lunes, 22 de junio de 2009

sábado, 20 de junio de 2009

La vieja práctica del corralón radical

Al energúmeno de Gualeguaychú se le saltó la cadena una vez más, y evidenció su vocación antidemocrática, tal cual lo hizo el marrano de la Ciudad Autónoma, Mauricio Macri, al decir que volvería a privatizar las empresas que ha recuperado el Estado.
Alfredo de Angeli declaró “Yo sé que esto a mucha gente por ahí no le gusta, pero en el campo hay que juntar a todos los empleados en las estancias, subirlos a la camioneta y decirles claramente a quién hay que votar si no quieren fundirse”.
Y desde todos los sectores que compartían la estrategia para debilitar al Gobierno Nacional y Popular intentaron despegarse de tan errónea bravuconada. Pero la historia los condena, y por más que Marino y Forte salgan a criticar al presidente de la Federación Agraria de Entre Ríos y poner distancia, su partido centenario también hacía lo mismo, es decir, era una práctica que se llevaba a cabo cada vez que había elecciones, implementada antes de que apareciera “el hecho maldito del país burgués”, o sea, el peronismo. A las pruebas remitimos...

Foto Mariana Araujo

Sobre este punto, el miembro informante de la comisión a cargo de la defensa del proyecto en la cámara de diputados recuerda que:

“Santa Fe sufrió también el agravio que los gobernantes radicales inferían a la cultura política de la república al proceder al secuestro de la libreta de enrolamiento de los ciudadanos desafectos al credo oficialista. En San Javier tomó características alarmantes la actividad del yrigoyenismo en la persecución del sufragante. Cuando estalló la revolución del 6 de septiembre, existían en poder de la policía radical de San Javier seiscientas libretas. Asumía la policía un rol político preponderante y prácticamente incontrarrestable”. (Diario de Sesiones de la Cámara de Diputados de la provincia de Santa Fe (DSCD), abril de 1932, pág. 1302).

Una mención especial merece el uso de retratos, insignias y símbolos en las boletas electorales. Waldino Maradona, el único diputado socialista en la Cámara, afirma que el secreto de los triunfos de los partidos tradicionales descansa en el uso de símbolos o retratos de caudillos, “mientras ideas y principios estén ausentes de las cabezas de la masa ciudadana, quien más símbolos y retratos usa menos ideas ofrece al pueblo”. (Idem, pp. 1306-07, 1347-1348).

En la discusión en general del proyecto de ley, el mismo diputado pasa revista a otras prácticas de la “política criolla” como el llamado corralón, figura con la que hace referencia a los comités partidarios en los días de elecciones, donde se concentraba a los votantes a partir de las vísperas del comicio, con el fin de “reforzar” la lealtad de sus electores.

“Allí se los entretiene a los hombres que pasan toda la noche en vela, bebiendo comiendo y jugando a la taba; por la mañana del domingo cada ciudadano semi dormido por el cansancio, la bebida y una larga digestión, recibe de manos del caudillo la boleta ya doblada, y en grupos de cinco o seis, son llevados en autos a la mesa correspondiente donde esperan turno en la vereda para pasar a votar, mientras tanto el jefe político no les pierde pisada, los vigila con la mirada en sus movimientos más inocentes... cuando el último del grupo ha sufragado, el jefe, marcha con ellos a pie o en auto y los encierra nuevamente en el corralón donde sigue la fiesta”.


Fuente: Susana Piazzesi. Una democracia electoral imperfecta. Santa Fe en la primera mitad de la década de 1930. Publicado en: Estudios Sociales, Nº 27, Universidad Nacional del Litoral, Santa Fe, segundo semestre de 2004. Susana Piazzesi, es profesora de la Universidad Nacional del Litoral.



“No obstante su carácter de partido orgánico, el radicalismo pampeano conservaba muchas de las prácticas de los regímenes anteriores, principalmente dos: el “corralón” y el caudillismo.
Respecto al “corralón”, al igual que durante las administraciones conservadoras, la técnica consistía en la movilización de los electores mediante la utilización de costosos recursos como automóviles, para proceder luego a agruparlos mediante el asado y los juegos de taba “que tanta analogía guarda con los empleados años atrás por el anatomizado régimen”, hasta llegar el momento de la elección.
El otro elemento es el caudillismo y los mecanismos de patronazgo instrumentados a través de los comités, como parte importante de la maquinaria electoral. Debe recordarse que la estructura partidaria de la UCR siempre fue dependiente del sistema caudillista, adaptando las viejas prácticas a las nuevas reglas de juego impuestas por la Reforma Electoral de 1912. El partido en sí, constituía una estructura de caudillos, superpuestos de mayor a menor peso político, cuya línea de acción iba desde el gran caudillo partidario (Yrigoyen) a los caudillos locales, punteros y matones de comités.
Además de llevar gente a votar, controlaban instituciones, periódicos, asociaciones deportivas y mutuales, ofrecían trabajo, servicios profesionales gratuitos, alimentos, vivienda, dinero, favores políticos y judiciales, y demás”.


