lunes, 28 de septiembre de 2009
Jorge Rendo: el fabricante de mentiras
Miradas al Sur - 26-09-2009
"Él era un fabricante de mentiras, él tenía las historias de cartón. Su vida era una fábula de lata sus ojos eran luces de neón. Y nunca tengas fe que sus mentiras puedan traer dolor."
Charly García
"Él era un fabricante de mentiras, él tenía las historias de cartón. Su vida era una fábula de lata sus ojos eran luces de neón. Y nunca tengas fe que sus mentiras puedan traer dolor."
Charly García
Por Eduardo Anguita
Cuando Jorge Fontevecchia decidió sacar Perfil diario, en 1998, recibió una fría invitación del CEO de Clarín, Héctor Magnetto. Se reunieron cuando en la redacción de la calle Piedras ya estaban con los primeros números cero. Magnetto salió del cuarto piso del edificio de la calle Tacuarí y el chofer lo llevó hasta un hotel porteño. Fontevecchia lo esperaba en un reservado. El de Clarín, siempre de pocas palabras, fue al grano:
–Vengo a aconsejarle que no se meta en el mercado de los diarios.
Fontevecchia, le replicó:
–Me tengo que meter en el mercado de los diarios porque ustedes se metieron en el de las revistas.
El dueño de Perfil aludía al relanzamiento de Viva, la revista dominical de Clarín, que pretendía sacarle lectores a Noticias y a Caras. El experimento de Fontevecchia fue breve. Cuando cerró abruptamente el diario, Magnetto no ocultó su alegría ante los pocos interlocutores que tenían acceso a su despacho.
Por aquellos días, el director de Relaciones Externas, Jorge Rendo, advertía a diputados y senadores con los que departía habitualmente, que no era necesario otro diario en la Argentina y que era una pena que Fontevecchia hubiera perdido tiempo y dinero. Sobre todo, explicaba Rendo con muy poca sutileza, porque el de Perfil era un muchacho con experiencia, hijo de un gran editor.
Rendo tuvo como norma no hacer declaraciones públicas. Su fuerte es el lobby, la sugerencia, la extorsión. Pero el universo empezó a derrumbarse y los habituales interlocutores ya no sienten temor ante el poderío de Rendo. Cayó el valor de las acciones del grupo, el contrato con la AFA tuvo un final abrupto, el Comfer decidió no validar la fusión de Multicanal y Cablevisión y en la Cámara de Diputados era un hecho que el proyecto de ley de Servicios Audiovisuales avanzaba. Fue entonces que, Magnetto, aquejado por su enfermedad, lejos de los recelos de otros tiempos, le pidió a Rendo que diera la cara. Y lo hizo nada menos que con una entrevista pactada con Fontevecchia, quien decidió sumarse a la cruzada de quien, diez años atrás, ayudó a que Perfil se hundiera. Dos periodistas de Perfil fueron a visitar a Rendo a su oficina y publicaron un largo reportaje que, entre otras fantasías, surgen cosas como la que sigue.
–¿Cómo explica los lazos que Kirchner le atribuye al Grupo con la dictadura?
–Como otra falsedad no exenta de hipocresía. Clarín fue uno de los diarios que más incomodó al gobierno militar por su crítica a la política económica de Martínez de Hoz, ya que consideramos que dañaba la industria nacional. De hecho, el famoso artículo 45° de la Ley de Radiodifusión de 1980, que prohibía a los diarios acceder a radio y TV, fue escrito contra Clarín y contra Héctor Ricardo García, dueño de Crónica. Esto lo dijo el semiólogo Oscar Landi. Así que me parece que se trata de otra de las distorsiones de la historia reciente a las que nos tienen acostumbrados los Kirchner.
Lo de Rendo no tiene vergüenza. Jamás Landi publicó semejante cosa. Resulta un insulto para un intelectual de larga trayectoria militante a quien Rendo le atribuye una visión conspirativa y pasatista a la hora de analizar el decreto 22.285, llamado ley de Radiodifusión. Recientemente, las hijas de Adolfo Castello, Carla y Daniela, ambas periodistas, salieron a denunciar la utilización del nombre de su padre, también fallecido, a quien sumaron con desfachatez a la pelea por defender sus intereses monopólicos.–Respecto de Papel Prensa –continúa Rendo–, la compramos junto a otros dos diarios y la hicimos funcionar pese a las fuertes resistencias internas que había en el poder militar. Como usted sabe, la forma de controlar históricamente a los diarios fueron los aranceles aduaneros y el tipo de cambio. Con esta empresa el país no sólo ganó una industria, sino que el sector de diarios ganó mayor autonomía respecto de los gobiernos.
En este número de Miradas al Sur está contada la verdadera historia de Papel Prensa. Los dos periodistas de Perfil que le pusieron el grabador a Rendo, obviamente, tenían instrucciones de no repreguntar. Quizás ellos no sabían siquiera de aquella reunión entre Magnetto y Fontevecchia. Atrás quedaron las disputas.
sábado, 26 de septiembre de 2009
Periodistas CÓMPLICES con la DICTADURA
[Reporte de las Madres] El sábado pasado, en el programa "Madres de la Plaza" que se emite por Canal 7, los sábados a las 14:30, Hebe de Bonafini leyó los nombres y el historial de los periodistas cómplices con la dictadura, muchos de los cuales siguen cumpliendo funciones centrales en los medios de comunicación.
