducir el gasto público lo que seguramente impactaría de manera negativa sobre el Producto Bruto Interno, el nivel de empleo y seguramente sobre los salarios.

En una primera aproximación, la crisis aparece como una disputa sobre política económica entre neoliberales partidarios del ajuste fiscal y keynesianos partidarios de la expansión del consumo interno, sin embargo la magnitud de la tormenta política en curso obliga a ir más allá del debate económico, no existe proporción entre el volumen de intereses financieros afectados y la extrema virulencia del enfrentamiento. Tampoco se trata de un problema causado por la necesidad de pagar deuda externa ante una situación financiera difícil, por el contrario, el Estado tiene un importante superávit fiscal y la deuda externa representa actualmente cerca del 40 % del Producto Bruto Interno contra un 80 % en 2003 cuando Néstor Kirchner asumió la Presidencia de la República.

Para empezar a entender lo que esta ocurriendo es necesario remontarnos al primer semestre del 2008 cuando estalló el conflicto entre el gobierno y la burguesía rural, en ese caso también la confrontación apareció bajo el aspecto económico: el gobierno intentó establecer impuestos móviles a las exportaciones agrarias, cuyos precios internacionales, en ese momento, subían vertiginosamente, los grandes grupos del agrobusiness se opusieron, aunque estaban ganando mucho dinero pretendían ganar mucho más acaparando la totalidad de esos beneficios extraordinarios. Para sorpresa, tanto del gobierno como de los propias elites agrarias, su protesta fue inmediatamente respaldada por la casi totalidad de los empresarios rurales, incluso por sectores que por su área de especialización o ubicación regional no tenían intereses materiales concretos en el tema, y rápidamente los cortes de ruta, magnificados por los medios de comunicación, arrastraron la adhesión de las clases altas y medias urbanas, estructurándose, de esa manera, una marea social reaccionaria cuya magnitud no tenía precedentes en la historia argentina de los últimos cincuenta años. Para encontrar algo parecido sería necesario remontarnos a 1955 cuando una masiva convergencia conservadora de clases medias apoyó el golpe de militar oligárquico.

La movilización derechista de 2008 estuvo plagada de brotes neofascistas, alusiones racistas a las clases bajas, insultos al "gobierno montonero" (es decir supuestamente controlado por ex guerrilleros marxistas reciclados), etc. Esa ola reaccionaria se prolongó en las elecciones legislativas de 2009 donde la derecha obtuvo la victoria (y la mayoría en el Parlamento), antes y después de ese evento estuvo permanentemente alimentada por los medios de comunicación concentrados. Actualmente es difícil diagnosticar si mantiene o no su nivel de masividad, el conflicto se desarrolla por ahora sin presencias multitudinarias, la gran mayoría de la población observa la situación como a una pelea por arriba entre grupos de poder.

Si evaluamos la trayectoria en los dos últimos años de la confrontación entre una derecha, cada vez más audaz y agresiva, y un gobierno, crecientemente acorralado, no es difícil imaginar un escenario próximo de "golpe de estado", no siguiendo los viejos esquemas de las intervenciones militares directas, ni siquiera pensando en una réplica del caso hondureño (golpe militar con fachada civil) sino más bien en un abanico de alternativas novedosas donde se combinarían factores tales como la manipulación de mecanismos judiciales, el empleo arrollador del arma mediática, la utilización de instrumentos parlamentarios, la movilización de sectores sociales reaccionarios (cuya amplitud es una incógnita fuerte) incluyendo acciones violentas de grupos civiles dirigidos desde estructuras de seguridad policiales o militares. En este último caso, deberíamos tomar en consideración las posibles intervenciones del aparato de inteligencia norteamericano que dispone actualmente de un importante know how en materia de golpes civiles, como las llamadas revoluciones coloridas o blandas, algunas exitosas como la "naranja" en Ucrania (2004), la que derrocó a Milosevic (Yugoslavia 2000), la de "las rosas" (Georgia 2003), la de "los tulipanes" (Kirguistán 2005), la "del cedro" (Líbano 2005) y otras fracasadas como la "revolución blanca" (Bielorrusia 2006), la "verde" (Irán 2009) o la "revolución twitter" (Moldavia 2009).

En todas esas "revoluciones", orquestadas por el aparato de inteligencia de los Estados Unidos, las convergencias entre grupos civiles y medios de comunicación golpearon contra gobiernos considerados "indeseables" por el Imperio, tuvieron éxito ante estados sumergidos en crisis profundas, fracasaron cuando las estructuras estatales pudieron resistir y/o cuando las mayorías populares les hicieron frente.


