domingo, 31 de mayo de 2009

La violencia propiciada por la derecha

Los países de este continente se han fundado sobre la eficaz contundencia del exterminio. Los conquistadores fueron los encargados de la cacería y de la matanza de los primeros pobladores. Pillaje, traición, tortura y asesinato eran parte de la práctica cotidiana de los sanguinarios europeos que, pasados los siglos, su descendencia ha ido perfeccionando tanto la metodología que ya no sólo se aniquila por la rapiña misma sino también por la toma de posición ideológica divergente. Luego de la tierra arrasada que dejaron el colonialismo y los virreinatos prosiguió la lucha por la independencia, donde se continúa matando a los que no encajan bajo la impronta de la civilización. Los bárbaros que osaban todavía defender sus territorios son perseguidos y defenestrados cruelmente, a sangre fría en muchos casos. No es posible olvidar ciertas simetrías, el bravo caudillo mapuche Caupolicán fue capturado mientras preparaba una contrafensiva, Alonso de Reinoso lo condenó a morir en la pica, una muerte terrible por penetración de una punta de madera por vía anal (empalamiento), del mismo modo los carniceros humanos torturaron a Floreal "Negrito" Avellaneda, de tan solo 15 años.
La oligarquía sin ningún oprobio siempre ha financiado el crimen.
Cuando el movimiento obrero a principios del siglo XX comienza a multiplicarse y la correlación de fuerza insinúa romper el dominio de los explotadores, es convocada otra vez la masacre. Era necesario diezmar las fuerzas organizadas. Y esto ha sido así de forma constante; en toda oportunidad que los terratenientes vieron peligrar sus privilegios, apuntalaron la crisis para apelar a la violencia y, represión mediante, han defendido, defienden y defenderán el orden instituido por los dueños de los medios de producción.
La máquina más perfecta que instauró el instinto de muerte ha sido la de las dictaduras latinoamericanas. La política neoliberal ejecutó y consolidó con mano de hierro su mandato hasta la caída de Wall Street.
Muchos gobiernos de la Patria Grande adhieren al Foro de São Paulo, coinciden en la integración de los países de centro y sudamérica para enfrentar la reactivación del capitalismo; en ese sentido, la herramienta geopolítica y económica para que se hagan realidad los cambios estructurales es el denominado Socialismo del Siglo XXI.
Las clases dominantes del continente acrecentaron sus riquezas oprimiendo a los pueblos, por lo tanto se resisten a que se emancipen, y en ese correlato es donde se definen las condiciones en que se desarrollan los proyectos, entonces los cipayos y los gorilas no están dispuestos a compartir las decisiones políticas con las bases populares.
Por eso harán lo imposible para que no prosiga este proceso de liberación.
Hace tiempo que ha surgido como contraparte de la UNASUR y el Foro de Sao Paulo una organización denominada UnoAmérica (Unión de Organizaciones Democráticas de América) que en su logo, a modo de mensaje subliminal, la “o” ha sido reemplazada por una mira telescópica. Dicha formación está constituida por grupos de derecha, y su postura es decididamente confrontativa con todos los gobiernos progresistas. En consecuencia, sus directivas de acción refractan y reiteran lo que se impone a través de los multimedios afines, es un discurso con características similares en toda América, lineamientos que unen a la nueva derecha con sus viejos asociados de la restauración conservadora. Obsérvese la identificación y descripción de sus "enemigos", o sea, los líderes actuales:

“El Foro de Sao Paulo se aprovecha de las necesidades de los pueblos, para manipular a los más pobres, prometiendo mejoras económicas y justicia social. Pero una vez en el poder, no solucionan ninguno de los problemas acuciantes de nuestros países, sino que introducen un modelo ideológico socialista, que divide a la sociedad, la polariza en dos bandos, y provoca violencia y anarquía.
Actualmente, hay catorce países latinoamericanos, cuyos gobiernos pertenecen o están vinculados al Foro de Sao Paulo, y aunque llegaron al poder por la vía democrática, muchos de ellos están destruyendo la democracia y coartando las libertades, como es el caso de Hugo Chávez, Evo Morales, Rafael Correa, Cristina Kirchner y Daniel Ortega.
Para lograrlo, no recurren al paredón de fusilamiento, como lo hizo en Cuba el principal mentor del Foro de Sao Paulo, Fidel Castro, sino que utilizan métodos más modernos y sofisticados, como las reformas constitucionales, lo cual les permite controlar los poderes públicos y eternizarse en el poder; ante la mirada complaciente de los integrantes más moderados del Foro, como Lula da Silva, Tabaré Vásquez y Michelle Bachelet.
El Foro de Sao Paulo tiene un proyecto supranacional, que no respeta fronteras, ni soberanías nacionales. Para alcanzar sus fines, todos sus integrantes intervienen flagrantemente en los asuntos internos de las demás naciones, ya sea financiando candidatos, enviando pertrechos militares, o dirimiendo conflictos, valiéndose de organizaciones subsidiarias como la UNASUR. Mientras que las fuerzas democráticas de la región actúan aisladamente, limitándose a su propio territorio.”