A raíz de los correos enviados, solicitando la información difundida por Hebe, publicamos aquí el informe completo. Hablar de periodistas cómplices con la dictadura resulta prácticamente inabarcable, puesto que la mayoría de ellos apoyó, por acción u omisión, el Terrorismo de Estado. A partir del 24 de marzo de 1976, e incluso desde antes "convocando" al Golpe Militar, los medios transmitieron en "cadena" nacional y se convirtieron en la voz de la dictadura, para avalar así su genocidio.
Resulta mucho más sencillo hablar de las excepciones, de quienes se negaron a convertirse en cómplices de Terrorismo de Estado y que pagaron su coherencia con su propia vida o con el exilio, que mencionar a aquellos que utilizaron las páginas de los diarios para apoyar la dictadura y, luego, pretendieron esconderse o eludir sus responsabilidades.Aquí están los nombres de los periodistas que más fervor pusieron para sostener, apoyar y avalar el Terrorismo de Estado, las desapariciones y el genocidio llevado a cabo por la dictadura militar, lo que los convierte en cómplices absolutos de cada una de las 30.000 desapariciones.
Bernardo Neustadt: Ya fallecido, fue uno de los principales cómplices ideológicos de la dictadura militar. Desde su programa televisivo "Tiempo Nuevo" y desde la dirección de la revista Extra justificó y alentó el Terrorismo de Estado. Desde sus espacios "periodísticos" intentó presentar a los militares como "héroes" que habían salvado al país.
Mariano Grondona: Dirigía el mensuario Carta Política, desde donde salieron los principales apoyos a la dictadura. Firmaba sus editoriales en El Cronista Comercial bajo el seudónimo de Guicciardini, que fue un historiador y político italiano que impuso la idea de la "Razón de Estado": el recurso de la fuerza utilizada como instrumento excepcional para garantizar el orden en la sociedad. Tras el Golpe, escribió "El 24 de marzo aparece en escena un grupo de hombre atípicos en relación con la tradición reciente: una nueva generación militar […]". Cuando llegó la visita de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos Grondona escribió, bajo seudónimo lo siguiente "El Estado, en verdad, puede violar los derechos humanos de dos modos: por abusos o por ausencias de poder. En el primer caso es el responsable directo del entuerto. En el segundo es el responsable indirecto porque admite con su pasividad que el subversivo se enseñoree del campo y administre el miedo. Desde los tiempo más antiguos la doctrina política ha aceptado que hay solamente una situación peor que la tiranía: la anarquía. En la anarquía no hay un tirano sino miles. Por evitarlos, por obrar de otra manera, por creer que el derecho a la seguridad es un derecho humano que el Estado debe proteger, los argentinos recibimos hoy la visita de la CIDH. Esto es lo malo. Que están aquí porque somos derechos y humanos". Actualmente conduce un programa político en el cable y escribe sus columnas en el diario La Nación. Es uno de los periodistas que más trabaja por instalar un clima destituyente contra el Gobierno.
Joaquín Morales Solá: En 1975, Clarín lo convocó a Buenos Aires para ser prosecretario de la sección Política. Durante 12 años fue segundo jefe de Redacción y autor de la columna política dominical de ese diario. Renunció en enero de 1990. Actualmente es columnista de La Nación y conduce "Desde el Llano", en el canal de Cable TN, del Grupo Clarín. Según el libro El enigma del general, de Hernán López Echagüe, en marzo de 1976, Morales Solá compartió un asado con colegas como Renée Salas, Marcos Taire, entre otros periodistas, con el general genocida Antonio Domingo Bussi. El almuerzo se llevó a cabo en los salones del Regimiento de Infantería 19, en San Miguel de Tucumán, a contados metros de un Centro Clandestino de Detención. Al cabo del ágape, el general obsequió a cada uno de los periodistas presentes un pergamino en el que agradecía "su colaboración en la lucha contra la subversión". "Morales Solá tomó el suyo y acto continuo buscó el abrazo del general. Gleizer y Salas lo imitaron".Ricardo Kirschbaum: Es Editor General del diario Clarín desde el 1 de abril de 2003. Ingresó al diario en 1976 y fue redactor, jefe y secretario de redacción de la sección política nacional. Fue el principal columnista político de Clarín en la edición dominical. En 1991, fue designado subdirector periodístico del diario. Fue Jefe de Parlamentarias y Jefe de la sección política del diario El Cronista Comercial hasta 1976. ¿Cuántos supuestos "enfrentamientos" habrá publicado Kirschbaum? ¿Cuántos nombres habrá silenciado? Kirschbaum presenció el negocio de Papel Prensa, en que la dictadura se asoció con Clarín, La Nación y La Razón.
Mauro Viale: Dos meses después de finalizado el Mundial, en la Revista Argentina ante el Mundo (septiembre-octubre del ’78), los periodistas deportivos Mauro Viale y Marcelo Araujo escribieron: "Fue el milagro argentino. Nadie discute que el país ganó el Campeonato Mundial de Fútbol de 1978 antes de que se diera el puntapié inicial. Su organización, lograda contra los presagios, sorprendió al mundo [...] Los periodistas argentinos que tuvimos que convivir con nuestros colegas extranjeros durante esos días pudimos comprobar cómo en los más honestos de ellos –afortunadamente la mayoría– se disolvían los prejuicios que traían de sus países merced a la insidiosa propaganda motorizada por las organizaciones subversivas y los ingenuos de siempre [...] Es cierto que los argentinos todos vivieron por primera vez en décadas la oportunidad de salir a la calle bajo una sola bandera. Después de cuatro o cinco años de sufrir una guerra sucia, la guerra desatada por la subversión, surgió la ocasión de expresar entusiasmo". En la década del '90, un programa televisivo conducido por Mauro Viale simulaba, con actores profesionales, escenas de secuestro, torturas y asesinatos sufridos durante la dictadura. Dijo una vez a cámara, en tiempos de ATC y euforia menemista: "No tengo dilemas morales, yo soy periodista".
