martes, 30 de junio de 2009

Cristina viaja Honduras

@DINPronto, Claro, Bien
Agencia Digital Independiente de Noticias
Cristina Fernández de Kirchner viajará a Honduras con el depuesto presidente Manuel ZelayaLa jefa de Estado argentina participará de una comitiva de mandatarios que se trasladará desde Costa Rica a ese país centroamericano, según se informó en Casa de Gobierno. El objetivo es reponerlo en su cargo tras haber sido removido por un golpe de Estado liderado por militares.La presidente Cristina Kirchner integrará la comitiva internacional que acompañará el jueves al mandatario de Honduras, Manuel Zelaya, en el regreso a su país luego del golpe de Estado que lo destituyó, informaron fuentes oficiales.La jefa de Estado aceptó la invitación que en ese sentido le transmitió anoche el titular de la OEA, José Miguel Insulza.El presidente de Honduras, Manuel Zelaya, depuesto por un golpe militar el domingo, anunció anoche que regresará a su país el próximo jueves.Zelaya, quien dijo confiar en "Dios y en mi pueblo hondureño", aseguró ante los mandatarios miembros del Grupo de Río que piensa regresar a Tegucigalpa a recuperar su cargo de "presidente legítimo", sin importar las consecuencias."Les guste o no les guste a los golpistas, regresaré el jueves", insistió Zelaya, tras aceptar una oferta del secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), José Miguel Insulza, para acompañarle en su intento de recuperar el poder.

Vamos Presidenta!!!

Aguante Compañero!!!

domingo, 28 de junio de 2009

Repudiamos el Golpe de Estado en Honduras

Movimiento Evita - La Pampa repudia enérgicamente el golpe de Estado que se lleva a cabo en la República de Honduras y que ha destituido con una falacia de sesión en el Congreso al presidente Manuel Zelaya. Nos solidarizamos con el pueblo hondureño y bregamos para que se reconstituya el Estado de pleno derecho del país centroamericano.
Lo que ocurre en la República hermana es lo que se ha intentado llevar adelante en Venezuela, en Bolivia y en la misma Argentina. Lean atentamente los comunicados emitidos y las uniformes toma de posición y se van a topar con las mismas facciones derechosas que siguen operando en el continente. UnoAmérica salió a fijar posición de inmediato y a pedir que se apoye al gobierno de facto, es lo que pretenden que vaya pasando con todos los gobiernos alineados en el Foro de Sao Paulo.
Están reunidos los mismos grupos sectarios de siempre, la oligarquía, la Iglesia, los medios de comunicación; que se oponen a los cambios estructurales que vienen sucediéndose desde los gobiernos progresistas y a través del Socialismo del Siglo XXI.

viernes, 26 de junio de 2009

Conflicto para conservar la hegemonía

Los autores del libro La crisis mundial y el conflicto del agro expusieron su interpretación sobre las razones que motivaron la reacción de la cúpula rural contra el Gobierno. Privilegios históricos que no se admite ceder.

Por Tomás Lukin, Página 12, viernes 26 de junio de 2009

Ni por el precio ni por la rentabilidad, la disputa es por la hegemonía. Para los autores del libro La crisis mundial y el conflicto del agro, Enrique Arceo, Eduardo Basualdo y Nicolás Arceo, durante el prolongado conflicto entre los dirigentes agropecuarios y el Gobierno, la intención de la Mesa de Enlace no fue acabar con un impuesto “confiscatorio”. El lockout tuvo como objetivo la definición y convalidación de un patrón de acumulación de capital donde los asalariados y la producción industrial queden subordinados a sus propios intereses. “El conflicto del agro está abierto, se encuentra directamente vinculado con una serie de transformaciones estructurales que sucedieron en la economía argentina desde mediados de la década del setenta y no se puede solucionar con medidas coyunturales”, explicó Basualdo.
El proceso de cambio tecnológico y productivo en el agro comenzó durante la última dictadura militar, con la sanción de la Reforma Financiera de 1977 y la importante liquidación de ganado vacuno. En ese momento, señalan Basualdo y Nicolás Arceo, se incorporó la rentabilidad financiera a la disputa entre las rentabilidades agrícola y ganadera por la colocación del excedente sectorial. Así, a partir de la década del noventa, se consolidan el paquete tecnológico, la expansión de la soja transgénica, la siembra directa y los contratistas. Estas transformaciones acentuaron la relevancia de las economías internas de escala –la reducción de costos que obtienen las empresas a medida que incrementan su producción–, que en el agro se traducen en un importante proceso de concentración de la propiedad de la tierra.
“El conflicto desatado no es por precios o rentabilidad, que aumentaba con las retenciones móviles, sino que busca poner en marcha un proceso de convalidación social de sus intereses particulares, de creación de una hegemonía, busca ejercer el control sobre el Estado”, señaló Basualdo durante la presentación del libro. El ingreso por hectárea de los productores sojeros se incrementó un 45 por ciento a pesar de la aplicación del nuevo esquema de retenciones móviles. Según los investigadores del Area de Economía y Tecnología de Flacso, “con posterioridad a la vigencia del nuevo régimen de retenciones alcanzó, en pesos constantes de 2007, 1223 pesos por hectárea, mientras que el promedio de 2007 había sido de 846 pesos”.
El incremento de la rentabilidad agrícola en la década del noventa permitió el desarrollo de los pools de siembra y los fondos de inversión agrícola que explotan más de 10 mil hectáreas. Durante gran parte del conflicto del agro, estos actores fueron señalados por “las distintas fracciones del capital agrario” y también por el Gobierno como actores centrales en el desplazamiento de pequeños y medianos productores a través del arrendamiento que se apropiaban de la renta agropecuaria. Este nuevo liderazgo implicaría la disolución de la oligarquía pampeana.
Si bien el arrendamiento aumentó significativamente, Basualdo presenta una visión opuesta. El economista señala que “los fondos de inversión extrasectoriales que ‘incursionan en la actividad por la alta rentabilidad en base a la explotación arrendada’ son escasamente significativos en términos de superficie explotada” y explica que “los principales tomadores de tierras son pequeños y medianos propietarios que son arrendatarios de otros terratenientes”. Los grandes propietarios (Bunge y Born, Bullrich, G. Balcarce-R. Larreta, Pereyra Iraola-Anchorena y Loma Negra, entre otros) siguieron vigentes y trabajan el 86 por ciento de los 70 millones de hectáreas de la región pampeana.
Además, el economista de Flacso recordó que la Federación Agraria rechazó el proyecto del Poder Ejecutivo que incluía la segmentación de los derechos de exportación por tamaño de explotación y una compensación por distancia para aquellos que producían a más de 400 kilómetros de la zona pampeana: “Esto implicaba revitalizar a pequeños y medianos productores, pero esta fracción del capital agrario se subordinó a los intereses de la oligarquía agropecuaria, sacrificó intereses inmediatos porque tiene intereses mediatos”, apuntó. Por su parte, el diputado Héctor Recalde, especialista en temas laborales, advirtió que “la actividad agropecuaria es una de las que concentra más trabajadores en negro y explotación infantil”.
El actual debate entre las recetas neoliberales y las de origen keynesiano para devolverle el vigor al capitalismo constituye, según Enrique Arceo, “la primera grieta notoria en la hegemonía neoliberal desde los años ochenta del siglo pasado”. En ese sentido, el economista del Credicoop Alfredo García remarcó que “el paradigma neoliberal no está en jaque, sino cómo se explica a los candidatos y cámaras empresarias que con su avanzada sobre las reprivatizaciones están proponiendo restaurar esa grieta”.

jueves, 25 de junio de 2009

La cultura contra la restauración conservadora

Al pueblo argentino, a los ciudadanos y ciudadanas de la ciudad de Buenos Aires:

Porque nos sentimos responsables de lo que pase en la Argentina. Porque de lo que ocurra en estos días en el país depende nuestro futuro y el de nuestros hijos, pero también depende el rumbo que seguirá América latina, ahora que, en medio de una de las más profundas crisis económicas de la historia, nuestros países están demostrando una inusitada capacidad para salir adelante y resolver sus problemas en forma autónoma y mancomunada. Porque es mucho lo que falta hacer, sobre todo para los sectores más postergados de nuestro pueblo, y porque la primera condición para hacerlo es sostener lo mucho e importante que se ha venido haciendo desde mayo de 2003, neoliberalismo produjeron en nuestra patria. Políticas de recuperación y afianzamiento que el gobierno de Cristina Fernández de Kirchner ha continuado y profundizado, afrontando la incesante e inescrupulosa embestida del poder económico concentrado, decidido a imponer la restauración de sus privilegios. Porque quieren hacernos volver atrás al costo que sea y porque sabemos que el único modo de cerrarles el paso es ir por mucho más, avanzando en todos los planos, acrecentando la participación popular, con más política y en pos de una plena calidad de vida para las mayorías. Porque no aceptamos que la Patria vuelva a ser propiedad privada de unos pocos, como propone Mauricio Macri y apoyan sus compañeros de ruta De Narvaez, Duhalde, Solá, verdaderos renegados de las mejores tradiciones peronistas, ni que los patrones se crean con derecho a reunir a sus peones para decirles cuáles deben ser sus opciones políticas, como quiere Alfredo De Angeli.
Porque tampoco podemos confiar en que las grandes aspiraciones nacionales y populares vayan a concretarse ignorando las reales correlaciones de fuerzas y poniendo en riesgo los logros para sacrificarlos en el altar de las nobles retóricas arborescentes incapaces de resolverse en hechos. Y porque no habrá posibilidad alguna de ir por más, si los intereses restauradores acrecientan sus posibilidades de dificultar y finalmente sepultar el rumbo de recuperación, crecimiento y renovación iniciado en 2003, nosotros, ciudadanas y ciudadanos procedentes de muy diversas tradiciones políticas, apoyamos en las elecciones legislativas del 28 de junio a todos los candidatos que en el país sostienen los aspectos fundamentales del proyecto que encabezan

NÉSTOR KIRCHNER Y CRISTINA FERNÁNDEZ DE KIRCHNER,

y que en la Ciudad de Buenos Aires defienden, como candidatos para Diputados Nacionales, Carlos Heller, Noemí Rial y Julio Piumato, y para Legisladores de la Ciudad, Francisco "Tito" Nenna, Mateo Romeo y María José Lubertino.