Fuente: Luciano Andrés Valencia. La transformación interrumpida. El Partido Socialista en el Territorio Nacional de La Pampa (1913-1938). Santa Rosa: Fondo Editorial Pampeano, 2009. Págs. 81-82.

La violencia semiótica del Frepam

Los compañeros y compañeras del Movimiento Evita - La Pampa repudian las declaraciones respecto al “neocamporismo o neosetentismo de los Kirchner” vertidas por el vástago de Alfonsín, que sigue siendo el “hijo de”, por más que el senador Juan Carlos Marino intente legitimar e independizarlo de la tutela de su padre; será que este pampeano también carga con la misma dependencia en la historia política, porque responde sin titubear a las directivas de Enrique “Coti” Nosiglia.
Enaltecemos la figura del compañero Héctor José Cámpora, por su compromiso con la Patria y con el Movimiento Nacional Peronista. Recuérdese, entre otras participaciones y de su militancia irrestricta, que se presentó en las elecciones de marzo de 1973 como candidato a presidente de Argentina por el FreJuLi. Triunfó con más del 49.5% de los votos. El líder radical, Ricardo Balbín, había salido segundo con un 21,3%, y, como el FreJuLi no había obtenido más del 50% de los votos tenía que realizarse un ballotage; sin embargo, Balbín reconoció la victoria de Cámpora y renunció al ballotage. El delegado de Perón asumió el 25 de mayo de 1973, culminando el período dictatorial de la autoproclamada Revolución Argentina.
Participaron en el acto de investidura, entre otros, el entonces presidente socialista de Chile, Salvador Allende, y el de Cuba, Osvaldo Dorticó. En la Plaza de Mayo se concentraron para recibirlo más de un millón de personas. Ese día, Cámpora, custodiado a la par de cientos de seguidores, asumió la Presidencia y en su discurso inaugural dijo:

“Abrigo la esperanza de dar término a mis funciones acompañado por el afecto de mis compañeros y de mis amigos, y el respeto de mis adversarios. Sé que he de lograrlo, como ha sido hasta ahora, porque trataré, con honestidad, de hacer lo que el Pueblo quiere”.

Por eso rechazamos por improcedentes a las alusiones que menoscaban la memoria de un patriota; quizá Ricardo Alfonsín, que se encaramó sobre la muerte de su progenitor, debería tener un poca más de memoria y respeto; justamente, porque Cámpora al producirse el golpe de Estado del 24 de marzo de 1976, al que sirvieron 310 intentendes radicales, además de algunos peronistas, socialistas e intransigentes, tuvo que refugiarse en la embajada de México en Buenos Aires, donde permaneció allí por más de tres años hasta que, ya gravemente enfermo de cáncer, el gobierno militar le permitió viajar hacia México, donde murió poco después, desarraigado de su país.
Al contrario de su padre, Raúl Alfonsín, que no sólo fue despedido con unas exequias multitudinarias, sino que la presidenta de todos los argentinos, Cristina Fernández de Kirchner, lo había homenajeado, reconociendo su valía en el campo político, en la misma Casa Rosada.

Una hinchada contra las privatizaciones

Página 12, Sábado, 20 de junio de 2009

Lejos de concluir, la polémica sobre la iniciativa de Macri de reprivatizar Aerolíneas y el sistema jubilatorio siguió creciendo. Gobernadores, funcionarios y candidatos K se sumaron. El opositor Prat Gay se diferenció.