Samuel "Chiche" Gelblung: Era jefe de redacción de la revista Gente cuando se produjo el Golpe. Al año siguiente ya figuraba como "subdirector". En las páginas de Gente, los genocidas aparecían en la sección de "Vidriera", intentando insuflarle humanidad a todos los dictadores. Algunos testigos afirman que en las reuniones editoriales de la revista, propiedad de la Editorial Atlántida, participaban "gentes de uniforme". Gente fue una de las publicaciones gráficas que más atacó a las Madres de Plaza de Mayo y más insistió con la supuesta "campaña antiargentina", presuntamente elaborada en el exterior para desprestigiar a la Junta Militar, según publicaba la revista. Actualmente conduce la mañana en Radio Mitre y un programa en Canal 13, los sábados a la noche.
Claudio Escribano: Siempre trabajó en La Nación y desde muy joven ocupó cargos importantes. Es abogado, y realizó estudios vinculados al funcionamiento de las instituciones en los Estados Unidos. Lo nombraron encargado del área parlamentaria muy joven. Luego fue subjefe de política, y columnista política en la época en que las columnas aún no se firmaban. La Nación fue el diario que más colaboración le prestó a la Junta, a punto tal de sentirse "como en casa". En 1981 pronunció en la Asamblea de la SIP un discurso para descalificar las denuncias que venía realizando Jacobo Timerman a quien habían torturado y despojado del diario La Opinión.Ernestina Herrera de Noble: Es poco lo que se puede agregar de la dueña de Clarín, el mayor multimedios del país. Es investigada por robo de bebés, en el caso de "adopción" de sus dos hijos. Fue una aliada estratégica de la dictadura. Chocó sus copas con Videla cuando en 1979 brindaron por la fundación de Papel Prensa, la papelera en la que se asociaron Clarín, La Nación y La Razón, junto con el Estado para abastecerse del papel y limitarlo a sus competidores.Desde sus páginas, Clarín apoyó la dictadura y hoy es uno de los principales opositores del Gobierno.
Renée Sallas - Alfredo Serra: Fueron los dos periodistas de la oficialista Gente que más escribieron a favor de la dictadura. Cuando Videla dejó su cargo, escribió: "Esta última tarde suya como Presidente de los Argentinos, cuando charlamos durante una hora y diez minutos en su despacho, tuve de pronto la certeza de que todo lo que había intuido de usted en estos cinco años no era desacertado. De que no me había equivocado –ni yo ni otros ciudadanos- cuando veíamos en usted a un hombre transparente, sincero, recto claro, prudente y reservado hasta la exasperación […] Me gustó usted, Videla, me gustó como persona, quiero decir, me gustó como compatriota". En plena dictadura le escribió una "Carta a un Político" (Raúl Alfonsín) donde le preguntaba "¿Por qué tanto apresuramiento?" para poner fin a la dictadura, "Primero construyamos la democracia, ¿no? Recién después pensemos en el voto", afirmaba. Recorría las redacciones de París Match, L'Express, Le Point, Le Monde y Le Figaro "para conocer las razones que los llevan a publicar notas contra la Argentina y qué argumentos tienen. En toda Europa hay una moda antiargentina. Es la moda de los intelectuales de izquierda. Es mucho más nota un jefe montonero que yo, y eso no lo dudes", diría una vez terminado el campeonato. Actualmente es parte del staff de la revista de Susana Giménez y hasta hace muy poco conducía un programa de espectáculos en Radio Ciudad.Alfredo Serra: Entró en 1970 y aún pertenece a la Revista Gente. Es el Redactor Jefe General. Fue redactor, redactor especial, prosecretario, secretario, jefe de redacción, subdirector y director. Desde 1983 es redactor jefe general de Editorial Atlántida. Fue el periodista más obsecuente de la obsecuente revista Gente. El 1º de abril de 1976 escribió: "Cuando se habla del nuevo Presidente se habla de un moralista, de un hombre de otro tiempo, de una corrección personal, de una honestidad y de una pureza llevadas al límite del renunciamiento". Recorrió todos los rincones del país acompañando a las comitivas militares.
Humberto Kahn: en La Opinión tres días después del Golpe redactó: "Aparece claro que este movimiento militar no se puso en marcha contra ningún sector; no va contra el peronismo, como en 1955, ni contra la clase política, como en 1966. Los enemigos son solamente aquellos que han delinquido, ya sea desde la subversión o desde el poder".
Jorge Castro: Columnista internacional del diario Perfil. Integró la redacción de "Convicción", una de las publicaciones diseñadas para dar sustento al Terrorismo de Estado. Desde allí, escribió todo lo que pudo para apoyar la dictadura.
Wenceslao Bunge: Fue asesor Editorial de "Carta Política", el mensuario que dirigía Mariano Grondona y desde dónde se instauraban todas las operaciones periodísticas para justificar el Terrorismo de Estado. Luego fue, durante varios años, vocero de Alfredo Yabrán.
Juan S. Valmaggia: Fue Subdirector de La Nación en la época de la dictadura y creó la SIP, la Sociedad Interamericana de Prensa, que oficia como vocero y lobbysta de los intereses de las empresas mediáticas.