¡PROFUNDICEMOS LOS CAMBIOS, CONTRA LA RESTAURACIÓN CONSERVADORA!


Las primeras firmas: Leonardo Favio, Juan Gelman, Nacha Guevara, Federico Luppi, Litto Nebbia, Leónidas Lamborghini, Léon Ferrari, Juan Carlos Gené, Cristina Banegas, Tito Cossa, Horacio González, Agustín Alezzo, Pepe Novoa, Leonor Manso, Liliana Herrero, Teresa Parodi, Horacio Fontova, Jorge Dubatti, Juan Doffo, Ernesto Pesce, Juan Sasturain, Horacio Verbitsky, Ernesto Goldar, Norberto Galasso, Julio Godio, Vicente Battista, Leopoldo Brizuela, Liliana Vitale, Mauricio Kartún, Ricardo Bartís, Raúl Rizzo, Gustavo Garzón, Luisa Valenzuela, Bernardo Carey, Horacio Roca, Stella Calloni, Leopoldo Castilla, Vicente Muleiro, Liliana Heer, Ricardo Forster, Héctor Hugo Trinchero, Ignacio Copani, Jaime Sorín, Mario Goloboff, Santiago Varela, Carlos Damaso Martínez, Pirú Gabetta, Sergio Harman, Andrea Ostrov, Olga Cosentino, Liliana Mazure, Humberto Ríos, Rodolfo Hermida, David Blaustein, Oscar Rovito, Carlos Girotti, Eduardo Jozami, María Pía López, Guillermo Wierzba, Juan Palomino, Patricia Díaz Bialet, Tony Spina, Ricardo Halac, Amancay Espíndola, Alberto "Paco" Fernández de Rosa, Raúl Serrano, Julio Ordano, Octavio Getino, Leonardo Martínez, Paulina Vinderman, Alberto Szpunberg, Jorge Ariel Madrazo, Miguel Gaya, Héctor Levy-Daniel, Carlos Barbarito, Martha Goldín, Andrés Bazzalo, Luis Machín, Carlos Defeo, Sergio Boris, Eugenio Soto, Nora Lafon, Tristan Bauer, Daniel Freidemberg, Enrique Mallorens, Gustavo López, Betty Raiter, Susana Cella, Eduardo Anguita, Juan Carlos Junio, Nora Hochbaum, Daniel Santoro, María Pinto, Aníbal Cedrón, Lidia Borda, Antoaneta Madjarova, Manuel Santos, Pablo Imen, Mariano Ugarte, Carlos Durañona, Ester Soto, Donvi, Ana Amado, María Teresa Corral, Jorge Isaías, Horacio López, Jorge Testero, Carolina Silvestre, Salvador Amore, Ana Groch, Milagros Barbieri, Margarita Vallejo, Marta Vassallo, Silvia Sánchez Urite, Mariano Levin, Juano Villafañe, Agustin Contreras, Sergio De Matteo..., y sigue el registro de firmas.

Para adhesiones: arte@centrocultural.coop

Prensa y Política

(SDM) El domingo próximo habrá elecciones legislativas —con la participación y también la anomia de la ciudadanía— donde se dirimirá un poco la suerte y la orientación que tendrá tanto el país como el proyecto de integración de Latinoamérica y, específicamente, la continuidad del Foro de Sao Paulo y de la Unasur.
En ese sentido quisiera contrastar en esta nota las múltiples posibilidades de lectura de lo real, es decir, de lo que acontece y deviene en cada una de nuestras realidades: en el barrio, en el trabajo, en las ocupaciones cotidianas de sobrevivencia; pero que la concentración de los medios en pocas manos condensa en un relato unidimensional, fragmentado, que confunde a propósito los sentidos y las identidades, contaminando, además, al mensaje de una violencia semiótica inusitada.
Usted puede pensar que con desenchufar la tele o la radio, no leer los diarios o chequear los mails, se pone a salvo de tal manipulación, la misma Hebe de Bonafini nos aconsejó apagar esa TV; pero es imposible aislarse de dicho mal ruido, porque somos sujetos sociales, intervenimos, con sus contradicciones y conflictos, en un diálogo…
Toda narración tiene un hacedor, alguien que mueve los hilos, así como también la puesta en escena genera a sus consecuentes seguidores; el montaje de los noticieros-espectáculos articula una realidad entre muchas, es el acto con la que se topan los ciudadanos-consumidores, y estos tipos de programas se potencian acorde a las políticas de consumo que imponen tales corporaciones a través de la seriada y repetitiva publicidad. Por lo tanto, ante esta red que trabaja en conjunto, y sin detenerse desde la mañana a la noche, organizando las noticias y saturando todos los soportes posibles, habrá de llegar el momento en que se dude de su verosimilitud o, lo contrario, se asuma como cierta por más que sea un rumor o una falaz mentira (como la que publicó el Grupo Clarín con el adelantamiento de las elecciones presidenciales de 2011).
En ese espacio se da, se está dando, la disputa simbólica entre los actores afines a la política, de la que también participan los periodistas, y lo hacen en una toma de posición bastante contraria a la que tuvieran los torturados, asesinados o detenidos-desaparecidos como Miguel Ángel Bustos, Rodolfo Ortega Peña, Alicia Eguren de Cooke, Gleyzer, Elías, Edith Molteni, Oesterheld, Haroldo Conti, o Rodolfo Walsh, entre muchas y muchos más (112 periodistas); porque cuadros políticos como ellos no se hubiesen subordinado a los monopolios mediáticos ni al capitalismo salvaje que los “opinólogos mediocres” de hoy defienden a rajatabla.
Insertos en la “sociedad líquida”, vemos como funciona la maquinaria acultural que han construido los medios, que es, en definitiva, el de salvaguardar sus propios intereses; por lo tanto con ese objetivo estarían condicionando el acceso a la información, y una operación común es distorsionar y tergiversar lo que realmente debería comunicarse. Por eso se oponen indefectiblemente al tratamiento de la propuesta del proyecto de Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual. Eso es así, la evidencia y la historia lo demuestran, y por más que algunos quieran convencernos de que el periodismo es independiente, objetivo, incluso, que es neutral, si los dejamos andar un poco y leemos entrelíneas el recorte que hacen, nos daremos cuenta que tienen intereses creados, porque en todo discurso hay una ideología subyacente que responde a una cosmovisión del mundo, que no es partidaria, aunque podría serlo, pero eso ya insume un compromiso militante y la aceptación de un dogma; sino que esa ideología es ordenadora de nuestras ideas y preferencias teóricas en lo social, lo cultural y lo político.
Aquel que se dedica al análisis de los medios, lo señalo en una perspectiva amplia, podría observar que continúa sobrevolando el mismo fantasma que se pusiera en evidencia durante la década del ‘90, lo que se llamó “farandulización” de la política.
La farándula que se ha incorporado al debate político se rige con los tópicos de la farándula del espectáculo, lo traslada y lo aplica al terreno político, por lo tanto no se discute política, no se contraponen proyectos políticos, no hay ni existe una confrontación de pensamientos, lo que devendría en una dialéctica (tesis, antítesis, síntesis) que justificara a nuestro bloque histórico, pero ha calado muy hondo en las corporaciones mediáticas y, en consecuencia, en sus intelectuales orgánicos, el refrito posmoderno: fin de la historia, fin de las ideologías, no combat; o peor todavía, se conventillea y se delata desde el anonimato, porque ni siquiera se tiene las pelotas para defender una toma de posición cara a cara; y de esa cobardía virtual también son responsables los que administran tales sitios.
Pero entrémosle más al hueso a lo que venimos examinando; como consecuencia de la puesta en escena del “espectáculo político” en los medios masivos de difusión, se genera la “farandulización” de la política, donde los políticos “profesionales” son desplazados por modelos, deportistas, misses, gente “representativa de la sociedad” que puede llevar adelante el espectáculo político con el fin de entretener. No se niega el derecho ni la motivación, ni la capacidad que personas de todos los ámbitos de la vida pueden tener para participar en el campo político: la política es, y debe ser, el campo más abierto y pluralista que pueda existir. Sin embargo concurren ciertas condiciones, requisitos y reglas no formales (cultura política) que deben ser observados para transitar en la arena política y responder a la meta trascendente de la actividad política.
La farandulización del discurso político, oculta la ausencia de un pensamiento político sólido, por eso sucede lo que sucede… las bravuconadas de Alfredo de Angeli o Hugo Biolcati, por ejemplo.
Anthony Giddens, acuñó con mucha razón la expresión “secuestro de la experiencia”, considero que se puede ir más lejos todavía y parafraseando a Giddens podríamos hablar de “secuestro de la conciencia”. Desde que comenzó el conflicto con el mal llamado “campo” sucedió eso, los monopolios informativos, en consonancia con las patronales de la gauchocracia, secuestraron la conciencia real de las cosas, forzando una identificación irreal del medio pelo argentino y la oligarquía a través de un machaqueo constante, de un relato que adulteraron a su conveniencia; así como es aceptable la crítica hacia el Gobierno por dibujar los índices del Indec. Pero hay una diferencia sustancial, es muy distinto estar parado del lado del Gobierno Nacional y Popular —con sus yerros y aciertos— que viene reconstruyendo desde 2003 a un país fundido, a un Estado desguazado, y que de a poco ha incorporado a muchos a la vida social y política, además de consolidar su pertenencia a la Patria Grande; a estar del otro lado, junto a la derecha liberal, a la alianza residual, a la restauración conservadora, compartiendo la mesa con los explotadores de la oligarquía y los asesinos de la dictadura que se ensañaron con distintas generaciones de argentinos y argentinas.
Y lo peor de todo, es que en silencio opera sobre lo real un periodismo burgués que se las da de independiente, rebelde y “progre”, pero que en definitiva pertenece, por acción y omisión, a la misma prosapia de los gorilas.
Esta es una mirada posible, después, que cada cual haga su juego…