Las raíces

¿Cuales son las raíces de esa avalancha derechista?, no puede ser atribuida al descontento de las elites empresarias y de las clases superiores ante drásticas redistribuciones de ingresos en favor de los pobres o a medidas económicas izquierdizantes o estatistas que afecten de manera decisiva los negocios de los grupos dominantes. Por el contrario, la bonanza económica que marcó a los gobiernos de los Kirchner significó grandes beneficios para toda clase de grupos capitalistas: financieros, industriales exportadores o volcados al mercado interno, empresas grandes o pequeñas, etc. Argentina experimentó altas tasas de crecimiento del PBI y enormes superávits fiscales impulsados por exportaciones en vertiginosos ascenso. Y aunque la desocupación se redujo la estructura de distribución del Ingreso Nacional heredada de la era neoliberal no varió de manera significativa. La gobernabilidad política permitió la preservación del sistema que tambaleaba hacia 2001-2002, las estatizaciones decididas durante la presidencia de Cristina Kirchner fueron en realidad medidas destinadas a preservar el funcionamiento del sistema más que a modificarlo, la estatización de la seguridad social privada, por ejemplo, fue precipitada por la crisis financiera global y el agotamiento de una estructura de saqueo de fondos previsionales, la estatización de Aerolíneas Argentinas significó tomar posesión de una empresa totalmente liquidada a punto de desaparecer.

Si alguna presión existe a nivel de las clases altas es hacia una mayor concentración de ingresos y ello debido a su propia dinámica gobernada por el parasitismo financiero global-local que opera como una suerte de núcleo estratégico, central de sus negocios. En ese sentido la resistencia del gobierno a esa tendencia en aras de la gobernabilidad aparece ante dichas elites como un "intervencionismo insoportable".

Otro factor decisivo es la creciente agresividad de los Estados Unidos acosado por la crisis, sabiendo que el tiempo juega en su contra, que la decadencia de la unipolaridad imperial les puede hacer perder por completo sus tradicionales posiciones de poder en América Latina. En realidad eso ya está empezando a ocurrir a partir del proceso de integración regional, de un Brasil autonomizándose cada vez mas de los Estados Unidos, de la persistencia de la Venezuela chavista, la consolidación de Evo Morales en Bolivia, etc. La Casa Blanca está embarcada en una loca carrera contra el tiempo, extiende las operaciones militares en Asia y Africa heredadas de la era Bush, apadrina el golpe militar en Honduras y otras intervenciones en América Latina. La caída o degradación integral del gobierno kirchnerista sería para los norteamericanos una muy buena noticia, debilitaría a Brasil, reduciría el espacio político de Venezuela, Ecuador y Bolivia.

Pero existe un fenómeno de primera importancia que probablemente los Kirchner ignoraron y que buena parte de la izquierda y el progresismo subestimaron: el cambio de naturaleza de la burguesía local, cuyos grupos dominantes han pasado a constituir una verdadera lumpen burguesía donde se interconectan redes que vinculan negocios financieros, industriales, agrarios y comerciales con negocios ilegales de todo tipo (prostitución, tráfico de drogas y armas, etc.), empresas de seguridad privada, mafias policiales y judiciales, elites políticas y grandes grupos mediáticos. Es la más importante de las herencias dejadas por la dictadura, consolidada y expandida durante la era Menem.

La política de derechos humanos del gobierno no afectó solo a grupos de viejos militares criminales aislados e ideológicamente derrotados, al golpear a estos grupos estaba desatando una dinámica que dañaba a una de las componentes esenciales de la (lumpen) burguesía argentina realmente existente. Cuando empezamos a desentrañar la trama de grupos mediáticos como "Clarín" o no mediáticos como el grupo Macri aparecen las vinculaciones con negocios provenientes de la última dictadura, personajes clave de las mafias policiales, etc. En esos círculos dominantes la marea creciente de procesos judiciales contra ex represores pudo ser vista, tal vez en su comienzo hacia mediados de la década pasada, como una concesión necesaria al clima izquierdizante heredado de los acontecimientos de 2001-2002 y que mantenida dentro de límites modestos no afectaría la buena marcha de sus negocios. Pero esa marea creció y creció hasta transformarse en una presión insoportable para esas elites.