Jorge Fontevecchia: Fue director, editor y propietario de revista La Semana de Editorial Perfil, que brindó un cerrado apoyo a la dictadura. En febrero de 1977 escribió: "Cambio 16 es una revista semanal que se publica en Madrid. Su tendencia puede calificarse de izquierdista y su material orilla en algunas ocasiones la apología de la violencia [...] Como es obvio sus notas se ocupan prolijamente de hostilizar al actual gobierno y la prédica se centra en un tema de gran consumo en Europa: el de los derechos humanos".Raúl Oscar Abdala: Luego del Mundial escribió: "La ocasión resultó propicia para que, aunque de refilón, miles y miles de extranjeros de toda procedencia hayan comprobado que aquí no se fusila ni se persigue o reprime a los ciudadanos pacíficos; que es posible criticar al gobierno: que impera un orden sin esos excesivos rigores que sistemáticamente echan mano los regímenes de inspiración comunista".
Julio Lagos: Se ocupaba de oficiar de locutor de la publicidad del gobernador de la provincia de Buenos Aires, Ibérico Saint-Jean, cuyo jefe de policía era Ramón Camps. Actualmente conduce un programa en Radio del Plata.
José María Muñoz: Incitaba a su oyentes para que fueran a gritarle a las Madres de Plaza de Mayo frente al edificio de la OEA "que los argentinos somos derechos y humanos".
Constancio Vigil y Ernesto Cherquis Bialo: Después del triunfo futbolístico del mundial '78, Videla es reporteado por la plana mayor de la revista El Gráfico, su director Constancio C. Vigil y su jefe de redacción Ernesto Cherquis Bialo, quienes confiesan "lo placentera" que fue la entrevista y que "frente a él nos sentimos bien".
Aníbal Vigil: Fue el director de la Editorial Atlántida, que editaba Gente, Para Ti y Somos, desde donde no sólo se defendía el accionar de la dictadura, sino que se atacaba a las Madres y a los organismos de derechos humanos. Fueron capaces de inventar entrevistas para sostener la idea de que en Argentina se respetaban los derechos humanos.
Ramiro de Casabellas: "Buchoneaba" desde La Opinión (31/10/76) a abogados exiliados como Lucio Garzón Maceda y Gustavo Roca, en algún momento defensores de Agustín Tosco. En el mismo diario Luis Gregorich, al referirse al "gobierno" surgido en 1976, señalaba que postulaba "la defensa del pluralismo y de la organización democrática de la sociedad" (24/8/76).
Horacio Carballal: Censor oficial en Canal 9.
Aldo Proietto y Daniel Garzón: En 1977, Aldo Proietto, colaborador del general Etchegoyen desde la dirección de prensa de la provincia del Chubut, con Daniel Garzón se hicieron cargo del aparato de prensa del EAM '78 que dirigía el almirante Lacoste. Garzón pasó a llamarse Galotto y con Proietto fueron parte de El Gráfico.
Hugo Ezequiel Lezama: Elogiado por Camps, dirigía el diario Convicción, creado para la continuidad del "proceso".Vicente Massot: Director del reaccionario diario La Nueva Provincia de Bahía Blanca.
Félix Luna: Junto con el editor de Todo es Historia, Emilio Perina (en realidad Moisés Kostantinowsky), puso la publicación al servicio de José Martínez de Hoz (además se le editaba un pasquín llamado Precisiones que escribía José Gobello, por entonces columnista de los noticieros de Canal 11).
Carlos Acuña Ramos Mejía: Luego columnista apologético de Seineldín en La Prensa, era presidente del directorio de la agencia oficial de noticias Telam durante la dictadura.
Además en los registros de la CONADEP son mencionados diversos periodistas vinculados a los actos vandálicos de la dictadura. Por ejemplo: Víctor Lapegna, Luis María Castellanos y Guillermo Aronín. A ellos habría que sumar a Héctor Sayago, Edgardo Arribillaga y Héctor del Mar, todos hombres de MasseraDaniel Mendoza, José Gómez Fuentes, Nicolás Kasanzew, fueron las caras visibles de la dictadura en tiempos de Malvinas, junto a quienes no daban la cara pues dirigían los noticieros como Luis Clur, Abel Maloney y tantos otros.
Hector Timerman: “Clarín hace defensa de la Dictadura”
[Telam] El embajador argentino en Estados Unidos, Héctor Timerman, afirmó hoy que desde las editoriales publicadas en ese matutino "lo que están haciendo no es defender simplemente al monopolio Clarín. Lo que están haciendo es defendiendo una de las leyes clave de la dictadura".
Timerman afirmó hoy que el proyecto de ley de comunicación audiovisual "nos coloca dentro del mundo democrático y moderno", donde "la libertad de expresión se da cuando hay mayor cantidad de fuentes de acceso a la información".
Timerman defendió el proyecto del Poder Ejecutivo que ya tiene media sanción de Diputados "como periodista y como hijo de un periodista muy conocido en el mundo", al referirse al fallecido director del diario La Opinión, Jacobo Timerman.
En declaraciones a radio Diez, el funcionario señaló que la legislación en los Estados Unidos "es mucho más restrictiva", al compararla con la ley que será debatida en el Senado.
Destacó que en ese país "hace muchos años que es imposible tener un monopolio mediático", y repasó la historia de los Estados Unidos en esa materia.
"Son famosos por romper monopolios", dijo al mencionar que "el primero que rompe es el de la industria del petróleo que obliga a la familia Rockefeller a deshacerse de la mitad de su imperio petrolero", y agregó que "en los '80 se decide a romper el emporio telefónico y se crean siete empresas".
Asimismo, Timerman opinó sobre "el rol que están jugando los directivos periodísticos del diario Clarín", al señalar que "deja mucho que desear" porque "defienden una ley de la dictadura que impedía el acceso a la información".