Como impulsados por un resorte, casi todos los gobernadores justicialistas saltaron ayer a la cancha electoral para castigar al jefe de Gobierno porteño, Mauricio Macri, por su propuesta de reprivatizar Aerolíneas Argentinas y volver al sistema previsional administrado por las AFJP. La admisión de Macri –luego refrendada por su aliado Francisco de Narváez– le sirvió al oficialismo como prueba de la confrontación de modelos que propone de cara a las elecciones del 28 de junio y nadie se quiso quedar afuera. Pero la definición del jefe de Gobierno no sólo fue aprovechada por una decena de gobernadores (desde Daniel Scioli hasta el rionegrino y radical K Miguel Saiz) o los funcionarios y candidatos kirchneristas, como el ministro de Planificación, Julio De Vido, o Carlos Heller. También el candidato por el Acuerdo Cívico y Social en Capital Federal, Alfonso Prat Gay, salió a desmarcarse de la impronta privatizadora.
Las abundantes declaraciones de ayer fueron la zaga de las que hizo el mismo miércoles la presidenta Cristina Fernández de Kirchner, a la que le siguieron las de Néstor Kirchner, el jefe de la CGT Hugo Moyano y los titulares de todos los gremios aeronáuticos. Y aunque nadie lo haya admitido, la masiva y sincronizada intervención de los gobernadores obedeció a una táctica bajada desde Olivos. “No hace falta que nadie nos diga nada. Tendríamos que ser tontos para desperdiciar la oportunidad de hablar de los modelos económicos, que es lo que veníamos planteando y es a lo que la oposición le venía escapando, justamente para no admitir que quieren volver a las políticas de los ’90. Pero a Macri lo traicionó su verdadera forma de pensar y no la vamos a dejar pasar”, le dijo a Página/12 uno de los gobernadores que se expresaron ayer.
Uno de los que ayer cargó contra Macri fue Scioli, quien dijo que “haber recuperado” empresas que habían sido privatizadas en la década del ’90 “es una evolución”, y señaló que en 2003 junto a Kirchner enfrentaron a Carlos Menem y Ricardo López Murphy “y obtuvimos el respaldo de las urnas para encarar esta etapa distinta en la Argentina”.
Con ironía, el ministro De Vido, luego de un acto en Santiago del Estero con el gobernador radical K Gerardo Zamora, sostuvo: “Me parece muy bien que reivindiquen las privatizaciones, pero que se hagan cargo del desastre que causaron las privatizaciones en la década del ’90. Que se hagan cargo del desastre que era Aerolíneas, que se hagan cargo de los despidos del Correo, que se hagan cargo del servicio que prestaba Aguas Argentinas, ya que lo defienden, que lo asuman y que se hagan cargo”.
Otro que utilizó el sarcasmo para referirse a Macri fue el secretario de Turismo, Enrique Meyer. “Hay que vivir en el interior para darse cuenta de lo que es y lo que significa Aerolíneas Argentinas. Macri seguramente no sepa esto, porque él vuela de Buenos Aires a Punta del Este”, lo chicaneó.
También Kirchner en su recorrida de campaña por la provincia de Buenos Aires volvió a cargar contra Macri, al sostener que “no puede ser que algunos tengan un plan proponiendo que volvamos a la década del ’90, son los mismos que dicen que hay que privatizar todo”. Y después se preguntó: “¿Qué harían nuestros pequeños empresarios y los trabajadores y la clase media si quedaran solos ante el mercado?”.
Heller, en tanto, sostuvo que si el Gobierno sale debilitado de estas elecciones, “lo más probable es que en el 2011 tengamos un gobierno de derecha y eso es lo que está en juego, como quedó claro cuando Mauricio Macri y Francisco de Narváez dicen qué piensan respecto de las estatizaciones de los fondos jubilatorios y de Aerolíneas”.
Desde la oposición, Prat Gay no quiso quedar parado en la misma vereda del PRO y afirmó que “Aerolíneas tiene que ser estatal”. “Le diría a Macri que Aerolíneas ya es estatal y no hay que volver a cometer el mismo error de volver atrás. Creo que la Argentina merece tener una aerolínea de bandera y que Aerolíneas tiene que ser estatal, pero controlada y administrada de forma transparente”, sostuvo. Para Prat Gay, la intención del jefe de Gobierno porteño al instalar el tema de reprivatizar “es una manera de Macri de desviar la responsabilidad de las cosas en las que él se tendría que ocupar, que son las cosas de la Ciudad y en especial la salud y la educación, que andan muy mal. No me gusta que se distraiga de las cosas que no hizo y de las promesas que no cumplió”.
El candidato del Acuerdo Cívico y Social también aprovechó para pegarle al Gobierno, porque dijo “el mismo partido político fue el que privatizó y después reestatizó Aerolíneas y las AFJP, en muchos casos con los mismos diputados y con argumentos contrapuestos”.
Entre las voces críticas a Macri estuvieron las del presidente de la Cámara de Diputados, Eduardo Fellner (“Macri y De Narváez parecen sufrir una rara amnesia que les impide reconocer que la decisión tomada mayoritariamente por el Congreso fue la que les devolvió a los argentinos la prestación del servicio con una línea de bandera propia”), y el senador y candidato a gobernador de Corrientes Fabián Ríos (“Ninguna aerolínea del mundo es rentable. Con su criterio, deberíamos cerrar las provincias del NEA, por deficitarias, o declarar inviables a las provincias pobres, como expresaba Domingo Cavallo en la década pasada”).
Además de Scioli, otros gobernadores se expresaron ayer sobre el tema. Lo que sigue es una síntesis de esas declaraciones.