Finalmente es necesario constatar que así como se desarrolló ese proceso de humanización cultural democratizante también se desarrolló, protagonizado por los grandes medios de comunicación, un contra proceso de carácter autoritario, de criminalización de los pobres, de condena al progresismo que pone a los derechos humanos por encima de todo. En cierto sentido, se trató de una suerte de reivindicación indirecta de la última dictadura realizada por los grandes medios de comunicación, centrada en la necesidad de emplear métodos expeditivos ante la llamada "inseguridad", la delincuencia social, los desordenes callejeros. La misma encontró un espacio favorable en una porción importante de la población perteneciente a las clases medias y altas muchos de cuyos miembros no se atreven a defender a la vieja y desprestigiada dictadura militar pero que han encontrado un nuevo discurso neofascista que les permite levantar la cabeza.

Esta gente se movilizó en el 2008 en apoyo de la burguesía rural y contra el gobierno "izquierdista", estuvo a la vanguardia de la victoria electoral de Mauricio Macri en la ciudad de Buenos Aires y de los políticos de derecha en las elecciones parlamentarias de 2009.


¿Jugando con fuego?

La crisis actual puede llegar a tener serias repercusiones económicas, es lo que esperan muchos de los dirigentes políticos de derecha que sueñan con apoderarse del gobierno en medio del caos y/o de la pasividad popular. La parálisis del Banco Central o su transformación en una trinchera opositora podría desordenar por completo al sistema monetario, degradar al conjunto de la economía lo que sumado a un Tsunami mediático convertiría al gobierno en una presa fácil.

En teoría, existe la posibilidad de que el gobierno acorralado por la derecha busque desesperadamente ampliar su base popular multiplicando medidas de redistribución de ingresos hacia las clases bajas, estatizaciones, etc. La derecha cree cada vez menos en esa posibilidad lo que la hace más audaz, más segura de su impunidad, considera que los Kirchner están demasiado aferrado al "país burgués", por razones psicológicas, ideológicas y por los intereses que representan y que por sus cabezas no asoma ni siquiera débilmente esa alternativa de ruptura. Una sucesión de hechos concretos parecen darle la razón, después de todo Martín Redrado, fue designado como presidente del Banco Central por Néstor Kirchner y confirmado luego por Cristina Kirchner, ahora ellos "descubren" que es un neoliberal reaccionario mientras buscan reemplazarlo por algún otro neoliberal o buen amigo de los intereses financieros.

También existe la posibilidad de que el caos buscado por la derecha o las medidas económicas que ésta seguramente tomará si conquista el gobierno desaten una gigantesca ola de protestas sociales haciendo estallar la gobernabilidad y reinstalando a escala ampliada al fantasma popular de 2001-2002. Pero esa derecha considera cada vez menos probable la concreción de dicha amenaza, está cada vez más convencida de que los medios de comunicación combinados con un sistema de represión puntual, no ostentoso pero enérgico pueden controlar a las clase bajas. Es muy probable que esas elites degradadas, lanzadas en una cruzada irracional, estén atravesando una serie crisis de percepción.

Jorge Beinstein es economista argentino, docente de la Universidad de Buenos Aires

miércoles, 13 de enero de 2010

De la mano de Hillary

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Terminologías

Resulta muy interesante revisar cada tanto la batería de palabras que se refractan en la sociedad (lock out, retenciones, oligopolios, posición dominante, Ley K, "TN puede desaparecer", caos, crispación, economistas ortodoxos o heterodoxos, etc.); porque tal terminología, de una u otra manera, manifiesta de soslayo, quizás, el imaginario colectivo, la sensación, tanto real como inducida, de la opinión pública.

Estamos en vacaciones, por lo menos una parte de los argentinos han podido viajar (eso que hay debacle, según los medios y los opositores). A pesar de las circunstancias, del relax, para algunos continúan las discusiones en la Argentina, repito "discusiones", y no debate sobre su destino. Un destino que se vislumbra promisorio, pensando en la crisis del 2001. Por primera vez y después de muchísimas décadas el Banco Central de la República Argentina tiene "reservas"; no sólo para cubrir y fortalecer el dinero constante y sonante que circula, sino que hay excedentes. Esos 48 mil millones de dólares pertenecen, en gran parte, a los trabajadores argentinos y, también, a cierto empresariado nacional; además son los que más han aportado y aportan a través del fisco, del famoso IVA; porque aquellos otros que poseen la mayor renta per capita, los que deberían pagar impuestos a las ganancias, son los evasores fraudulentos más importantes.