"Lo que están haciendo no es defender simplemente al monopolio de una empresa, sino que defienden una ley de la dictadura, como en los editoriales donde no quieren que se cambie o quieren trabar una ley que reemplace la de la dictadura", consideró.
Agregó que "lo que están haciendo es la defensa de la dictadura, porque están defendiendo una de las leyes clave de la dictadura que impedía el acceso a la información y la distribución de la información".
En ese sentido, agregó: "me duele porque son periodistas de mi generación y mientras esa ley que hoy protegen era sancionada, muchos de sus compañeros eran torturados y asesinados".
"Tanto (Ricardo) Kirschbaum, como (Ricardo) Roa, (Eduardo) Van der Kooy, podrán defender los intereses de Clarín, pero nadie va a olvidar que lo que defendieron es la esencia de la dictadura argentina. Algún día las academias de periodismo van a estudiar esa actitud y no va a ser para elogiarlos", concluyó.
Timerman afirmó hoy que el proyecto de ley de comunicación audiovisual "nos coloca dentro del mundo democrático y moderno", donde "la libertad de expresión se da cuando hay mayor cantidad de fuentes de acceso a la información".
Timerman defendió el proyecto del Poder Ejecutivo que ya tiene media sanción de Diputados "como periodista y como hijo de un periodista muy conocido en el mundo", al referirse al fallecido director del diario La Opinión, Jacobo Timerman.
En declaraciones a radio Diez, el funcionario señaló que la legislación en los Estados Unidos "es mucho más restrictiva", al compararla con la ley que será debatida en el Senado.
Destacó que en ese país "hace muchos años que es imposible tener un monopolio mediático", y repasó la historia de los Estados Unidos en esa materia.
"Son famosos por romper monopolios", dijo al mencionar que "el primero que rompe es el de la industria del petróleo que obliga a la familia Rockefeller a deshacerse de la mitad de su imperio petrolero", y agregó que "en los '80 se decide a romper el emporio telefónico y se crean siete empresas".
Asimismo, Timerman opinó sobre "el rol que están jugando los directivos periodísticos del diario Clarín", al señalar que "deja mucho que desear" porque "defienden una ley de la dictadura que impedía el acceso a la información".
"Lo que están haciendo no es defender simplemente al monopolio de una empresa, sino que defienden una ley de la dictadura, como en los editoriales donde no quieren que se cambie o quieren trabar una ley que reemplace la de la dictadura", consideró.
Agregó que "lo que están haciendo es la defensa de la dictadura, porque están defendiendo una de las leyes clave de la dictadura que impedía el acceso a la información y la distribución de la información".
En ese sentido, agregó: "me duele porque son periodistas de mi generación y mientras esa ley que hoy protegen era sancionada, muchos de sus compañeros eran torturados y asesinados".
"Tanto (Ricardo) Kirschbaum, como (Ricardo) Roa, (Eduardo) Van der Kooy, podrán defender los intereses de Clarín, pero nadie va a olvidar que lo que defendieron es la esencia de la dictadura argentina. Algún día las academias de periodismo van a estudiar esa actitud y no va a ser para elogiarlos", concluyó.
1977 - Clarín: van der Kooy y Kirschbaum
Corría el 1 de Diciembre de 1977, Clarín publicaba en su página 4 de la sección política la nota que aparece en formato de imagen para descargar. "Dialogo con extremistas que se entregaron voluntariamente"; "La ardua recuperación".
"Invitados por el Comando en jefe del ejercito, un grupo de periodistas pudo apreciar, como viven en la actualidad ex integrantes de células subversivas que se presentaron espontáneamente a las autoridades militares". "Los hombres de prensa observaron las instalaciones donde se encuentran alojados e incluso, pudieron dialogar con algunos jóvenes".
La nota es para descargar, difundir y leer detenidamente. Cabe destacar el siguiente párrafo en donde se habla de trabajo de recuperación: "Esta experiencia se realiza con el directo apoyo de un equipo interdisciplinario, compuesto por médicos, psicólogos, asistentes sociales, abogados que prestan asistencia a los detenidos y que tratan de resolver sus problemas y el de sus familias. Los reclusos nunca fueron sometidos a ningún tipo de adoctrinamiento político o de reeducación".
Sería interesante saber si se acuerdan Eduardo van der Kooy y Ricardo Kirschbaum que en esa época trabajaban en la sección de política, si podrían dar más información sobre este lugar y de las personas que entrevistaron y cómo descubrieron ese lugar. Si aportaron esta información a los organismos de derechos humanos. Si realmente existió este lugar y si la nota no fue armada en complicidad con la dictadura.
La solidaridad no se rinde
Por Osvaldo Bayer - Página 12 - 26-10-09
A pesar de ese pasado del espanto, la vida no se rinde. Vimos cómo en estos días se recordó, por ejemplo, el "Cordobazo" con aquel Agustín Tosco, grito de piedra pero sensible como pocos a la palabra solidaridad; vimos cómo se recordó a esos adolescentes increíbles de "La Noche de los Lápices" (a pesar de la pequeñez más que mezquina de esa directora del colegio que quiso amonestar a los adolescentes que salieron del colegio a recordarlos la semana pasada). Pero sí, se los recordó, con todo el dolor y la vergüenza de que argentinos hayan cometido esos crímenes tan cobardes y de una perversidad que nunca podrá superarse en la historia de la iniquidad humana. Y podemos seguir: que por fin se discuta la ley de medios de la dictadura que ningún gobierno elegido se atrevió a tocar desde 1983. (Sí, increíble, pensando que cuando cayó el nazismo alemán, todos aquellos medios que lo habían apoyado fueron callados para siempre, mientras que aquí no se tocó para nada a todos aquellos que alabaron en la peor rufianería a los criminales de la desaparición de personas con el argumento que emplearon esos gobiernos posteriores de "hay que mirar para adelante" o todo fue por la "obediencia debida" y pongámosle el "punto final".)