martes, 23 de junio de 2009

Los militantes del campo popular lo consideramos "persona no grata"

Otro acercamiento a Judas Cobos

Cobos por diario uno
Por Sergio Silnik

A mediados de los '80, Cobos era uno de los Representantes por los Graduados, que formaba parte del Consejo Académico de la Fac. Mendoza de la Universidad Tecnológica Nacional. En esa época se comenzaban a realizar concursos para el nombramiento de Docentes, en los cuales era posible impugnar la presentación de aquellos Profesores que hubieren desempeñado cargos directivos durante la Dictadura, bajo el concepto de que no tenían idoneidad moral para acceder a las Cátedras.

En el caso de la UTN Mendoza, estaba acreditada la actuación de personal de los servicios de seguridad, que bajo el conocimiento de las autoridades de la Facultad, enviaban informes periódicos a una central, indicando nombres de los participantes, y fecha de cada hecho. Si bien el grueso de la documentación fue destruido antes de Octubre del '83, se pudo hallar gran parte de las resoluciones firmadas por el Decano, Vicedecano, Secretario Académico, etc., avalando estos envíos de información, que concluyeron con varios estudiantes desaparecidos.

Consecuentemente, el Centro de Estudiantes impugnó la presentación a los concursos del antiguo Secretario Académico, y del ex Vicedecano. La Facultad se conmocionó, y la sesión del Consejo Académico debió realizarse en el Salón de Actos, para que todos pudieran presenciar el debate. Se expusieron los argumentos, y comenzó la votación. 1 a 1, los Consejeros fueron anunciando su posición. Faltando sólo el voto de COBO$, se presentó un empate. El había llegado a ese puesto a través del Radicalismo, ya que se confiaba en su adhesión al nuevo Modelo de Universidad Democrática que se intentaba impulsar. Quienes formábamos parte de Franja Morada, descontábamos el apoyo de COBO$ a la impugnación, y así también lo creía la mayoría de la Facultad. Tras un largo silencio, se escuchó la voz de JULIO CLETO COBO$: ME ABSTENGO.

De este modo, obligó al entonces Decano, Ing. Ernesto Bustelo, a ser quien desempatara y asumiera todo el costo político de sostener la impugnación, cosa que hizo, y que quiero destacar, en su memoria. Los años pasaron y, cuando se comenzó a entrever que las Retenciones dependían del voto de COBO$, recordé aquél episodio y presentí que podía volver a defraudarme. El día de la sesión en el Senado, preferí irme a dormir temprano. Creo que ya sabía lo que iba a pasar.

Cobos contra el radicalismo

Por Roberto Follari Página 12, martes 23 de junio de 2009

Cobos es un político afortunado; nunca construyó una fuerza, pero siempre pivotéo sobre lo construido por otros. Inicialmente, el radical Roberto Iglesias lo impulsó a la gobernación de Mendoza; el hoy vicepresidente lo dejó para enrolarse con el kirchnerismo. Como desconocido que iba bajo el nombre de Cristina, llegó a la vicepresidencia; allí vio aparecer el movimiento patronal-agrario opositor, con el cual se alió contra los que lo habían llevado al cargo.
Ahora se ha visto con el apoyo de ese complejo mediático-agrario que es la oposición, sin contar con un partido propio a nivel nacional. Para encontrar apoyo se ha aliado nuevamente al radicalismo, el cual le ha dado lugar a regañadientes, visto que no cuenta con ningún candidato propio con peso en la opinión pública. Como el radicalismo se había ya unido con Carrió, el ex gobernador ha quedado incluido en una incómoda alianza con esa ya autoasumida candidata.
Cobos votó contra quienes lo habían elegido cuando el famoso “no positivo”, pero si ello estuvo bien o no, es opinable; no era fácil decidir en esa circunstancia. En cambio, sí es claramente reprochable haberse sumado inmediatamente a los adversarios de su propio gobierno para aprovechar la popularidad encontrada entre quienes detestaban la posición política que él venía defendiendo. Aun más problemático resultó que no renunciara a su cargo de vicepresidente, al cual llegó con los votos de aquellos a los que ha dado la espalda. De hecho, no ejerce tal vicepresidencia, pues no forma parte efectiva del Gobierno. Pero es notorio que ese lugar le sirve para hacer campaña y permanecer en la agenda.
En su momento, los radicales Roberto Iglesias y Gerardo Morales no ahorraron epítetos contra Cobos, ataques a los cuales solía sumarse el hoy candidato Ernesto Sanz, insólitamente presentado ahora como “hombre de Cobos”. La UCR resentía haber llevado como candidato a alguien que luego se pasó a la Concertación, y el partido entendió esa decisión como una fuerte deslealtad a su mandato. Como es sabido, lo mismo sintieron después la mayoría de compañeros de ruta de Cobos en la Concertación, abandonados súbitamente por quien se trasladó a terreno adversario.
Al principio, en la UCR festejaron lo que creyeron era el regreso del hijo pródigo. Pero en estos días lo están repensando.
Al margen de las enormes cicatrices que dejó en el radicalismo –sobre todo en Mendoza, pero no sólo allí– el paso de Cobos por la Concertación, el cambiante vicepresidente ahora está propinando nuevos golpes a sus aliados. Con curiosa soltura, declara que “necesita el partido para que le dé respaldo, no para que le marque la agenda”. O sea, un partido al cual Cobos pertenezca, pero al cual no le deba compromiso alguno.
Es que tan extraña declaración –que muestra el perfil individualista de quien no ha transitado la militancia partidaria– viene luego de dos fuertes transgresiones a lo que podría esperarse de quien hace una alianza política. En la provincia de Buenos Aires, tras poner algunos candidatos suyos en una lista única junto con los de la UCR y Carrió, planteó colectoras con candidatos propios por listas aparte en varios de los municipios. Tamaña afrenta a las condiciones de un acuerdo llevó a que la justicia electoral interviniera, por cierto que anulando al partido de Cobos (Confe) en esa provincia. Es decir: la UCR tuvo que ir a la justicia electoral contra Cobos y sus seguidores. Esta vez, la UCR ganó.
Pero no conforme, el ex gobernador mendocino decidió lanzarse a una reunión con De Narváez, increíblemente presentada como de “carácter institucional”. Allí Cobos daba apoyo a alguien que no se presentaba a la Justicia el mismo día de su no-presentación, quien es a la vez un destacado adversario político de la alianza de la que Cobos forma parte.
Quizás a la población mayoritaria poco le importen estos rechazos a las condiciones elementales de la lealtad política; incluso a algunos podrían caerles bien. Son las paradojas de quienes hacen política apostando a no parecer políticos. Pero es un juego que a largo plazo se desgasta, porque se hace difícil ocultar la finalidad político-personal presente en las diferentes acciones. Todo esto es una pena para quienes, en alguno de los momentos de la trayectoria cambiante de Cobos, hemos creído en su compromiso y su palabra. Y la pregunta es muy simple: ¿quiénes serán los próximos desencantados, luego de las elecciones legislativas?