- Sergio Urribarri (Entre Ríos): “Estaríamos perdidos si volvieran al gobierno los privatizadores adoradores del mercado. Insisten en un modelo que está abandonando el mundo. Son los que se niegan a ver que la necesidad de una nueva articulación entre lo público y lo privado, con nuevas reglas más favorables para el país y para la gente”.

- Mario Das Neves (Chubut): “Los que hablan de Aerolíneas Argentinas son los que viven a veinte manzanas de la Capital Federal. Los que van a diseñar y a profundizar el modelo de país son los que ganen en las elecciones”.

- José Luis Gioja (San Juan): “Es impensable volver a manos privadas las AFJP, ya que ahora los fondos en manos del Estado están al servicio de la producción y garantizados. Y quienes vivimos en el interior sabemos lo nefasta que fue la época en que Aerolíneas Argentinas estaba privatizada”.

- Miguel Saiz (Río Negro): “No debería llamarnos tanto la atención un pedido tal de gente que siempre se ha manejado en aviones privados. Macri y De Narváez poco saben de lo difícil que es vivir en el interior del país. Desde la decisión del gobierno nacional al reestatizar Aerolíneas, no solamente hemos recuperado las frecuencias entre Viedma y Buenos Aires, sino que hemos logrado cerrar todo el circuito de comunicación aérea entre Buenos Aires-Viedma y Bariloche”.

- Walter Barrionuevo (Jujuy): “Esos planes de privatización de Aerolíneas Argentinas y las AFJP son una regresión al pasado y un intento de repetir viejas prácticas que condenaron al pueblo argentino a la pérdida de su patrimonio y dignidad. Lo que estamos discutiendo son dos modelos de país: el modelo de las privatizaciones y la desigualdad social que promueve la oposición o el modelo de la redistribución con justicia social e inclusión que lleva adelante el Frente para la Victoria”.

- Maurice Closs (Misiones): “Sería un grave error y una regresión a los años ’90, donde se rifó el patrimonio de todos los argentinos. A los argentinos y a los misioneros nos costó mucho recuperarnos de las políticas ejecutadas en la década del ‘90 y ahora hay algunos que quieren volver a hacer negocio con los bienes recuperados por este gobierno”.

- José Alperovich (Tucumán): “Algunos se sacaron la careta. Los nostálgicos del neoliberalismo hoy vuelven a aparecer, ya sin tapujos de ninguna índole, pidiendo que el Estado vuelva a desertar y a darle la espalda a las necesidades de los argentinos, como ocurrió en los ’90”.

- Celso Jaque (Mendoza): “Los argentinos no podemos volver al pasado de la mano de quienes lo único que hicieron fue lucrar con el dinero y los bienes de todos los ciudadanos. La venta de Aerolíneas atentaría directamente contra un servicio estratégico para el desarrollo turístico y productivo de nuestro país”.