Se destaca ante todo la falacia con que se cierra este fragmento seleccionado, porque esta organización tiene su sede en Bogotá, la preside un venezolano, y recorren Latinoamérica continuamente difundiendo sus objetivos, opinando y aconsejando que deberían hacer los opositores en sus parlamentos y de que manera operar en los medios de información cómplices. El pasado 24 de mayo concretaron su cabecera de playa en la ciudad de Córdoba, pues en las instalaciones del Jockey Club y apadrinados por el Movimiento por la Verdadera Historia ―supuestamente una organización no gubernamental y apolítica―, el responsable de UnoAmérica brindó la conferencia “El Socialismo del Siglo XXI y los grandes cambios que se avecinan en América Latina”. El Ing. Alejandro Peña Esclusa fue presentado por el ex carapintada Jorge Monés Ruiz, entre los asistentes estaban Vicente Massot, empresario y ex viceministro de Defensa del menemismo, Gustavo Breide Obeid, otro ex carapintada reciclado en fallido candidato electoral.

Hace pocas semanas el periodista Mariano Grondona y el presidente de la Sociedad Rural Argentina, Hugo Biolcati, compartieron un diálogo en el programa de televisión que conduce el intelectual orgánico de la dictadura y, muy sueltos de lengua, entre risas socarronas insinuaban que el gobierno de Cristina Fernández de Kirchner podría terminar después de las elecciones del 28 de junio. Los reiterados agravios que han sufrido los dirigentes del oficialismo, como también los actores Raúl Rizzo y Juan Palomino, el cantante Ignacio Copani, o los ciudadanos de a pie durante el lock out patronal y los cortes de rutas, además del consecuente desabastecimiento y aumento de precios, indican que no van a ceder sus intereses y ganancias a los mandatos soberanos y populares. Se deduce que las agresiones violentas irán en aumento a medida que se consoliden los proyectos enmarcados dentro del progresismo; los consignatarios de estas reacciones son las entidades que conforman la Mesa de enlace y los escraches, como se ha comprobado, son protagonizados por grupos de derecha cercanos a los empresarios del agro. Con estos ataques y sus efectos pretenden descalificar a la dirigencia política kirchnerista y lesionar, a su vez, la democracia.

Ante la estatización de empresas ordenada por el presidente de la República Bolivariana de Venezuela, Hugo Chávez, se emitió el 29 de agosto y desde Bogotá el siguiente comunicado de prensa:

“La Unión de Organizaciones Democráticas de América, UnoAmérica, manifiesta su más sincero respaldo al pueblo argentino frente a las agresiones permanentes del señor Hugo Chávez.
La más reciente ha sido confiscar las propiedades de empresarios argentinos en Venezuela, pero ésa es apenas la última de muchas otras, entre ellas: el financiamiento a grupos violentos, como los llamados “piqueteros”; el apoyo a grupos pro-terroristas, como las Madres de Plaza de Mayo; el envío de valijas repletas de dinero para financiar campañas electorales; la intervención indebida en sus asuntos internos, al organizar protestas contra los Estados Unidos en territorio argentino; y la compra de bonos de la deuda para fomentar negocios corruptos.
Asimismo, UnoAmérica manifiesta su total y absoluto respaldo a los parlamentarios argentinos que buscan suspender el ingreso de la Venezuela gobernada por Chávez al Mercosur. Se trata de una decisión sabia y prudente, no solamente porque reafirma la dignidad y la soberanía de los argentinos, sino porque protege a esa nación de la acción de los grupos terroristas vinculados al gobierno venezolano, entre ellos, las FARC y el fundamentalismo islámico.
Finalmente, las organizaciones no gubernamentales venezolanas pertenecientes a UnoAmérica, entre ellas Fuerza Solidaria, ofrecen sus más sentidas disculpas a los argentinos por el comportamiento inaceptable de Chávez frente a ese pueblo hermano. Sus acciones no representan el sentimiento de los venezolanos quienes, por el contrario, las rechazan y las critican”.