* Profesor de la Universidad Nacional de Cuyo

sábado, 20 de junio de 2009

La vieja práctica del corralón radical

Al energúmeno de Gualeguaychú se le saltó la cadena una vez más, y evidenció su vocación antidemocrática, tal cual lo hizo el marrano de la Ciudad Autónoma, Mauricio Macri, al decir que volvería a privatizar las empresas que ha recuperado el Estado.
Alfredo de Angeli declaró “Yo sé que esto a mucha gente por ahí no le gusta, pero en el campo hay que juntar a todos los empleados en las estancias, subirlos a la camioneta y decirles claramente a quién hay que votar si no quieren fundirse”.
Y desde todos los sectores que compartían la estrategia para debilitar al Gobierno Nacional y Popular intentaron despegarse de tan errónea bravuconada. Pero la historia los condena, y por más que Marino y Forte salgan a criticar al presidente de la Federación Agraria de Entre Ríos y poner distancia, su partido centenario también hacía lo mismo, es decir, era una práctica que se llevaba a cabo cada vez que había elecciones, implementada antes de que apareciera “el hecho maldito del país burgués”, o sea, el peronismo. A las pruebas remitimos...

Foto Mariana Araujo

Sobre este punto, el miembro informante de la comisión a cargo de la defensa del proyecto en la cámara de diputados recuerda que:

“Santa Fe sufrió también el agravio que los gobernantes radicales inferían a la cultura política de la república al proceder al secuestro de la libreta de enrolamiento de los ciudadanos desafectos al credo oficialista. En San Javier tomó características alarmantes la actividad del yrigoyenismo en la persecución del sufragante. Cuando estalló la revolución del 6 de septiembre, existían en poder de la policía radical de San Javier seiscientas libretas. Asumía la policía un rol político preponderante y prácticamente incontrarrestable”. (Diario de Sesiones de la Cámara de Diputados de la provincia de Santa Fe (DSCD), abril de 1932, pág. 1302).

Una mención especial merece el uso de retratos, insignias y símbolos en las boletas electorales. Waldino Maradona, el único diputado socialista en la Cámara, afirma que el secreto de los triunfos de los partidos tradicionales descansa en el uso de símbolos o retratos de caudillos, “mientras ideas y principios estén ausentes de las cabezas de la masa ciudadana, quien más símbolos y retratos usa menos ideas ofrece al pueblo”. (Idem, pp. 1306-07, 1347-1348).

En la discusión en general del proyecto de ley, el mismo diputado pasa revista a otras prácticas de la “política criolla” como el llamado corralón, figura con la que hace referencia a los comités partidarios en los días de elecciones, donde se concentraba a los votantes a partir de las vísperas del comicio, con el fin de “reforzar” la lealtad de sus electores.

“Allí se los entretiene a los hombres que pasan toda la noche en vela, bebiendo comiendo y jugando a la taba; por la mañana del domingo cada ciudadano semi dormido por el cansancio, la bebida y una larga digestión, recibe de manos del caudillo la boleta ya doblada, y en grupos de cinco o seis, son llevados en autos a la mesa correspondiente donde esperan turno en la vereda para pasar a votar, mientras tanto el jefe político no les pierde pisada, los vigila con la mirada en sus movimientos más inocentes... cuando el último del grupo ha sufragado, el jefe, marcha con ellos a pie o en auto y los encierra nuevamente en el corralón donde sigue la fiesta”.


Fuente: Susana Piazzesi. Una democracia electoral imperfecta. Santa Fe en la primera mitad de la década de 1930. Publicado en: Estudios Sociales, Nº 27, Universidad Nacional del Litoral, Santa Fe, segundo semestre de 2004. Susana Piazzesi, es profesora de la Universidad Nacional del Litoral.



“No obstante su carácter de partido orgánico, el radicalismo pampeano conservaba muchas de las prácticas de los regímenes anteriores, principalmente dos: el “corralón” y el caudillismo.
Respecto al “corralón”, al igual que durante las administraciones conservadoras, la técnica consistía en la movilización de los electores mediante la utilización de costosos recursos como automóviles, para proceder luego a agruparlos mediante el asado y los juegos de taba “que tanta analogía guarda con los empleados años atrás por el anatomizado régimen”, hasta llegar el momento de la elección.
El otro elemento es el caudillismo y los mecanismos de patronazgo instrumentados a través de los comités, como parte importante de la maquinaria electoral. Debe recordarse que la estructura partidaria de la UCR siempre fue dependiente del sistema caudillista, adaptando las viejas prácticas a las nuevas reglas de juego impuestas por la Reforma Electoral de 1912. El partido en sí, constituía una estructura de caudillos, superpuestos de mayor a menor peso político, cuya línea de acción iba desde el gran caudillo partidario (Yrigoyen) a los caudillos locales, punteros y matones de comités.
Además de llevar gente a votar, controlaban instituciones, periódicos, asociaciones deportivas y mutuales, ofrecían trabajo, servicios profesionales gratuitos, alimentos, vivienda, dinero, favores políticos y judiciales, y demás”.


Fuente: Luciano Andrés Valencia. La transformación interrumpida. El Partido Socialista en el Territorio Nacional de La Pampa (1913-1938). Santa Rosa: Fondo Editorial Pampeano, 2009. Págs. 81-82.

La violencia semiótica del Frepam

Los compañeros y compañeras del Movimiento Evita - La Pampa repudian las declaraciones respecto al “neocamporismo o neosetentismo de los Kirchner” vertidas por el vástago de Alfonsín, que sigue siendo el “hijo de”, por más que el senador Juan Carlos Marino intente legitimar e independizarlo de la tutela de su padre; será que este pampeano también carga con la misma dependencia en la historia política, porque responde sin titubear a las directivas de Enrique “Coti” Nosiglia.
Enaltecemos la figura del compañero Héctor José Cámpora, por su compromiso con la Patria y con el Movimiento Nacional Peronista. Recuérdese, entre otras participaciones y de su militancia irrestricta, que se presentó en las elecciones de marzo de 1973 como candidato a presidente de Argentina por el FreJuLi. Triunfó con más del 49.5% de los votos. El líder radical, Ricardo Balbín, había salido segundo con un 21,3%, y, como el FreJuLi no había obtenido más del 50% de los votos tenía que realizarse un ballotage; sin embargo, Balbín reconoció la victoria de Cámpora y renunció al ballotage. El delegado de Perón asumió el 25 de mayo de 1973, culminando el período dictatorial de la autoproclamada Revolución Argentina.
Participaron en el acto de investidura, entre otros, el entonces presidente socialista de Chile, Salvador Allende, y el de Cuba, Osvaldo Dorticó. En la Plaza de Mayo se concentraron para recibirlo más de un millón de personas. Ese día, Cámpora, custodiado a la par de cientos de seguidores, asumió la Presidencia y en su discurso inaugural dijo:

“Abrigo la esperanza de dar término a mis funciones acompañado por el afecto de mis compañeros y de mis amigos, y el respeto de mis adversarios. Sé que he de lograrlo, como ha sido hasta ahora, porque trataré, con honestidad, de hacer lo que el Pueblo quiere”.

Por eso rechazamos por improcedentes a las alusiones que menoscaban la memoria de un patriota; quizá Ricardo Alfonsín, que se encaramó sobre la muerte de su progenitor, debería tener un poca más de memoria y respeto; justamente, porque Cámpora al producirse el golpe de Estado del 24 de marzo de 1976, al que sirvieron 310 intentendes radicales, además de algunos peronistas, socialistas e intransigentes, tuvo que refugiarse en la embajada de México en Buenos Aires, donde permaneció allí por más de tres años hasta que, ya gravemente enfermo de cáncer, el gobierno militar le permitió viajar hacia México, donde murió poco después, desarraigado de su país.
Al contrario de su padre, Raúl Alfonsín, que no sólo fue despedido con unas exequias multitudinarias, sino que la presidenta de todos los argentinos, Cristina Fernández de Kirchner, lo había homenajeado, reconociendo su valía en el campo político, en la misma Casa Rosada.

Una hinchada contra las privatizaciones

Página 12, Sábado, 20 de junio de 2009

Lejos de concluir, la polémica sobre la iniciativa de Macri de reprivatizar Aerolíneas y el sistema jubilatorio siguió creciendo. Gobernadores, funcionarios y candidatos K se sumaron. El opositor Prat Gay se diferenció.