viernes, 19 de junio de 2009

Votá x la Argentina

Las fauces de Macri

Por Sandra Russo - Página 12, viernes 19 de junio de 2009

El martes estaba en mi casa haciendo otra cosa con la tele encendida y Macri hablaba en la pantalla. ¿A quién le interesa escuchar lo que siempre dice Macri? Macri, como su socio político, no dice nunca nada. No habla de política. Uno por el desvío de la eficiencia y los equipos, y el otro ya lanzado de cabeza a la prosa poética: “¿Querés cambiar?”, pregunta, intentando asimilar el cambio de modelo de país con el cambio de pareja, auto, trabajo, detergente.
Pero el martes, a Macri se le destrabó la lengua y mis oídos no daban crédito a lo que escuchaban. No porque no supiera que obviamente todo lo que dijo es lo que piensa Macri, que siempre fue Macri y no Mauricio. No creo que Macri hubiera dicho lo que dijo si hubieran estado sentados frente a él Marcelo Bonelli y Gustavo Silvestre, que más que dos periodistas son un intersticio del medio encarnado en ellos. En este sentido, el periodismo político sigue siendo, cuando asoma, un ejercicio provocador, del que hemos estado casi privados en esta campaña, condenados a aduladores y mequetrefes.
Macri empezó a hablar y yo me quedé dura. Más que boca, le vi fauces. Estaba diciendo exactamente lo que Ricardo Forster había dicho una noche de un frío terrible en la plaza, en la carpa de la JP, en pleno conflicto con los ruralistas, cuando Carta Abierta les hizo una visita. Que la ofensiva de la derecha estaba directamente relacionada con lo que el kirchnerismo había hecho bien, con lo que nadie se había animado. Y que todo lo demás es accesorio (esto lo agrego yo). Ahí está el hueso, el nombre de una pelea. Ahí está el 2001, pero también está 1930, 1955, 1976, 1989 y muchos otros momentos de la historia argentina. El hueso es el Estado y su potencial capacidad emancipatoria.
La defensa de las privatizaciones y del rol privado en la economía que hizo Macri este martes sólo es comparable a la que hacen los Vargas Llosa y lo más arcaico del mundo en materia de derecha ultraliberal. Y ya no es la oligarquía vacuna y sojera que tiraba manteca al techo la que acecha, sino el capital globalizado que inspira a gobiernos de derecha para que se le asocien. Lo que dijo Macri es mil veces peor que lo que se sabe: que los terrenos de Buenos Aires, los de la villa 31, los del Borda, los del Moyano, están mucho más arriba en la agenda política que la salud mental o las condiciones de vida de los débiles. Macri como presidenciable es el riesgo de volver a entregar todo.

miércoles, 17 de junio de 2009

El hilo que une el '55 con el '76

El número de muertos identificados asciende a 308. Los nombres de los participantes, como Emilio Massera, Oscar Montes y Guillermo Suárez Mason remiten a la última dictadura. Se reveló cuáles fueron las zonas más atacadas y las bombas que se usaron.