A este país después del fracaso rotundo de la Alianza lo recuperó el trabajo, y no la especulación ni los fondos buitre; lo recuperó la política acertada del Gobierno Nacional y Popular, con sus medidas contracíclicas: por eso hay 5 millones de asalariados más, por eso se incorporaron 2 millones de jubilados más, tanto a los nuevos como a los viejos se les aumentó su prima en varias oportunidades, las asignaciones universales. No olvidemos a la Ministra de Trabajo Patricia Bullrich, una de las voces más conspicuas y moralistas del Congreso, fue quien respaldó la rebaja del 13% en los haberes de los jubilados y empleados estatales. Ni que decir de la represión vigente durante el gobierno del ex presidente de la Rúa, 43 argentinos asesinados por las fuerzas del Estado.

Por eso es interesante lo que sucede, más allá de que los medios monopólicos agiganten todo presentándolo como un drama; en política se debe y es necesario debatir, eso hace a su propia dialéctica, es un proceso sustancial, es la misma historia y la vitalidad del pensamiento que la construye.

Entonces hallarse crispados ante los hechos que nos presenta la tele o la radio deja mucho que desear; es decir, si pasa eso, es porque no tenemos la facultad para discernir el fondo de la cuestión, de separar la hojarasca de lo importante. Es que los que ejercían el poder necesitan de la confusión para continuar haciendo sus grandes negocios… El ejemplo emblemático es el Grupo Clarín. Hay que estar atentos a ciertas coincidencias; después que Duhalde estuvo en EE. UU. con el repudiable Henry Kissinger fue lanzado como candidato a presidente 2011 por cada uno de los soportes que tiene el gran diario argentino. Es que le deben demasiado al ex presidente, la Ley de quiebras y la Ley de bienes culturales (llamada Ley Clarín); también gracias a la pesificación asimétrica, Noble, Magnetto y asociados, licuaron su deuda, porque pasaron de deber 3 mil millones de dólares al equivalente en pesos. Generosa esta Patria…

El gran problema que venimos enfrentando desde el 25 de mayo de 2003 es que aquellos que siempre incidieron sobre las decisiones políticas perdieron su lugar de privilegio, ya no mandan, lo económico ha quedado supeditado a la política, y a eso no lo pueden digerir, por eso atentan, conspiran, intentan crispar a la gente para que haya otro desenlace, y el tipo que les garantiza el retorno a esa posición dominante es el vicepresidente Julio Cobos. Ha quedado claro con sus intervenciones a quien obedece y para quien opera, encima, ahora sumaron a la tropa capitalista neoliberal, al Golden Boy, Martín Pérez Redrado… que en un pasado nada lejano perteneció al equipo financiero que desguazó el Estado en los 90.

"La economía mundial, señala Eduardo Galeano, es la más eficiente expresión del crimen organizado. Los organismos internacionales que controlan la moneda, el comercio y el crédito practican el terrorismo contra los países pobres, y contra todos los pobres de todos los países…".

Qué transparente es el análisis del escritor uruguayo; además de simple, para que lo comprendamos todos. Cada uno de esos organismos internacionales representa el gobierno mundial en la sombra; por lo tanto dicha infraestructura económica necesita superestructuras políticas afines. En consecuencia el viejo estado-nación no desaparece, porque le sigue siendo útil al "imperio": transformado, transnacionalizado, cumple ahora la función de implementar en su demarcación territorial la globalización neoliberal y reprimir cualquier atisbo de rebeldía. Todos los gobiernos que responden al Foro de Sao Paulo, al Socialismo del siglo XXI, al ALBA, integran el eje del mal, lo manifestó Hillary Clinton, porque se oponen a las directivas imperialistas y a los dictámenes del capitalismo salvaje.

Explica W. I. Robinson que "hoy padecemos de un nuevo escenario: la globalización de los medios de comunicación, concentrados cada vez en menos manos, es un poder tan formidable que es capaz de moldear las conciencias y los hábitos, fabricando verdades y mentiras, 'buenos' y 'malos', de acuerdo con sus intereses. Si a ello le añadimos los sistemas de vigilancia global (como la red Echelón), el proyecto de privatización del espacio radioleléctrico", estamos en serios problemas, ese espacio es del Estado, es un bien social; sin embargo los monopolios transnacionales se resisten a la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual, que fuera aprobada por mayoría en nuestro país, no quieren que se propague al resto del planeta, porque, al decir de Jeremy Rifkin, el espacio radioeléctrico es el último atisbo de soberanía de los pueblos, y es donde está focalizada la resistencia y la alternativa de la pluralidad de voces frente a las posiciones dominantes y al discurso único…

¿Se acuerdan de la "pedagogía del oprimido" de Paulo Freire? cuya propuesta estaba ligada a postulados de ruptura y de transformación total de la sociedad, pero encontró la oposición de ciertos sectores sociales. También Malcom X ha dicho: "sino estás prevenido ante los medios de comunicación te harán amar al opresor y odiar al oprimido".