Como impulsados por un resorte, casi todos los gobernadores justicialistas saltaron ayer a la cancha electoral para castigar al jefe de Gobierno porteño, Mauricio Macri, por su propuesta de reprivatizar Aerolíneas Argentinas y volver al sistema previsional administrado por las AFJP. La admisión de Macri –luego refrendada por su aliado Francisco de Narváez– le sirvió al oficialismo como prueba de la confrontación de modelos que propone de cara a las elecciones del 28 de junio y nadie se quiso quedar afuera. Pero la definición del jefe de Gobierno no sólo fue aprovechada por una decena de gobernadores (desde Daniel Scioli hasta el rionegrino y radical K Miguel Saiz) o los funcionarios y candidatos kirchneristas, como el ministro de Planificación, Julio De Vido, o Carlos Heller. También el candidato por el Acuerdo Cívico y Social en Capital Federal, Alfonso Prat Gay, salió a desmarcarse de la impronta privatizadora.
Las abundantes declaraciones de ayer fueron la zaga de las que hizo el mismo miércoles la presidenta Cristina Fernández de Kirchner, a la que le siguieron las de Néstor Kirchner, el jefe de la CGT Hugo Moyano y los titulares de todos los gremios aeronáuticos. Y aunque nadie lo haya admitido, la masiva y sincronizada intervención de los gobernadores obedeció a una táctica bajada desde Olivos. “No hace falta que nadie nos diga nada. Tendríamos que ser tontos para desperdiciar la oportunidad de hablar de los modelos económicos, que es lo que veníamos planteando y es a lo que la oposición le venía escapando, justamente para no admitir que quieren volver a las políticas de los ’90. Pero a Macri lo traicionó su verdadera forma de pensar y no la vamos a dejar pasar”, le dijo a Página/12 uno de los gobernadores que se expresaron ayer.
Uno de los que ayer cargó contra Macri fue Scioli, quien dijo que “haber recuperado” empresas que habían sido privatizadas en la década del ’90 “es una evolución”, y señaló que en 2003 junto a Kirchner enfrentaron a Carlos Menem y Ricardo López Murphy “y obtuvimos el respaldo de las urnas para encarar esta etapa distinta en la Argentina”.
Con ironía, el ministro De Vido, luego de un acto en Santiago del Estero con el gobernador radical K Gerardo Zamora, sostuvo: “Me parece muy bien que reivindiquen las privatizaciones, pero que se hagan cargo del desastre que causaron las privatizaciones en la década del ’90. Que se hagan cargo del desastre que era Aerolíneas, que se hagan cargo de los despidos del Correo, que se hagan cargo del servicio que prestaba Aguas Argentinas, ya que lo defienden, que lo asuman y que se hagan cargo”.
Otro que utilizó el sarcasmo para referirse a Macri fue el secretario de Turismo, Enrique Meyer. “Hay que vivir en el interior para darse cuenta de lo que es y lo que significa Aerolíneas Argentinas. Macri seguramente no sepa esto, porque él vuela de Buenos Aires a Punta del Este”, lo chicaneó.
También Kirchner en su recorrida de campaña por la provincia de Buenos Aires volvió a cargar contra Macri, al sostener que “no puede ser que algunos tengan un plan proponiendo que volvamos a la década del ’90, son los mismos que dicen que hay que privatizar todo”. Y después se preguntó: “¿Qué harían nuestros pequeños empresarios y los trabajadores y la clase media si quedaran solos ante el mercado?”.
Heller, en tanto, sostuvo que si el Gobierno sale debilitado de estas elecciones, “lo más probable es que en el 2011 tengamos un gobierno de derecha y eso es lo que está en juego, como quedó claro cuando Mauricio Macri y Francisco de Narváez dicen qué piensan respecto de las estatizaciones de los fondos jubilatorios y de Aerolíneas”.
Desde la oposición, Prat Gay no quiso quedar parado en la misma vereda del PRO y afirmó que “Aerolíneas tiene que ser estatal”. “Le diría a Macri que Aerolíneas ya es estatal y no hay que volver a cometer el mismo error de volver atrás. Creo que la Argentina merece tener una aerolínea de bandera y que Aerolíneas tiene que ser estatal, pero controlada y administrada de forma transparente”, sostuvo. Para Prat Gay, la intención del jefe de Gobierno porteño al instalar el tema de reprivatizar “es una manera de Macri de desviar la responsabilidad de las cosas en las que él se tendría que ocupar, que son las cosas de la Ciudad y en especial la salud y la educación, que andan muy mal. No me gusta que se distraiga de las cosas que no hizo y de las promesas que no cumplió”.
El candidato del Acuerdo Cívico y Social también aprovechó para pegarle al Gobierno, porque dijo “el mismo partido político fue el que privatizó y después reestatizó Aerolíneas y las AFJP, en muchos casos con los mismos diputados y con argumentos contrapuestos”.
Entre las voces críticas a Macri estuvieron las del presidente de la Cámara de Diputados, Eduardo Fellner (“Macri y De Narváez parecen sufrir una rara amnesia que les impide reconocer que la decisión tomada mayoritariamente por el Congreso fue la que les devolvió a los argentinos la prestación del servicio con una línea de bandera propia”), y el senador y candidato a gobernador de Corrientes Fabián Ríos (“Ninguna aerolínea del mundo es rentable. Con su criterio, deberíamos cerrar las provincias del NEA, por deficitarias, o declarar inviables a las provincias pobres, como expresaba Domingo Cavallo en la década pasada”).
Además de Scioli, otros gobernadores se expresaron ayer sobre el tema. Lo que sigue es una síntesis de esas declaraciones.

- Sergio Urribarri (Entre Ríos): “Estaríamos perdidos si volvieran al gobierno los privatizadores adoradores del mercado. Insisten en un modelo que está abandonando el mundo. Son los que se niegan a ver que la necesidad de una nueva articulación entre lo público y lo privado, con nuevas reglas más favorables para el país y para la gente”.

- Mario Das Neves (Chubut): “Los que hablan de Aerolíneas Argentinas son los que viven a veinte manzanas de la Capital Federal. Los que van a diseñar y a profundizar el modelo de país son los que ganen en las elecciones”.

- José Luis Gioja (San Juan): “Es impensable volver a manos privadas las AFJP, ya que ahora los fondos en manos del Estado están al servicio de la producción y garantizados. Y quienes vivimos en el interior sabemos lo nefasta que fue la época en que Aerolíneas Argentinas estaba privatizada”.

- Miguel Saiz (Río Negro): “No debería llamarnos tanto la atención un pedido tal de gente que siempre se ha manejado en aviones privados. Macri y De Narváez poco saben de lo difícil que es vivir en el interior del país. Desde la decisión del gobierno nacional al reestatizar Aerolíneas, no solamente hemos recuperado las frecuencias entre Viedma y Buenos Aires, sino que hemos logrado cerrar todo el circuito de comunicación aérea entre Buenos Aires-Viedma y Bariloche”.

- Walter Barrionuevo (Jujuy): “Esos planes de privatización de Aerolíneas Argentinas y las AFJP son una regresión al pasado y un intento de repetir viejas prácticas que condenaron al pueblo argentino a la pérdida de su patrimonio y dignidad. Lo que estamos discutiendo son dos modelos de país: el modelo de las privatizaciones y la desigualdad social que promueve la oposición o el modelo de la redistribución con justicia social e inclusión que lleva adelante el Frente para la Victoria”.

- Maurice Closs (Misiones): “Sería un grave error y una regresión a los años ’90, donde se rifó el patrimonio de todos los argentinos. A los argentinos y a los misioneros nos costó mucho recuperarnos de las políticas ejecutadas en la década del ‘90 y ahora hay algunos que quieren volver a hacer negocio con los bienes recuperados por este gobierno”.

- José Alperovich (Tucumán): “Algunos se sacaron la careta. Los nostálgicos del neoliberalismo hoy vuelven a aparecer, ya sin tapujos de ninguna índole, pidiendo que el Estado vuelva a desertar y a darle la espalda a las necesidades de los argentinos, como ocurrió en los ’90”.

- Celso Jaque (Mendoza): “Los argentinos no podemos volver al pasado de la mano de quienes lo único que hicieron fue lucrar con el dinero y los bienes de todos los ciudadanos. La venta de Aerolíneas atentaría directamente contra un servicio estratégico para el desarrollo turístico y productivo de nuestro país”.

viernes, 19 de junio de 2009

Votá x la Argentina

Las fauces de Macri

Por Sandra Russo - Página 12, viernes 19 de junio de 2009

El martes estaba en mi casa haciendo otra cosa con la tele encendida y Macri hablaba en la pantalla. ¿A quién le interesa escuchar lo que siempre dice Macri? Macri, como su socio político, no dice nunca nada. No habla de política. Uno por el desvío de la eficiencia y los equipos, y el otro ya lanzado de cabeza a la prosa poética: “¿Querés cambiar?”, pregunta, intentando asimilar el cambio de modelo de país con el cambio de pareja, auto, trabajo, detergente.
Pero el martes, a Macri se le destrabó la lengua y mis oídos no daban crédito a lo que escuchaban. No porque no supiera que obviamente todo lo que dijo es lo que piensa Macri, que siempre fue Macri y no Mauricio. No creo que Macri hubiera dicho lo que dijo si hubieran estado sentados frente a él Marcelo Bonelli y Gustavo Silvestre, que más que dos periodistas son un intersticio del medio encarnado en ellos. En este sentido, el periodismo político sigue siendo, cuando asoma, un ejercicio provocador, del que hemos estado casi privados en esta campaña, condenados a aduladores y mequetrefes.
Macri empezó a hablar y yo me quedé dura. Más que boca, le vi fauces. Estaba diciendo exactamente lo que Ricardo Forster había dicho una noche de un frío terrible en la plaza, en la carpa de la JP, en pleno conflicto con los ruralistas, cuando Carta Abierta les hizo una visita. Que la ofensiva de la derecha estaba directamente relacionada con lo que el kirchnerismo había hecho bien, con lo que nadie se había animado. Y que todo lo demás es accesorio (esto lo agrego yo). Ahí está el hueso, el nombre de una pelea. Ahí está el 2001, pero también está 1930, 1955, 1976, 1989 y muchos otros momentos de la historia argentina. El hueso es el Estado y su potencial capacidad emancipatoria.
La defensa de las privatizaciones y del rol privado en la economía que hizo Macri este martes sólo es comparable a la que hacen los Vargas Llosa y lo más arcaico del mundo en materia de derecha ultraliberal. Y ya no es la oligarquía vacuna y sojera que tiraba manteca al techo la que acecha, sino el capital globalizado que inspira a gobiernos de derecha para que se le asocien. Lo que dijo Macri es mil veces peor que lo que se sabe: que los terrenos de Buenos Aires, los de la villa 31, los del Borda, los del Moyano, están mucho más arriba en la agenda política que la salud mental o las condiciones de vida de los débiles. Macri como presidenciable es el riesgo de volver a entregar todo.

miércoles, 17 de junio de 2009

El hilo que une el '55 con el '76

El número de muertos identificados asciende a 308. Los nombres de los participantes, como Emilio Massera, Oscar Montes y Guillermo Suárez Mason remiten a la última dictadura. Se reveló cuáles fueron las zonas más atacadas y las bombas que se usaron.