Pero no nos detengamos en ello. Hay otras fuerzas que van surgiendo cada vez más. La auténtica democracia, la que surge del llamado espontaneísmo de las bases. Me tocó ver en la escuela secundaria de la Villa 31, así, ahí, la de Retiro, cuando los alumnos pidieron saber algo más de las huelgas patagónicas del año '21 y, luego del debate, un conjunto folklórico de pibes tocaron canciones criollas y resolvieron ponerle a su conjunto el nombre de "Facón Grande", aquel gaucho entrerriano que en la Patagonia marchó al frente de las peonadas a pedir más justicia y dignidad y fue fusilado por el Ejército Argentino en el gobierno radical de Yrigoyen. O cuando, apenas hace unas horas, el Concejo Deliberante del partido de San Martín resolvió apoyar el proyecto del monumento a la mujer originaria, que se hará con las llaves de bronce en desuso que donen todas las manos generosas. O cuando el club socialista alemán Vorwärts llevó a cabo un acto en homenaje al escritor más popular de la época, nuestro tan querido Osvaldo Soriano, por su amor por el pueblo y el llevar al protagonismo siempre hombres sencillos salidos de los recovecos de una sociedad injusta. O cuando justamente el jueves pasado, en Corral de Bustos –busque el lector en el mapa para saber dónde queda–, se llevó a cabo un debate acerca de los derechos de los pueblos originarios para que se los respete y que se enseñe la historia del genocidio y la esclavitud venida de Europa y continuada por los descendientes occidentales y cristianos. O, por ejemplo, siguen los ecos por el triunfo de los cooperativistas de Zanon, con el logro de la expropiación de la misma por la provincia, que termina con la incongruencia irracional de que la fábrica siguiera perteneciendo a los capitalistas que la abandonaron a costa de sus trabajadores. O la organización "Central Popular de Lucha" que comenzará el lunes 28, al mediodía, con una huelga de hambre frente al Congreso, con el lema: "Para acabar con la pobreza y la desigualdad hay que empezar a terminar con los privilegios".
No, no todo es lo superfluo de la televisión lo que domina, ni Maradona es el único tema de nuestras calles y nuestras inmensas llanuras. Por ejemplo, el caso Terrabusi debe pasar al primer plano del debate y no conformarnos con las opiniones de los burócratas situacionistas. El tema de las empresas que dejan cesantes a decenas de trabajadores debe pasar a ser el centro de la información. Debe pasar a debatirse en los medios, en las aulas universitarias, en las organizaciones barriales, sí, claro, y también en los templos, que para ese fin fundamental debieran existir: la paz, la solidaridad, la sonrisa eterna de la felicidad en el rostro de quienes promueven la producción y el bienestar con sus cuerpos y cerebros.
Y aquí no podemos dejar de señalar a los defensores de la naturaleza a ultranza. He leído hace poco el informe "Proyecto Verde 2009", justo para el Día del Arbol, redactado por la Sociedad Alihuen, de Santa Rosa, La Pampa. Alihuen es una palabra mapuche que significa "Arbol en pie". El nombre lo dice todo y habla ya, desde el título, de una tradición de los pueblos originarios que hay que defender: el cuidado de la naturaleza y uno de sus principales soportes, el árbol. Recuerdo que, siendo niño, presencié en Tucumán una ceremonia donde, justo, la gente originaria de esas latitudes realizaba una ceremonia en la cual acariciaban a los árboles, a sus hojas y sus troncos. Y luego recordaban el despojo de sus tierras que sufrieron los indios quilmes, desalojados por los conquistadores españoles y trasladados a lo que hoy es el Quilmes bonaerense. Me impresionó el texto del "Proyecto Verde 2009", que partió con una encuesta de barrio por barrio en la capital pampeana con preguntas a todos los habitantes acerca de los espacios verdes, para que se interesen sobre los árboles de sus veredas, de sus rutas, como un problema sustancial de vida. Enseñar ese deber ciudadano. Y proponer soluciones para luego llevarlas a cabo, empujar a sus representantes a mirar lo verde para que no se vuelva todo amarillo. Que el ciudadano protagonice la defensa de la naturaleza y no que todo quede en manos de quienes, desde el dinero, permiten una explotación minera perniciosa y fatal para el futuro. Eso es sentirse protagonista, es ser verdaderamente democrático y no conformarse sólo con poner un papelito con nombres en una urna cuando lo convocan a votar candidatos. Y hermoso el nombre de Alihuen, justo un concepto usado por los pueblos nativos. Por eso también me pareció un paso adelante lo que ha llevado a cabo la Universidad Nacional de Rosario: la creación de una cátedra llamada "Pueblos originarios", para aprender de su cultura, profundizarla, revisar la historia y sus principios de "progreso". El debate. La inclusión de todo lo bueno que pueda significar verdadero progreso. Que no puede significar otra cosa que defensa de la vida.