Ante estos documentos, y frente a los actos de violencia que entrevemos y a medias, porque los grandes corporaciones de comunicación se han aliado con la oligarquía y los referentes de la derecha en todo el continente, hay varias coincidencias medulares: no son hechos aislados sino que están perfectamente organizados y coordinados, buscan ocasionar un efecto en la opinión pública, y es evidente que si las urnas no les responden con el veredicto que aguardan están dispuestos a lograr sus objetivos de cualquier manera. Que sirva como ejemplo lo extractado del artículo de Sandra Russo:

En Urgente24, por ejemplo, el sitio que dirige Edgar Mainhard, se podía leer en marzo: “Ya están las banderas negras ondeando. Los tractores marchando, la familia agrometalúrgica, el agrocomercio repudiando a la lacra montonera ladrona asesina que visita los valles de nuestra Córdoba. Saben que se van, pero siguen tratando de causar efectos electoralistas para octubre. A octubre no van a llegar. Esta vez que se vayan todos, pero todos. Todos no se fueron, siguen saqueando y siguen destruyendo la república. Adonde vaya un monto lo iremos a escrachar”. (Firmaba: Autoconvocados”.)

Movimiento Evita - La Pampa

Y pegue, campo, pegue

Vicente Massot (reivindica la tortura y la dictadura) y Hugo Biolcati (Presidente SRA, agrofacha)