Por Alejandra Dandan - Página 12, miércoles 17 de junio de 2009

Existe un hilo conductor entre el bombardeo a la Plaza de Mayo de 1955 y el golpe de Estado de 1976: hubo una continuidad política y nombres de personas que enlazan uno y otro momento. Esa es la conclusión más importante a la que arribó el Equipo Especial de Investigación del Archivo Nacional de la Memoria que durante los dos últimos años investigó por primera vez en 54 años la masacre del 16 de junio de 1955. El secretario de Derechos Humanos, Eduardo Luis Duhalde, entregó ayer a la prensa el informe detallado con nombres, armas, datos de las más de cien bombas que se tiraron, localizaciones y un listado depurado de 308 víctimas identificadas de forma preliminar.
El documento de apenas ocho páginas es una revisión del caso y suma resultados de un meticuloso rastrillaje en archivos, diarios, registros de hospitales, morgues, cementerios, datos de la CGT y numerosos testimonios de familiares, enfermeros, historiadores y funcionarios de la época. A partir de esos datos, ahora se sabe, por ejemplo, cuáles son las zonas de la Plaza más bombardeadas o los misiles que se usaron. Pero como muchos de los responsables civiles y militares sobrevivieron con hidalguía a varios gobiernos y siguen en libertad, también se puede entender por qué durante tantos años la Plaza fue un lugar de muertos incómodos y anónimos.
El número de muertos identificados asciende hasta ahora a 308, de los cuales 183 tienen partida de defunción y 125 están sin partidas pero con otros documentos que vinculan la muerte al bombardeo. La cifra también reorganiza el dato original de 386 muertos, en una lista con errores y nombres repetidos.
Según el informe, en el bombardeo intervinieron miembros de la Marina y en menor medida de la Fuerza Aérea. El Ejército se mantuvo leal al gobierno por lo menos durante los siguientes tres meses. En "connivencia con sectores políticos y eclesiásticos", las Fuerzas Armadas "descargaron sus bombas y ametralladoras" contra la población civil "como forma de implantar el terror y el escarmiento, para lograr la toma del poder".
Se hallaron fotografías de aviones que llevaban pintados a mano sobre el fuselaje la sigla MR (Movimiento Revolucionario) y el signo "Cristo vence" con la cruz sobre la "V". Tiraron "más de cien bombas con un total de entre 9 y 14 toneladas de explosivos". La mayoría cayó en Plaza de Mayo y Colón, y la franja de terreno cerrado entre Leandro N. Alem y Madero, desde el Ministerio de Guerra (Edificio Libertador) y la Casa Rosada, hasta la Secretaría de Comunicaciones (Correo Central) y el Ministerio de Marina.
El objetivo era "bombardear la zona céntrica de la Plaza de Mayo, para matar al presidente Juan Domingo Perón, al precio de destruir la Casa de Gobierno con todos sus ocupantes". Pero ese objetivo se desdibuja cuando el informe compara la cantidad y zona de los muertos: sólo 12 de las más de 300 víctimas mortales (4 por ciento) estaban adentro de la Casa de Gobierno. "Ahí impactaron 29 bombas, de las que estallaron 6. El resto de las bombas, proyectiles y fusiles semiautomáticos FN de fabricación belga que los infantes de Marina estrenaron ese día estuvieron dirigidos a la población."
En el despliegue hubo tres centenares de civiles armados en Comandos Civiles. Serían apoyo en el asalto a la Casa Rosada y actuaron en acciones colaterales como la ocupación de la Radio Mitre, en donde lanzaron una proclama que dio por muerto "al tirano" Perón.
Una de las revelaciones más impactantes es indicio de por qué nunca se investigó la masacre. Duhalde dice que el propósito era "instaurar un triunvirato civil integrado por Miguel Angel Zavala Ortiz, dirigente de la UCR, Américo Ghioldi del Partido Socialista y Adolfo Vicchi del Partido Conservador". Zavala Ortiz tripuló uno de los aviones, huyó en la aeronave a Uruguay como muchos otros, volvió después del golpe del 16 de septiembre y luego como canciller de Arturo Illia acordó con el gobierno brasileño frenar el primer retorno de Perón del 2 de diciembre de 1964. Años más tarde, durante el gobierno del radical Enrique Olivera en la ciudad de Buenos Aires colocaron su nombre a la placita de Leandro N. Alem y Rojas. En tanto, Ghioldi saludó un año después los fusilamientos de José León Suárez y fue embajador en Portugal de la dictadura de Videla.
Duhalde señala que el comienzo estuvo en el 17 de octubre de 1945, y de la alianza que integró la oposición a Perón: una "coalición política y oligárquica" auspiciada por el embajador de Estados Unidos Spruille Braden y el ex presidente de la Sociedad Rural Argentina Antonio Santamarina.
Pero hay otras piezas importantes: los nombres que atan 1955 con 1976. Los tres ayudantes del contraalmirante Aníbal Olivieri, ministro de Marina y jefe de la conspiración eran los capitanes de fragata Emilio Massera, Horacio Mayorga y Oscar Montes. Massera integró la Junta Militar después de 1976, Mayorga estuvo involucrado en la masacre de Trelew y Montes fue canciller de la dictadura. Los pilotos fugados a Uruguay fueron recibidos por Guillermo Suárez Mason, prófugo de la Justicia argentina desde su participación en el intento de golpe de 1951 y luego poderoso comandante del Primer Cuerpo del Ejército de la dictadura. Entre los pilotos y tripulantes de aviones estaba Máximo Rivero Kelly, acusado de delitos de lesa humanidad como jefe de la Base Almirante Zar de Trelew y de la Fuerza de Tareas 7 de la zona norte de Chubut. Horacio Estrada, jefe del grupo de tareas de la ESMA; Eduardo Invierno jefe del servicio de Inteligencia Naval en la dictadura; Carlos Fraguio, jefe de la dirección general naval en 1976 con responsabilidad en los centros de detención como la EMSA y la escuela de suboficiales de la Marina. También Carlos Carpineto, secretario de prensa de la Armada en 1976; Carlos Corti su sucesor y Alex Richmond, agregado naval en Asunción. De la Fuerza Aérea, Jorge Mones Ruiz fue delegado de la dictadura en la SIDE de La Rioja y Osvaldo Andrés Cacciatore luego fue intendente de la Ciudad de Buenos Aires.

martes, 16 de junio de 2009

Marcados a Fuego de Marcelo Larraquy

Suele afirmarse que el ejercicio de la política debe excluir la violencia. Sin embargo, basta una mirada hacia atrás para comprobar que, en la historia argentina, violencia y política están sólidamente entrelazadas en los conflictos de poder. Oculta en sótanos oscuros o desatada en las calles; ejercida por oprimidos o por opresores; originada en contradicciones sociales, económicas, regionales o raciales; admitida por las leyes o al margen de ellas, la violencia es protagonista de nuestra historia y se revela inseparable de la práctica política en casi todas sus formas. Para demostrar la validez de esta afirmación, el periodista e historiador Marcelo Larraquy reconstruye en este libro momentos fundamentales del derrotero argentino. Desde la primera escena, donde un Leandro Alem vencido recorre algunas calles céntricas de Buenos Aires, cubiertas de cadáveres, hasta la voz y la presencia de Juan Perón en el balcón de la Casa de Gobierno el 17 de octubre de 1945, Marcados a fuego rastrea las múltiples formas que la violencia fue asumiendo a lo largo de ese medio siglo y nos presenta a algunos de sus protagonistas. Basado en una cuidadosa investigación, y con una prosa ágil y concluyente, Larraquy cuenta una historia de infamias y heroísmos, de traiciones y osadías, de vacilaciones y temeridades. Nuestra historia.

La UCR fue peor que Montoneros

Entrevista a Marcelo Larraquy

En Marcados a fuego, su nuevo libro, el coautor de Galimberti bucea en la historia argentina y en las formas en que se utilizó la fuerza entre 1890 y 1945.