Buitres locales - Aportes para la discusión

Compañeros, asistimos al triste espectáculo que brinda una oposicion, cuyos miembros reconocemos de anteriores gestiones y experiencias, aunque pretendan presentarse como nuevos.
El superego y la vejez son impiadosos con algunos que crecieron en el campo nacional y popular, y hoy conforman esta nueva versión de la Unión Democrática, que los intelectuales llaman restauración conservadora.

El servicio de justicia es una asignatura siempre pendiente.
La elección transparente de una Corte Suprema resulta insuficiente para brindar un servicio de justicia que cambie la ponderación negativa de amplios sectores de la ciudadania.
El saber popular lo traduce en aquello de: "mas vale un mal arreglo que esperar el mejor de los juicios o que las cárceles están llenas de pobres, etc.".
Ya sabemos que la Corte es Suprema y que algún miembro manifiesta aspiraciones políticas e identificación con los intereses de determinados sectores, sin haberse manifestado a la vez,en defensa de los intereses de todos los sectores.
Las crónicas dan cuenta de la presencia del Presidente Lorenzetti en cenáculos, reuniones o convenciones empresariales donde se lo ha escuchado defender el derecho a la propiedad como si enfrente viera avanzar las fuerzas del viejo Kremlin ruso.
Deducimos que la Corte Suprema es tal, y sus integrantes solamente funcionarios.

Cada tanto el funcionamiento de este poder del Estado llama la atención de los ciudadanos que lo sostienen.
Hablamos siempre que estamos en disputa con aquellos intereses que durante décadas montaron estructuras políticas, financieras, mediaticas, sociales, juridicas, que responden al proyecto económico instaurado a sangre y fuego en el '55 y en el '76, para citar los más contemporáneos.

La semana pasada la jueza en lo contencioso administrativo Maria J. Sarmiento, dicta, en termino de horas, 2 Resoluciones que trascienden su ámbito por el peso y la complejidad de las causas, ya que no sólo se trata de calificar la gestión del Ejecutivo, en su máxima expresión, como lo es la más alta jerarquía en la representatividad que delega la ciudadania: la Presidencia, sino que también resuelve sobre el destino de los ahorros de los argentinos.

Apartemos el tema del BCRA autónomo, herencia de las relaciones carnales de los '90, que pretende que creamos que las reservas son de Redrado -como dice el compañero economista más experimentado de Cruz del Sur-, sin por eso negar, que ese carácter debe cesar.
No hacerlo sería tan ridículo como aseverar que conviven dos estados: la Argentina y el BCRA, pero sí hablemos de intereses económicos a los que tributan ciertos actores políticos.

Judicializar la política

La Jueza en lo Contencioso Administrativo María José Sarmiento, hija del Tte. Cnel. Sarmiento que revistaba en la Secretaría de Inteligencia del Estado durante la dictadura (que la invistió como tal) y ya en democracia con destino en Sudafrica, y hermana de Luis Sarmiento, ex liceísta, defensor de acusados por la Masacre de Margarita Belén, entre otros, recibió en el 2004 el premio FORES a la excelencia.

De la nota del 4 de junio en La Nación leemos que la Fundación Fores premia la excelencia de este juzgado que se especializa en juicios contra el Estado, y que esa actividad ha sido intensa durante los tiempos del corralito.
Apresuradas notas en los diarios económicos invitaban a conocerla, recordando la actividad en defensa de los acorralados por los liberales que hoy claman acatamiento a las veloces decisiones, que dicta a pedido de ellos.

Las fundaciones tienen páginas que merecen ser conocidas.
(Veríamos que en política nada es casual).

Vamos a la de FORES, creada en octubre del '76 para defender la independencia de la justicia(no menciona presentaciones de habeas corpus, tan solicitadas en aquellos días por familiares de detenidos).

En el presente la Preside el abogado Carlos Oteiza Aguirre, especializado en derecho financiero en universidades norteamericanas como la de Texas; que adquirió experiencia en el estudio de Beccar Varela y que detalla en su curriculum su actividad privatizando empresas del estado y su especialización en temas financieros que le permite ser representante de comisionistas, emisores y tomadores de deuda de aquí y del extranjero.
(Su equipo se formó en la Universidad Austral).
El ministro Boudou dijo que aquí tienen oficinas y que duda cabe.