Por Mario Wainfeld

“Como en la guerra, hay que ir matando a los de la primera fila. Hay que barrer a la mayoría, a la mugre, para después sí empezar a remar”, expresó con más claridad que fervor republicano Jorge Chemes, ex titular de la Federación de Asociaciones Rurales de Entre Ríos (Farer) y actual tercer candidato a diputado en las listas del Acuerdo Cívico y Social. Para no dejar resquicio a dudas, Chemes agregó: “hay que cortarles la mano a los Kirchner porque vienen por más”. A riesgo de ser reiterativo, concluyó “lo primero es el enemigo al que hay que matar”. La sugestiva plataforma electoral del ruralista está descripta a fondo en dos medios alternativos: el diario digital Junio de Concordia, dirigido por el periodista Claudio Gastaldi (diariojunio.com.ar) y el blog de Lucas Carrasco. Cuando se divulgaron las proclamas, Chemes se atajó, diciendo que “hice comparaciones desafortunadas pero no soy golpista”.
Chemes, queda dicho, no es un perejil ni un francotirador. Es un importante dirigente cercano a la Sociedad Rural Argentina y a CRA, que aspira a sumarse al Parlamento. Su arenga no se le chispoteó ni expresa su subjetividad, concuerda con la lógica de las corporaciones que integra. Fueron personas como él y no exaltados aislados quienes cometieron una larga sucesión de agresiones a personas que discrepan con su ideología. Sin agotar la lista, fueron agredidos de distintos modos (hablamos de violencia física y no sólo verbal) los actores Raúl Rizzo y Juan Palomino, los diputados Agustín Rossi y Alberto Cantero, el gobernador Daniel Scioli. Un grupo de partidarios del corte de manos (amén del de rutas) invadió una pista de aeropuerto en el que aterrizó la Presidenta.
Los ataques no son consecuencia de “arrebatos del momento”. Su logística insume tiempo y esfuerzo, necesarios para cualquier logro, como enunciaba un slogan de la dictadura militar. A nadie “se le suelta la cadena”, las agresiones en patota tienen su backstage, forjado entre gente (de) bien.
- - -
Rossi es un blanco predilecto de las agresiones del campo. Quizá esté de más decirlo, pero el presidente del bloque de diputados del Frente para la Victoria es un dirigente respetuoso, firme en la defensa de sus ideas pero también cálido y amigable en el trato personal. Hasta el Tío Tom Eduardo Buzzi lo abrazó después de la sesión en que la Cámara baja dio curso a las retenciones móviles. Los pares del Chivo Rossi lo reconocen como un caballero, cuya conducta cortés no inhibe lo valiente de sus principios. Si no lo fuera, claro, tampoco habría derecho a someterlo a maltratos físicos cuando hace campaña o cuando prepara un asado en su casa, como le pasó el año pasado. En los últimos días fue atacado en Reconquista y en Venado Tuerto (ver nota principal en estas mismas páginas).
Lucas Carrasco, un periodista que vive en Santa Fe y trabaja en Entre Ríos, llevando bien el pulso de ambas provincias, narró el 25 de mayo en el blog Artepolítica cómo se urdió la movida de Reconquista. Se discutió en el local de la Sociedad Rural, con presencia de asociados y de lo que burlonamente Arturo Jauretche llamaba “fuerzas vivas”: empresarios importantes, algunos dignatarios de la Iglesia Católica. Los participantes, que Carrasco identifica con nombre y apellido, eran empresarios, ruralistas, algunos candidatos en las próximas elecciones, un par de intendentes de la zona. Por los detalles, se remite al prolijo informe del colega blogger.
Con carácter más general, todo el despliegue prueba que la seguidilla virulenta no es un fenómeno casual ni una condensación de “patrullas perdidas”, es una táctica orgánica de (cuanto menos) parte de la dirigencia rural.
- - -
Hugo Biolcati es, levemente, más sutil que su compañero Chemes. El pensamiento que sinceró dialogando con Mariano Grondona demuestra que piensa lo mismo. Chemes usa al desgaire la amenaza de “matar” y “cortar manos”, Biolcati desgrana con ligereza promesas de un golpe de Estado institucional con desemboque en Julio Cobos.
Hay patrones más rústicos y los hay, ejem..., más urbanos en sus modales. Pero coexiste en todos ellos un componente autoritario, excluyente en el discurso y en la praxis. No hay motivos para la sorpresa, sus credenciales democráticas son bien escasas y muy firmes los lazos que las ligaron a las sucesivas dictaduras que asolaron este suelo.
Su ingreso a la palestra democrática, su participación en los debates públicos se vienen realizando con reglas propias. Cortes de rutas, desabastecimientos el año pasado. Privación del derecho de expresión en los pagos en que se sienten locales, hoy día.
Los cuestionamientos de la dirigencia opositora que disputa a codazos su favor han sido tenues hasta hace una semana. Ante la brutal radicalización reciente brotaron algunos reproches. Son vacilantes, culposos, tibios. Jamás se repara en que se trata de acciones orgánicas de las entidades “del campo” y no de jugadas aisladas. Siempre se alude a “la bronca” como atenuante cuando no como eximente de acciones que son premeditadas y no pasionales.
- - -
La violencia de los dueños de la tierra tiene larga alcurnia en la Argentina, tanta que estos episodios suenan menores cuando se rememora actos de barbarie anteriores.
Atraviesan un buen momento político, sus acciones están en alza, varias fuerzas de centroderecha quieren a prohombres como Chemes en sus listas electorales. Aun en ascenso privilegian las agresiones como recurso político. Quizá no sea lo más redituable en términos de imagen pública pero tal vez, como en la fábula del escorpión, no puedan con su naturaleza.
Un fenómeno epocal que deja muchas cuestiones para analizar. Vayan dos, a cuenta. La primera, apena el silencio o las elipsis de los defensores de la paz republicana en la Argentina, incluidos los referentes de la oposición, la Iglesia Católica y el rabino Sergio Bergman, apologista de “nuestros hermanos del campo”.
La segunda pregunta inquietante es cuál es el compromiso democrático de esos dirigentes. Y, llegado el caso, qué harían si las urnas les dieran la espalda. Y hasta dónde serían capaces de llegar si tuvieran más poder del que disponen ahora.