Por Emiliano Gullo - Crítica de la Argentina, 19 de mayo de 2009

"La violencia, con su carga trágica, atroz y a la vez heroica, es inherente a la vida política argentina, como tradición del siglo XIX", asegura Marcelo Larraquy. Y para sustentar esa afirmación, el historiador y periodista desmenuza revoluciones y golpes de Estado, insurrecciones y represiones, alianzas y traiciones que caracterizaron la historia nacional de Yrigoyen a Perón, período que analiza en su último libro, Marcados a fuego. La violencia en la historia argentina. El recorrido abordado por Larraquy comienza en 1890, cuando Leandro Alem e Hipólito Yrigoyen bautizaron con las armas el nacimiento de la UCR, y llega hasta la asunción de Juan Domingo Perón, en 1945. En el trayecto que separa ambos sucesos, la estrategia de la violencia aparecerá una y otra vez como el vector común para dirimir los conflictos de poder.
-Muchos investigadores toman el golpe de Estado de José Uriburu (1930) como el disparador de la violencia en la vida política nacional. ¿Por qué eligió hacer el recorte historiográfico en la Revolución del Parque (1890)?
-Me interesó trabajar el período de 1890 porque el Estado conservador estaba en vías de consolidación y existió una fuerte impugnación del radicalismo, que iniciaba su conformación política. El radicalismo apeló a la violencia en forma constante contra el Régimen. Incluso, en el marco de la Revolución del Parque de ese año, fueron los primeros en bombardear Buenos Aires para dirimir un conflicto político interno. Desde distintas naves que abordaron, dominaron el río de la Plata y lanzaron bombas en el centro y sur del centro porteño. Con los liderazgos de Alem e Yrigoyen, el radicalismo entendía que la política no podía prescindir de la violencia. Lo hacían en busca de una representación política más transparente, que el Régimen les negaba, con un discurso en favor de la República.
-Un discurso muy parecido al de ahora...
-Sí, pero también con el agregado de bombas y fusiles. Los radicales eran una llamarada en la cara del orden conservador. Haciendo una extrapolación histórica –que en Historia no es aconsejable hacer- se puede decir que los radicales de entonces eran mucho más violentos de lo que posteriormente fueron los Montoneros. La UCR fue peor que Montoneros en términos de violencia. Incluso la línea armada de la UCR continuó pasados los años '30.
-Pero el jefe del radicalismo, Marcelo T. de Alvear, no apoyó la insurrección.
-Es que atento, prefería no apoyar estas acciones armadas que emergían de la propia UCR porque luego el gobierno lo apresaría a él. Y además porque decía que si esos radicales tomaban el poder, al primero que al que fusilarían sería a su propio jefe. Eso desalentó ese tipo de acciones.
-Los militares también tuvieron su revolución, pero, como usted dice, incluyó nuevas técnicas represivas.
-Exacto. En 1930, los militares instalaron el primer centro clandestino de detención que torturó a radicales, anarquistas, comunistas y hasta a los propios militares. Y uno de los interrogadores del centro clandestino, además del hijo del poeta Leopoldo Lugones, era el ministro del Interior. Y es por lo menos curioso que, muchos años después, el hijo de ese ministro fue candidato a senador por el peronismo.
-Usted sostiene que la violencia está arraigada en la política argentina. ¿Piensa que continúa vigente la estrategia de la violencia para dirimir intereses políticos?
-Es que durante el siglo XX, luego de la ley Sáenz Peña de 1912, que amplió el sufragio, los sectores de poder de la sociedad argentina, con el acuerdo primero silencioso y luego culposo de sus clases medias, reclamaron la intervención militar para terminar con una crisis política o exigir "orden". Luego se desilusionaron porque la violencia de los militares reprimió incluso a aquellos que festejaron su llegada al poder. Ese círculo se cerró luego del horror de la última dictadura militar.
-La revuelta de 2001 y su represión empujaron la renuncia del entonces presidente Fernando de la Rúa. ¿En este contexto histórico la violencia ejercida desde abajo se encuentra, de alguna manera, legitimada en el descontento de las masas?
-La legitimidad o no de la violencia es una cuestión ideológica. Es natural que cuando una revolución o un alzamiento armado o una insurrección triunfa, luego se legitima desde el Estado. Y cuando fracasa, se condena desde el poder que la frustró. Frente a la exclusión política y social, la violencia fue una manera de desobedecer al poder y lo digo pensando en el radicalismo o el anarquismo. La violencia, con su carga trágica, atroz y a la vez heroica, es inherente a la vida política argentina.
-Del peronismo/antiperonismo de mediados de los 50, se pasó después de 20 años a las disputas dentro del peronismo, materializada en la Masacre de Ezeiza ¿Cree que la nueva antinomia disidentes versus oficialistas dentro del PJ continúan encarando una violencia, pero de manera más simbólica en la lucha de poder?
-Son facciones internas que se conforman cuando el poder central –en este caso del peronismo- empieza a debilitarse. El peronismo tiene una gran capacidad olfativa para detectar hacia dónde puede virar el nuevo poder partidario. A veces ese olfato también huele sangre, pero en esta época, la violencia diría que no es ni siquiera verbal. Perón en el balcón de la casa de gobierno es una prueba de la violencia discursiva: El "cinco por uno, no va a quedar ninguno" o cuando proclamó que sería el primero en salir a vengar con fuego el bombardeo del 55.
-¿Considera que actualmente existe una "romantización" de las guerrillas de los setenta, que eleva el costado más utópico y minimiza la liturgia militar de esas agrupaciones?
-No sé, a mí siempre me interesó hurgar en la el desarrollo político-militar de las organizaciones guerrilleras, contar cómo un estudiante que ayudaba a los pobres se convertía en un militante con práctica armada y luego formaba parte de un ejército irregular.

La sangre de la Plaza

Por Alejandra Dandan - Pagina 12, martes 15 de junio de 2009

"A la larga, los muertos en realidad van a ascender a unos mil. Hubo cinco mil heridos y, en realidad, la reticencia que aún existe para abrir archivos o conseguir los nombres nos muestra que todavía vivimos en una época en la que cuesta decir la verdad". A las 12.40 de hoy, Liliana Bacalja estará detrás de la Casa de Gobierno, ante el nuevo monumento a las víctimas del bombardeo a la Plaza de Mayo, ejecutado por la Marina el 16 de junio de 1955. La primera bomba que cayó aquel día a esa misma hora mató también a su padre.
Desde el mediodía y hasta las 18, los familiares de los muertos y heridos por el bombardeo, que preludiaría el derrocamiento de Juan Perón, rendirán homenaje ante el monumento que recuerda a las víctimas en la Plaza Colón, en la explanada posterior de la Rosada. A las 18, Eduardo Luis Duhalde, secretario de Derechos Humanos de la Nación, junto a familiares e integrantes del Equipo Especial de Investigaciones del Archivo Nacional de la Memoria, presentará los resultados de una investigación que, durante los dos últimos años, buscó reconstruir y documentar la lista de muertos y de heridos recorriendo morgues, hospitales y cementerios.
Bacalja es una de las personas que participó de la investigación. La primera bomba que cayó en la plaza, sobre la boca del subte, frente al Ministerio de Economía, mató a su padre cuando ella tenía un año. Bacalja impulsó la reconstrucción completa de la lista que, en 2006, después de un primer trabajo de depuración, reunía a 321 víctimas, de las cuales 84 eran NN. En ese camino –dice–, se encontró por ejemplo con datos de quienes hasta ahora ni siquiera figuraban entre las víctimas.
Uno de los casos es la hija de una de las víctimas, que la llamó desde Francia. El padre de esa mujer –explica Bacalja– voló por los aires por la onda expansiva de una bomba que cayó contra un trolebús. El hombre terminó carbonizado en el coche en el que viajaba. Al tiempo, su mujer se casó con un francés y toda la familia se radicó en Francia. "La hija quiso hablar conmigo –dice Bacalja–, y la cité en el Archivo Histórico, donde hacemos parte de la investigación, ese día me habían dado la partida de defunción de su padre, que hasta ahora no figuraba en la lista de muertos del monumento. Yo le entregué la partida y ella, que nunca más había podido pisar la Plaza de Mayo, pudo ver el monumento".
Duhalde dará a conocer algunos de los resultados alcanzados por primera vez en 54 años. El Equipo Especial que depende de la S ecretaría será el encargado de informar las conclusiones con el número de fallecidos y sus identidades. Entre otros relevamientos, parte de la Comisión viajó a Santiago del Estero. El 16 de junio de 1955 el bombardeo alcanzó un micro con niños que, de acuerdo con las noticias de la época, había salido desde esa provincia para un encuentro con el presidente Perón. “Ese viaje no es un mito”, dice Bacalja. En un documental, entrevistaron por ejemplo al que entonces era intendente de Avellaneda, Laurentino García. "El nos dijo que les iban cruzando las manos a los cuerpos y poniéndoles un librito entre las manos, también hubo enfermeras que dieron testimonio, pero los niños todavía no están identificados, faltan partidas de nacimiento porque en Santiago del Estero no pudimos encontrar ningún dato".