Por Alejandra Dandan - Página 12, miércoles 17 de junio de 2009

Existe un hilo conductor entre el bombardeo a la Plaza de Mayo de 1955 y el golpe de Estado de 1976: hubo una continuidad política y nombres de personas que enlazan uno y otro momento. Esa es la conclusión más importante a la que arribó el Equipo Especial de Investigación del Archivo Nacional de la Memoria que durante los dos últimos años investigó por primera vez en 54 años la masacre del 16 de junio de 1955. El secretario de Derechos Humanos, Eduardo Luis Duhalde, entregó ayer a la prensa el informe detallado con nombres, armas, datos de las más de cien bombas que se tiraron, localizaciones y un listado depurado de 308 víctimas identificadas de forma preliminar.
El documento de apenas ocho páginas es una revisión del caso y suma resultados de un meticuloso rastrillaje en archivos, diarios, registros de hospitales, morgues, cementerios, datos de la CGT y numerosos testimonios de familiares, enfermeros, historiadores y funcionarios de la época. A partir de esos datos, ahora se sabe, por ejemplo, cuáles son las zonas de la Plaza más bombardeadas o los misiles que se usaron. Pero como muchos de los responsables civiles y militares sobrevivieron con hidalguía a varios gobiernos y siguen en libertad, también se puede entender por qué durante tantos años la Plaza fue un lugar de muertos incómodos y anónimos.
El número de muertos identificados asciende hasta ahora a 308, de los cuales 183 tienen partida de defunción y 125 están sin partidas pero con otros documentos que vinculan la muerte al bombardeo. La cifra también reorganiza el dato original de 386 muertos, en una lista con errores y nombres repetidos.
Según el informe, en el bombardeo intervinieron miembros de la Marina y en menor medida de la Fuerza Aérea. El Ejército se mantuvo leal al gobierno por lo menos durante los siguientes tres meses. En "connivencia con sectores políticos y eclesiásticos", las Fuerzas Armadas "descargaron sus bombas y ametralladoras" contra la población civil "como forma de implantar el terror y el escarmiento, para lograr la toma del poder".
Se hallaron fotografías de aviones que llevaban pintados a mano sobre el fuselaje la sigla MR (Movimiento Revolucionario) y el signo "Cristo vence" con la cruz sobre la "V". Tiraron "más de cien bombas con un total de entre 9 y 14 toneladas de explosivos". La mayoría cayó en Plaza de Mayo y Colón, y la franja de terreno cerrado entre Leandro N. Alem y Madero, desde el Ministerio de Guerra (Edificio Libertador) y la Casa Rosada, hasta la Secretaría de Comunicaciones (Correo Central) y el Ministerio de Marina.
El objetivo era "bombardear la zona céntrica de la Plaza de Mayo, para matar al presidente Juan Domingo Perón, al precio de destruir la Casa de Gobierno con todos sus ocupantes". Pero ese objetivo se desdibuja cuando el informe compara la cantidad y zona de los muertos: sólo 12 de las más de 300 víctimas mortales (4 por ciento) estaban adentro de la Casa de Gobierno. "Ahí impactaron 29 bombas, de las que estallaron 6. El resto de las bombas, proyectiles y fusiles semiautomáticos FN de fabricación belga que los infantes de Marina estrenaron ese día estuvieron dirigidos a la población."
En el despliegue hubo tres centenares de civiles armados en Comandos Civiles. Serían apoyo en el asalto a la Casa Rosada y actuaron en acciones colaterales como la ocupación de la Radio Mitre, en donde lanzaron una proclama que dio por muerto "al tirano" Perón.
Una de las revelaciones más impactantes es indicio de por qué nunca se investigó la masacre. Duhalde dice que el propósito era "instaurar un triunvirato civil integrado por Miguel Angel Zavala Ortiz, dirigente de la UCR, Américo Ghioldi del Partido Socialista y Adolfo Vicchi del Partido Conservador". Zavala Ortiz tripuló uno de los aviones, huyó en la aeronave a Uruguay como muchos otros, volvió después del golpe del 16 de septiembre y luego como canciller de Arturo Illia acordó con el gobierno brasileño frenar el primer retorno de Perón del 2 de diciembre de 1964. Años más tarde, durante el gobierno del radical Enrique Olivera en la ciudad de Buenos Aires colocaron su nombre a la placita de Leandro N. Alem y Rojas. En tanto, Ghioldi saludó un año después los fusilamientos de José León Suárez y fue embajador en Portugal de la dictadura de Videla.
Duhalde señala que el comienzo estuvo en el 17 de octubre de 1945, y de la alianza que integró la oposición a Perón: una "coalición política y oligárquica" auspiciada por el embajador de Estados Unidos Spruille Braden y el ex presidente de la Sociedad Rural Argentina Antonio Santamarina.
Pero hay otras piezas importantes: los nombres que atan 1955 con 1976. Los tres ayudantes del contraalmirante Aníbal Olivieri, ministro de Marina y jefe de la conspiración eran los capitanes de fragata Emilio Massera, Horacio Mayorga y Oscar Montes. Massera integró la Junta Militar después de 1976, Mayorga estuvo involucrado en la masacre de Trelew y Montes fue canciller de la dictadura. Los pilotos fugados a Uruguay fueron recibidos por Guillermo Suárez Mason, prófugo de la Justicia argentina desde su participación en el intento de golpe de 1951 y luego poderoso comandante del Primer Cuerpo del Ejército de la dictadura. Entre los pilotos y tripulantes de aviones estaba Máximo Rivero Kelly, acusado de delitos de lesa humanidad como jefe de la Base Almirante Zar de Trelew y de la Fuerza de Tareas 7 de la zona norte de Chubut. Horacio Estrada, jefe del grupo de tareas de la ESMA; Eduardo Invierno jefe del servicio de Inteligencia Naval en la dictadura; Carlos Fraguio, jefe de la dirección general naval en 1976 con responsabilidad en los centros de detención como la EMSA y la escuela de suboficiales de la Marina. También Carlos Carpineto, secretario de prensa de la Armada en 1976; Carlos Corti su sucesor y Alex Richmond, agregado naval en Asunción. De la Fuerza Aérea, Jorge Mones Ruiz fue delegado de la dictadura en la SIDE de La Rioja y Osvaldo Andrés Cacciatore luego fue intendente de la Ciudad de Buenos Aires.