El patriotico desempeño de los que no se subieron al helicóptero en el 2001 y que ahora defienden los dineros que antes dilapidaban contrayendo emprestitos, coimeando y acordando el desguace del país, tiene como resultado inmediato la caída del valor de bonos argentinos, el aumento del riesgo país y las consiguientes dificultades que esto acarrea (recordemos que cuando gobernaban ellos, había índices de riesgo de miles), el revuelo voraz de los buitres, de un Juez que tiene jurisdicción en el extranjero sobre intereses nacionales (otra entrega) traba embargo sobre las reservas argentinas, etc.

Escuchaba anoche en Radio Cooperativa en el programa "A boca de Jarro" a Norberto Galasso diciendo que deberíamos coordinar acciones y movilizarnos en defensa del gobierno de la Presidenta Cristina Fernández de Kirchner.
Tanto consumo popular -asignación universal a la niñez, cooperativas de trabajo, reactivación del mercado interno- decía, ha hecho que los sectores del priviliegio, reaccionen con histeria al ver que los resultados electores venideros podrían serles adversos.

Hoy hemos comprobado una vez mas que intereses favorecen y defienden esta Unión Democrática y este batir el parche de de los oligomedios de comunicación.

Compañeros, si Cristina repite que en la defensa de los intereses de la Patria no afloja, ni debajo del agua, nosotros como militantes de la causa nacional y popular, como dice nuestro querido Favio: "construyamos trincheras para defenderla".

Mirtha Muragua - Cruz del Sur
Iceberg una mirada a la Argentina profunda

martes, 12 de enero de 2010

Comunicado del Movimiento Peronista Bloguero

Buenos Aires, 12 de Enero del 2010

NI SE ATREVAN!

"ANTE LA SOLAPADA Y TRASNOCHADA INTENCION DE LLEVAR ADELANTE UN GOLPE INSTITUCIONAL ECONOMICO-POLITICO-JUDICIAL, CONTRA EL GOBIERNO NACIONAL Y POPULAR DE LA SRA. CRISTINA FERNANDEZ DE KIRCHNER, POR PARTE DE LOS MISMOS QUE HUNDIERON AL PAIS TODO EN LA POBREZA Y EL AISLAMIENTO INTERNACIONAL, LOS MISMOS QUE ABANDONARON EL GOBIERNO CADA VEZ QUE TUVIERON LA RESPONSABILIDAD DE HACERLO POR MANDATO POPULAR, SUMADOS A LOS MAS RANCIOS REINVINDICADORES DE LOS GENOCIDAS ARGENTINOS Y A LOS REPRESENTANTES DEL SIEMPRE GOLPISTA ESTABLISHMENT, EL SECRETARIADO GENERAL DEL MOVIMIENTO PERONISTA BLOGUERO COMUNICA A TODOS SUS ADHERENTES Y AL PUEBLO EN GENERAL, QUE EL MISMO SE ENCUENTRA EN "ESTADO DE ALERTA Y MOVILZIACION PERMANENTE" EN DEFENSA DEL GOBIERNO NACIONAL Y POPULAR.

VIVA PERON!
VIVA EVITA!
VIVA CRISTINA!

VIVA LA PATRIA!

El consenso del "Grupo Clarín"

Fernando Buen Abad Domínguez - Rebelión/Universidad de la Filosofía

Problemas de seguridad nacional, regional y continental Puede ser costosísimo el vicio tozudo, de no pocos, que insisten en reducir las ofensivas golpistas del "Grupo Clarín"(1) a un asunto sólo de argentinos y sólo en Argentina. Aunque ya muchos investigadores y muchos luchadores por la democratización de los mass media se han desgañitado en denuncias y diagnósticos de todo tipo; aunque es obscena y peligrosísima la alianza mafiosa de los monopolios trasnacionales contra toda iniciativa democrática latinoamericana... aunque se ha gritado a los cuatro vientos el plan desestabilizador de "Clarín", y sus redes, ayudado por los monopolios mediáticos burgueses de toda América Latina... quedan aun muchas limitaciones y confusiones que pueden volverse muy amargas si dejamos que reine el sectarismo, el chauvinismo y "europeismo" de muchos. Es desesperante perder el tiempo y desperdiciar oportunidades.