Por eso me gustó el coraje civil de los miembros del Concejo Deliberante de Salto, que resolvieron terminar con el nombre de una calle dedicada al genocida coronel Rauch, contratado por Rivadavia para exterminar a los ranqueles, habitantes de las pampas bonaerenses que –según Mansilla– "eran más buenos con sus mujeres que nosotros, los de origen europeo". Rauch, el europeo mercenario, ganó dinero por matar. Aquí en la Capital, la diagonal entre Corrientes y Riobamba que llevaba ese nombre pasó a tener el digno y popular nombre de Discépolo, el poeta del pueblo. Pero muy pronto, los correveidiles del poder de turno le pusieron el nombre del asesino Rauch a una calle allí nomás, entre Salguero y Medrano. Pero ciudadanos conscientes me han comunicado que siguen la lucha, a pesar de Macri.
También en el arte vemos que la gente generosa no se rinde: hemos podido ver que en el Bauen, ese antiguo hotel de lujo convertido en un lugar del pueblo por los trabajadores del mismo, se exhibe en su sala teatral una versión ejemplar del Sacco y Vanzetti. Con actores y actrices platenses que enaltecen con su capacidad esa tragedia de los trabajadores italianos condenados a la silla eléctrica por el poder omnímodo del sistema de Washington, sólo por ser luchadores del pueblo. Cuarenta años después de ese asesinato "legal", la Justicia norteamericana pedía disculpas al mundo por haberse "equivocado". El cinismo a veces no tiene límites. Sí, y todo en nombre de la "democracia". O por ejemplo, otra obra teatral, las Memorias del agua, de Jorge Gómez, donde justamente se trata con soberana ironía el sistema que destruye la vida al convertir los torrentes de agua del mundo natural en gotitas tratadas con instrumentos y la lucha del hombre para detener la destrucción de la naturaleza que ese sistema realiza sin escrúpulos. Una obra penetrante, terrible, que refleja el sistema egoísta que nos está destruyendo. Y desde allí, al teatro Cervantes, donde esa increíble Cecilia Rosetto nos pasea por la canción, el amor, el canto a los sentimientos de la hermosa humildad de los paisajes latinoamericanos y nos devuelve a la infancia con el color de las melodías de aquellos barrios porteños. El arte que defiende los verdaderos valores que un sistema y la cobardía del poder que domina al mundo trata de quitarnos allí donde la palabra "ganancia" y "réditos" atropella diariamente lo que tiene que ser la esencia del ser humano: la paz, la mano abierta, la sonrisa eterna de nuestros niños. Por eso, lo repetiremos por enésima vez: no hay verdadera democracia donde hay niños con hambre, no hay verdadera democracia donde hay villas miseria, no hay verdadera democracia donde hay desocupados.
A pesar de ese pasado del espanto, la vida no se rinde. Vimos cómo en estos días se recordó, por ejemplo, el "Cordobazo" con aquel Agustín Tosco, grito de piedra pero sensible como pocos a la palabra solidaridad; vimos cómo se recordó a esos adolescentes increíbles de "La Noche de los Lápices" (a pesar de la pequeñez más que mezquina de esa directora del colegio que quiso amonestar a los adolescentes que salieron del colegio a recordarlos la semana pasada). Pero sí, se los recordó, con todo el dolor y la vergüenza de que argentinos hayan cometido esos crímenes tan cobardes y de una perversidad que nunca podrá superarse en la historia de la iniquidad humana. Y podemos seguir: que por fin se discuta la ley de medios de la dictadura que ningún gobierno elegido se atrevió a tocar desde 1983. (Sí, increíble, pensando que cuando cayó el nazismo alemán, todos aquellos medios que lo habían apoyado fueron callados para siempre, mientras que aquí no se tocó para nada a todos aquellos que alabaron en la peor rufianería a los criminales de la desaparición de personas con el argumento que emplearon esos gobiernos posteriores de "hay que mirar para adelante" o todo fue por la "obediencia debida" y pongámosle el "punto final".)Pero no nos detengamos en ello. Hay otras fuerzas que van surgiendo cada vez más. La auténtica democracia, la que surge del llamado espontaneísmo de las bases. Me tocó ver en la escuela secundaria de la Villa 31, así, ahí, la de Retiro, cuando los alumnos pidieron saber algo más de las huelgas patagónicas del año '21 y, luego del debate, un conjunto folklórico de pibes tocaron canciones criollas y resolvieron ponerle a su conjunto el nombre de "Facón Grande", aquel gaucho entrerriano que en la Patagonia marchó al frente de las peonadas a pedir más justicia y dignidad y fue fusilado por el Ejército Argentino en el gobierno radical de Yrigoyen. O cuando, apenas hace unas horas, el Concejo Deliberante del partido de San Martín resolvió apoyar el proyecto del monumento a la mujer originaria, que se hará con las llaves de bronce en desuso que donen todas las manos generosas. O cuando el club socialista alemán Vorwärts llevó a cabo un acto en homenaje al escritor más popular de la época, nuestro tan querido Osvaldo Soriano, por su amor por el pueblo y el llevar al protagonismo siempre hombres sencillos salidos de los recovecos de una sociedad injusta. O cuando justamente el jueves pasado, en Corral de Bustos –busque el lector en el mapa para saber dónde queda–, se llevó a cabo un debate acerca de los derechos de los pueblos originarios para que se los respete y que se enseñe la historia del genocidio y la esclavitud venida de Europa y continuada por los descendientes occidentales y cristianos. O, por ejemplo, siguen los ecos por el triunfo de los cooperativistas de Zanon, con el logro de la expropiación de la misma por la provincia, que termina con la incongruencia irracional de que la fábrica siguiera perteneciendo a los capitalistas que la abandonaron a costa de sus trabajadores. O la organización "Central Popular de Lucha" que comenzará el lunes 28, al mediodía, con una huelga de hambre frente al Congreso, con el lema: "Para acabar con la pobreza y la desigualdad hay que empezar a terminar con los privilegios".