domingo, 14 de junio de 2009

Estamos proscriptos

Sin ningún tipo de prurito los candidatos del Frepam han declarado que están proscriptos porque el Canal 3 -el canal estatal- no les da espacio para su campaña.
Quizá le quede demasiado grande la palabra "proscripción" al reclamo, por el peso y el significado que ha tenido en la historia argentina; no podemos olvidar a los verdaderos perseguidos del pasado, primero y principalmente la de nuestros próceres y fundadores de la patria, cuantos tuvieron que exiliarse para no ser asesinados.
Proscripción ha padecido el peronismo, que además de sufrir la persecusión y encarcelamiento de sus líderes y militantes, se los fusiló; ahí está la ley 13.234 (Organización de la Nación para tiempo de guerra) aplicada por el gobierno de facto conducido por el general Aramburu y el almirante Rojas. Y no sólo hemos padecido en carne propia el infortunio de pertenecer a un movimiento nacional y popular que respondió a los intereses de los más desprotegidos y postergados por la misma oligarquía de siempre, sino que el odio y el vituperio de la clase privilegiada nos demonizó bautizándonos como "el aluvión zoológico", "cabecitas negras", "el hecho maldito del país burgués". Y como no les alcanzó con esa cizaña también nos prohibieron mediante el decreto 4161 mencionar a Perón, a Evita y a utilizar los símbolos peronistas.
La década del '70 fue la época más nefasta para todos aquellos y aquellas que asumieron el compromiso de la militancia política, es que no hubo proscripción de las ideologías que no coincidían con el proyecto neoliberal defendido a capa y espada por los militares y el establishment, sino que directamente los grupos de tarea torturaban y desaparecían.
Los militantes más jóvenes de esta provincia hablamos de recuperar la política, de afianzar otra vez el debate en la política, y eso únicamente se logrará a través de la formación de nuevos cuadros políticos. Por lo tanto la contribución que están realizando los candidatos en esta campaña es bastante mediocre; porque no se discute en el plano de las ideas, mucho menos el modelo del país en consonancia con la Patria Grande, sino que priman intereses particulares o de un sector determinado, y encima van de chanza en chanza, desmereciendo el rol que debe y debería tener la acción política: procurar el estado de bienestar para las grandes mayorías.
Esta utilización gratuita de figuras retóricas tan cara a la política -la cual se asienta sobre la memoria de muertos y desaparecidos- nos obliga a defender nuestra toma de posición, y lo hacemos para que no se siga confundiendo lo que significan los hitos que enaltecen y avergüenzan a la historia nacional.
Por eso remarcamos el error de estos candidatos en su locuaz declaración, porque corrompe y tergiversa el sentido político de la palabra 'proscripción' ante el simple hecho de exigir unos minutos en la televisión estatal. Y quizá sea mucho más peligroso el discurso efectista del re-candidato y actual senador Juan Carlos Marino porque fue uno de los primeros voceros que salió a denunciar para las cámaras de las corporaciones mediáticas porteñas las interferencias a TN y Canal 13; pero cuando se comprobó que el gobierno nacional y popular no tenía nada que ver, hizo mutis por el foro.
Que los radicales nos vengan a dar lecciones y sermones en cuanto a la violencia es algo también para comenzar a debatir y poner blanco sobre negro. Hagamos un poco de memoria, por lo menos, contemplemos el bloque histórico desde cuando emergió el peronismo, y podremos observar dónde estuvieron los radicales en cada episodio violento de nuestro país. Todos saben que participaron en las elecciones del '46 de la Unión Democrática, juntándose con socialistas, comunistas y el Partido Demócrata Nacional, es decir, los conservadores, que defendían el status quo de la década infame (como ahora lo hace la Mesa de Enlace), en oposición a la clase trabajadora reivindicada por Perón: de ahí se deduce que todo explotador es enemigo del pueblo.
Pero el compromiso más oscuro en la historia del radicalismo quizá sea la incorporación de correligionarios en la Revolución Libertadora (Fusiladora), incluso uno de ellos ha sido protagonista del bombardeo de la Plaza de Mayo, pues el único civil que tripuló los aviones que arrojaron sus cargas mortíferas contra la población indefensa fue el dirigente radical Miguel Ángel Zavala Ortiz. También formó parte de ese gobierno sanguinario como responsable del Ministerio del Interior el doctor Carlos Alconada Aramburú. Y el ejemplo más demoledor y contundente es que los argentinos deben saber que durante la dictadura militar del '76 -llamada Proceso de Reorganización Nacional-, este partido estuvo demasiado involucrado, donde la violencia sobre lo real superó en crueldad y desidia a todo lo sucedido en su historia moderna (también terrible fue el genocidio de los pueblos originarios).
Le recordamos a Marino, Forte, Díaz y otros, que en ese período no sólo se proscribía, sino que además se detenía, torturaba, asesinaba, desaparecía, expropiaban niños recién nacidos, y existían, como epílogo de la maldad, los vuelos de la muerte. En eso años, en este país que tanto les preocupa, junto a Videla, Massera y Agosti cumplían funciones 310 intendentes radicales.
Sería importante que los candidatos del Frepam no se olviden que sus conductores nacionales formaron parte del gobierno de la Alianza que, en su huída, dejó el saldo de 35 argentinos muertos.
Vecinos, vecinas, en dónde se halla el signo y la manifestación de la violencia? analicen con quiénes se asociaron estos dirigentes: con la SRA, que adhirió a las directivas de la dictadura, y el año pasado llevó adelante el lock out patronal con sus cortes de ruta y el desabastecimiento, y hoy en día tales productores devenidos en políticos se reúnen para formarse como "cuadros" con Vicente Massot -funcionario de Menem que todavía reivindica las torturas-, y la organización de derecha UnoAmérica (
www.unoamerica.org) que concilia acciones políticas en toda Latinoamérica contra los gobiernos progresistas y emancipadores, a la que se han integrado ex carapintadas.
Esta es nuestra lectura, ustedes saquen sus propias conclusiones, y verán quienes están y se han encolumnado del lado de la violencia, incluso legitimando la misma desde los aparatos represivos del Estado.
Movimiento Evita - La Pampa

viernes, 12 de junio de 2009

Esta es la opción el 28 de junio

Agro y violencia de clase

Por Claudio Scaletta - Página 12, miércoles 10 de junio

Desde el sentido común de las clases medias y altas suelen asociarse los comportamientos sociales desaforados a los sectores populares. La imagen tradicional va desde una movilización de de-socupados, a un acto sindical o la salida de la popular de la cancha de fútbol. Es entonces, frente al avance de las hordas, cuando los buenos vecinos cierran las persianas de sus comercios y moradas, y el aluvión zoológico mete, a sus anchas, las patas en la fuente.
Pero desde los inicios de la revuelta campera los representantes de las corporaciones agropecuarias se las ingeniaron para subvertir su propio sentido común de clase. Primero se apropiaron de la metodología de reacción utilizada por los sectores más castigados por las políticas de exclusión de los '90: los cortes de ruta. De la desazón de las clases medias urbanas en 2001 tomaron las cacerolas; ahora con teflón y en manos de "la muqui". De la desesperación de los hijos de desaparecidos por la impunidad arrebataron los escraches.
La banalización de los instrumentos de protesta social requirió un elemento adicional: el doble estándar moral. El titular de la Sociedad Rural, Hugo Biolcati, fue diáfano cuando demandó que en los piquetes se distinga el color de piel de los unos y los otros. Los medios de comunicación tomaron la posta y sólo se irritan cuando el tránsito lo cortan los morochos. Cuando las camionetas full equipe bloquean rutas y desabastecen ciudades es otra cosa.
Para las corporaciones agropecuarias y la dirigencia política que pugna por su representación, ir hasta los hogares de quienes piensan distinto a insultar y golpear, agredir físicamente a los candidatos del partido contrario, irrumpir con improperios en actos políticos o tratar de "pelotudo" a un ex presidente, son actos que pueden merecer reprobación formal, pero también comprensión. Todo vale cuando el objetivo supremo es pagar menos impuestos.
Mientras las "autoconvocadas" hordas camperas pegan, escupen, huevean, patotean e insultan a los que no piensan como ellos, su ala intelectual construye un relato de democracias, instituciones y repúblicas acosadas. Si el Gobierno defiende su modelo desde el atril, confronta y se crispa, si no acepta las imposiciones de las corporaciones, rechaza el diálogo y el consenso. Si establece un mecanismo tributario para compensar precios internos y redistribuir ganancias extraordinarias, atenta contra la propiedad privada y la seguridad jurídica. La derecha siglo XXI se renueva poco; las manifestaciones populares continúan siendo acarreos de ganado en aras del choripán. La culpa, dicen, es de la incultura y por eso pide más educación, pero arancelada.
Mientras tanto, en seis años, la actual administración nunca apeló al ejercicio de la violencia legítima desde el aparato represivo del Estado. No lo hace para contener la protesta social por los pendientes del modelo y, sin doble estándar, tampoco para responder a la creciente violencia corporativa de los empresarios del campo.