Hay que abrazar con decisión y coraje el ejemplo del pueblo venezolano para profundizar, desde él y con él, una lucha unificada y continental que sepa derrotar las ambiciones magnicidas y golpistas emblematizadas por los monopolios mediáticos de las oligarquías. Nunca será suficiente que instamos a toda hora. Hay que impulsar la unidad de nuestras fuerzas comunicacionales revolucionarias ahí donde exista un espacio, así sea "pequeño", ahí donde se fermenta un poder de expresión emancipada, ahí donde brillan las luces de la conciencia nueva que se niega a seguir siendo victimada por las maquinarias de la mentira burguesa. No con proclamas epidérmicas ni con desplantes mesiánicos. Necesitamos acción comunicacional directa y organizada desde un frente único latinoamericano contra la ofensiva del imperio que se arma también con armas de guerra ideológica. Como "Clarín", por ejemplo.

Contamos con miles de trabajadores, con miles de estudiantes, con miles de obreros y campesinos... pero no contamos con un programa de lucha unificada que nos ponga en sintonía y nos potencie la fuerza comunicacional que requerimos a estas horas. Contamos con herencias teóricas, contamos con diagnósticos impecables, contamos con algunas herramientas... y no contamos con un acuerdo político y cultural que nos comprometa a trabajar con líneas consensuadas para el trabajo minucioso de la batalla cotidiana. Contamos con voluntades extraordinarias, contamos con talentos ejemplares, contamos con la creatividad de miles que han forjado sus luchas particulares en la fragua de la revolución... pero no contamos con un espacio democrático de unidad que permita sumar y multiplicar nuestras fuerzas en la medida en que vienen haciéndonos falta para librar y ganar el combate simbólico para la emancipación. Contamos con un potencial magnífico pero estamos desorganizados.

El "Grupo Clarín" se desmoronaría en horas si fuésemos capaces de levantar un clamor continental que evidenciara sus ofensivas imperialistas ante los ojos de todos los pueblos. Si fuésemos capaces de sumar y sumar fuerzas críticas en oleadas sistemáticas de información verdadera... a todas horas y en todas partes. Si fuésemos capaces de impulsar el análisis y el debate rumbo a la expropiación de los instrumentos de comunicación, rumbo a un referéndum continental sobre los nuevos rumbos de la información emancipadora... rumbo a un nuevo orden socialista y mundial de la comunicación. El "Grupo Clarín" y sus siervos lenguaraces serían derrotados, en horas, si fuésemos capaces de repetir el ejemplo del pueblo venezolano que revirtió el golpe de estado de las oligarquías y que resiste heroicamente las amenazas magnicidas más monstruosas. Caerían derrotados los monopolios capitalistas de la comunicación genocida si fuésemos capaces de organizar y sostener un movimiento continental emancipatorio que ponga todas las herramientas de la comunicación al servicio de las luchas revolucionarias de nuestros pueblos. Pero estamos desorganizados.

Podemos ser víctimas sempiternas de nuestros propios vicios sectarios y de nuestras manías auto-proclamatorias. Podemos ser víctimas eternas de nuestras ineficiencias y nuestras vanidades. Podemos ser esclavos mansos acurrucados en el individualismo y la tozudez de nuestros peores métodos burocráticos. Esas han sido nuestras derrotas más longevas. Por eso los monopolios mediáticos de las oligarquías operan con toda libertad de empresa e impunidad alienante. A esta hora es necesaria una autocrítica dinámica y eficiente que nos ponga de inmediato a organizar un Frente Único, una batalla de las ideas revolucionarias en contra de la ofensiva criminal que tiene alas oligarquías mass media por ariete de muerte. Los tenemos a la vista, están ahí con sus Micheletti y sus bases militares en Colombia, por ejemplo. Los tenemos todos los días en los expendios de diarios, en los altoparlantes de sus radiodifusoras y en las pantallas de la tele. La náusea misma.

Si a estas horas, por ejemplo, una red de redes en comunicación revolucionaria y continental ya estuviera trabajando, minuto a minuto, haciendo visible la ofensiva burguesa del "Grupo Clarín" –y de sus cómplices- para darnos alternativas organizadoras de pensamiento y acción emancipadores. Si fuese posible que, de sur a norte y de norte a sur, una ola de repudio continental recorriera nuestras cabezas y nuestras vidas, si fuese posible hacer sentir con toda su potencia el clamor del malestar que habita en los pueblos y eso nos diera riqueza simbólica contra todo escepticismo y toda depresión. Si fuese posible acelerar y multiplicar el tránsito del fantasma que recorre al mundo... la hegemonía de los fascismos mediáticos duraría nada. Hora de organizarnos. ¿Probamos? Por una Corriente Internacional de la Comunicación hacia el Socialismo.