No, no todo es lo superfluo de la televisión lo que domina, ni Maradona es el único tema de nuestras calles y nuestras inmensas llanuras. Por ejemplo, el caso Terrabusi debe pasar al primer plano del debate y no conformarnos con las opiniones de los burócratas situacionistas. El tema de las empresas que dejan cesantes a decenas de trabajadores debe pasar a ser el centro de la información. Debe pasar a debatirse en los medios, en las aulas universitarias, en las organizaciones barriales, sí, claro, y también en los templos, que para ese fin fundamental debieran existir: la paz, la solidaridad, la sonrisa eterna de la felicidad en el rostro de quienes promueven la producción y el bienestar con sus cuerpos y cerebros.
Y aquí no podemos dejar de señalar a los defensores de la naturaleza a ultranza. He leído hace poco el informe "Proyecto Verde 2009", justo para el Día del Arbol, redactado por la Sociedad Alihuen, de Santa Rosa, La Pampa. Alihuen es una palabra mapuche que significa "Arbol en pie". El nombre lo dice todo y habla ya, desde el título, de una tradición de los pueblos originarios que hay que defender: el cuidado de la naturaleza y uno de sus principales soportes, el árbol. Recuerdo que, siendo niño, presencié en Tucumán una ceremonia donde, justo, la gente originaria de esas latitudes realizaba una ceremonia en la cual acariciaban a los árboles, a sus hojas y sus troncos. Y luego recordaban el despojo de sus tierras que sufrieron los indios quilmes, desalojados por los conquistadores españoles y trasladados a lo que hoy es el Quilmes bonaerense. Me impresionó el texto del "Proyecto Verde 2009", que partió con una encuesta de barrio por barrio en la capital pampeana con preguntas a todos los habitantes acerca de los espacios verdes, para que se interesen sobre los árboles de sus veredas, de sus rutas, como un problema sustancial de vida. Enseñar ese deber ciudadano. Y proponer soluciones para luego llevarlas a cabo, empujar a sus representantes a mirar lo verde para que no se vuelva todo amarillo. Que el ciudadano protagonice la defensa de la naturaleza y no que todo quede en manos de quienes, desde el dinero, permiten una explotación minera perniciosa y fatal para el futuro. Eso es sentirse protagonista, es ser verdaderamente democrático y no conformarse sólo con poner un papelito con nombres en una urna cuando lo convocan a votar candidatos. Y hermoso el nombre de Alihuen, justo un concepto usado por los pueblos nativos. Por eso también me pareció un paso adelante lo que ha llevado a cabo la Universidad Nacional de Rosario: la creación de una cátedra llamada "Pueblos originarios", para aprender de su cultura, profundizarla, revisar la historia y sus principios de "progreso". El debate. La inclusión de todo lo bueno que pueda significar verdadero progreso. Que no puede significar otra cosa que defensa de la vida.
Por eso me gustó el coraje civil de los miembros del Concejo Deliberante de Salto, que resolvieron terminar con el nombre de una calle dedicada al genocida coronel Rauch, contratado por Rivadavia para exterminar a los ranqueles, habitantes de las pampas bonaerenses que –según Mansilla– "eran más buenos con sus mujeres que nosotros, los de origen europeo". Rauch, el europeo mercenario, ganó dinero por matar. Aquí en la Capital, la diagonal entre Corrientes y Riobamba que llevaba ese nombre pasó a tener el digno y popular nombre de Discépolo, el poeta del pueblo. Pero muy pronto, los correveidiles del poder de turno le pusieron el nombre del asesino Rauch a una calle allí nomás, entre Salguero y Medrano. Pero ciudadanos conscientes me han comunicado que siguen la lucha, a pesar de Macri.
También en el arte vemos que la gente generosa no se rinde: hemos podido ver que en el Bauen, ese antiguo hotel de lujo convertido en un lugar del pueblo por los trabajadores del mismo, se exhibe en su sala teatral una versión ejemplar del Sacco y Vanzetti. Con actores y actrices platenses que enaltecen con su capacidad esa tragedia de los trabajadores italianos condenados a la silla eléctrica por el poder omnímodo del sistema de Washington, sólo por ser luchadores del pueblo. Cuarenta años después de ese asesinato "legal", la Justicia norteamericana pedía disculpas al mundo por haberse "equivocado". El cinismo a veces no tiene límites. Sí, y todo en nombre de la "democracia". O por ejemplo, otra obra teatral, las Memorias del agua, de Jorge Gómez, donde justamente se trata con soberana ironía el sistema que destruye la vida al convertir los torrentes de agua del mundo natural en gotitas tratadas con instrumentos y la lucha del hombre para detener la destrucción de la naturaleza que ese sistema realiza sin escrúpulos. Una obra penetrante, terrible, que refleja el sistema egoísta que nos está destruyendo. Y desde allí, al teatro Cervantes, donde esa increíble Cecilia Rosetto nos pasea por la canción, el amor, el canto a los sentimientos de la hermosa humildad de los paisajes latinoamericanos y nos devuelve a la infancia con el color de las melodías de aquellos barrios porteños. El arte que defiende los verdaderos valores que un sistema y la cobardía del poder que domina al mundo trata de quitarnos allí donde la palabra "ganancia" y "réditos" atropella diariamente lo que tiene que ser la esencia del ser humano: la paz, la mano abierta, la sonrisa eterna de nuestros niños. Por eso, lo repetiremos por enésima vez: no hay verdadera democracia donde hay niños con hambre, no hay verdadera democracia donde hay villas miseria, no hay verdadera democracia donde hay desocupados.
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