Martín, el usupador

El caso Redrado ha demarcado definitivamente el campo político argentino; y deja muy en claro no sólo la pertenencia ideológica sino económica de los actores. Cada uno de los argentinos puede dirimir ahora, sin claroscuros, los dos modelos de país que confrontan: el dominado por las corporaciones (que responden, aun, al perimido consenso de Washington y las recetas financieras del FMI, pretendiendo reproducir los '90), o el proyecto nacional y popular (con inclusión social: 5 millones de asalariados; 2 millones de jubilados; Derechos Humanos, recuperación de las AFJP, ley de medios, etc.).

La oposición variopinta no tiene proyecto, ni siquiera política para el pueblo argentino; por eso sólo operan sobre la denuncia de lo que se realiza. Su objetivo es poner palos en la rueda y hacer fracasar la recuperación de la Nación, que es un hecho consumado y que no se detiene desde el 25 de mayo de 2003. Es que Néstor Kirchner decidió patear el tablero de los que siempre decidieron en la Argentina, se insubordinó a los poderes fácticos, y logró posicionar a nuestro país en el concierto de las naciones.

Por eso las fuerzas opositoras, enemigas de la felicidad del pueblo, utilizan cualquier instrumento para conflictuar las políticas que benefician a las mayorías; por que ellos son fieles representantes de la economía concentrada, de los agentes corporativos de la información. Entonces recurren a la denuncia, a la constante y vacua denuncia; sólo pretenden confundir, tergiversar, manipular la opinión pública. Cuando la oposición judicializa las decisiones políticas, recurriendo a jueces afines, lo que hace es cubrir con un manto de sospechas cualquier acción de gobierno; caso contrario, cuando no coinciden con sus imputaciones, son parte de una trama corrupta.

"La judialización de la política" —señala Daniel Mancuso— "es en última instancia, la denigración de la única herramienta válida que tenemos los pueblos para transformar la sociedad e instaurar la justicia social. Sin la política, no hay otra salida que el callejón de la violencia: la violencia física (los golpes de Estado del siglo pasado), o la violencia económica del establishment, el mercado, el FMI, el neoliberalismo, las corporaciones... Allí, los pueblos quedan atrapados y son víctimas de los poderosos de siempre."

Ha quedado claro que Martín Redrado responde, ha respondido y responderá, a los intereses neoliberales; más allá del servicio que prestó en el BCRA pertenece a esa coyuntura financiera y nunca sacará los pies del plato. La diferencia tangencial está en la postura que tomó durante la presidencia de Néstor Kirchner, cuando aceptó pagar con las reservas un porcentaje de los intereses de la deuda; porque era dinero, constante y sonante, para sus patrones capitalistas. En cambio, ahora, no sólo se declaró en rebeldía, sino que está usurpando la sede del BCRA después de ser despedido por la presidenta Cristina Fernández; porque el Fondo del Bicentenario implica una estrategia que trae beneficios importantes al país, en reducción de intereses y riesgo país; además de acercarnos otro paso hacia la independencia económica.

Redrado como muchos que han aparecido en la escena mediática son los personeros de la dependencia. Este Gobierno no generó ninguna deuda externa. Está pagando la herencia de otros desgobiernos: la dictadura, Menem, De la Rúa... Esos radicales no pueden decirnos que quieren "proteger los dineros de los argentinos..."; es mentira, y una afirmación engañosa e hipócrita. Gerardo Morales, Ricardo Gil Lavedra, Patricia Bullrich, eran funcionarios de la Alianza, y fueron quienes redujeron el 13% a los jubilados y a los asalariados, fueron los que flexibilizaron los derechos de los trabajadores con la ley laboral, los que dejaron 43 muertos argentinos por la represión. Mientras "Lilita" Carrió celebraba estas decisiones. Estos abanderados de la República hundieron al país en la peor crisis de la historia reciente.

Por eso repudiamos las conspiraciones en la que participan los opositores, comandados por el presidente del Senado, Julio Cobos; y avalamos las decisiones emanadas del ejecutivo; no sólo respaldamos a las autoridades elegidas por el voto popular, sino que exigimos la profundización del proyecto nacional y popular para que beneficie a las grandes mayorías.