Fuente: Página 12, 31 de mayo de 2009

sábado, 30 de mayo de 2009

Silencio

video

Kirchner-Scioli






gentileza de César Auspitz

Por nuestros niños

Hola a todos
Trabajo diariamente con niños de educación inicial, primaria y secundaria, capacito docentes en el GCBA y aun sigo estudiando.
Opto por cambiar de canal y buscar algún programa diferente a la formula "Tinelli", pero este señor, con su bloque de niños, destruye el trabajo que todos los días hacemos miles de maestros de vocación.
¿Cómo puede ser posible que niños de esa edad sean juzgados? ¿Cómo puede ser posible que sean "evaluados" por personas que no tienen ninguna capacitación pedagógica?
¡Estás loco Tinelli, no te alcanza con lo que tenés que te metés además con los más "débiles"!
El Estado manda a los niños obligatoriamente a la escuela ¿para qué? ¿para que luego no pueda controlar los contenidos a los que son expuestos por la TV abierta y por los peligrosísimos mensajes que un señor públicamente envía a esos niños en etapa formativa?
Somos adultos, todos tenemos ya una opinión formada, los niños están en etapa formativa (es nuestra responsabilidad de adultos criarlos y protegerlos) y son inimputables (ellos no tienen la culpa de estar allí y exponerse a esa deformación).
Un abrazo,
Laura Rodríguez


LA MÁXIMA DEGRADACIÓN
DE LOS NIÑOS
Digamos "NO" a la pantalla
de canal 13
cada vez que emita
"BAILANDO KIDS"
como manera
de expresar nuestro repudio.


Volvió Tinelli y volvió el mal gusto y su negocio comercial, al que no le interesa que, como en este caso, haya niños de por medio. Mirar Showmatch es mirar una síntesis del estado ético y moral de nuestra sociedad que avala, promueve, tolera, da raiting, disfruta y justifica una exposición lamentable y degradante como la que ayer tuvo lugar por canal 13. Me pregunto dónde están los padres de estos niños que escucharon que a sus hijos el "prestigioso jurado" les decía cosas como éstas: "bien como perreaste", "estuviste sensual", "Esa cara de seductor", "Cada vez quiero más de ustedes.",etc. Me pregunto dónde están los padres que aceptaron y firmaron un contrato donde a sus hijas se las viste y maquilla como si fueran vedettes o "LOLITAS" y que permiten que sus hijos sean sometidos a semejante presión y el contacto con adultos (Tinelli, productores, couchs, jurados, etc.) que lo único que les interesa es hacer muchos puntos de raiting y ganar dinero gracias a ellos. Me pregunto si algún funcionario judicial no puede actuar de oficio y detener esto. Me pregunto qué diferencia hay entre esto y aquellos otros Tinellis que explotan a los niños laboralmente, los llevan a las guerras, los prostituyen, etc., etc. ¿O acaso, bajo la fachada de "show televisivo", con brillos y luces es menos grave y todo vale? Me pregunto qué mirada depravada tienen los señores y señoras del jurado que ven "sensualidad" en niños de 8 y 9 años. Me pregunto ¿dónde estamos ubicados como consumidores? ¿Seguiremos tolerando y participando? ¿Seguiremos pasivamente contemplando cómo se promueven los antivalores? ¿Seguiremos mirando para otro lado, sin comprometernos en defensa de nuestras familias?

La página Web de Canal 13 no tiene un espacio de "contacto" como para mandar mensajes de repudio a este programa (por lo menos no la encontré).

La página del COMFER
http://www.comfer. gov.ar/web/ denuncias. php
ofrece la posibilidad de denunciar en línea o telefónicamente.

Si no querés seguir mirando
cómo se desprecia el valor de los niños
para priorizar un negocio rentable
frente a millones de personas,
te pido por favor que hagas algo.
Expresate, hacé denuncias, no mires el programa
(para que caiga la pauta publicitaria
y no tengan otra opción que cambiar el formato).
¡PODEMOS HACER ALGO!

Nos solidarizamos con usted compañero

"Me van a tener que pegar un tiro para que yo deje de trabajar y van a tener que apuntar bien porque herido voy a seguir trabajando igual. Pueden tirar tiros, huevos o naranjas pero para que no llegue van a tener que derribar el avión".

viernes, 29 de mayo de 2009

Irresponsables

Por Francisco dos Reis y Emilio Katz
Fuente: Página 12, 29 de mayo de 2009
Presidente y secretario de la Central de Entidades Empresarias Nacionales (CEEN)


La estatización de las compañías que Techint tiene en Venezuela –y la postura que adoptó el gobierno argentino– ingresó de lleno en la campaña electoral y se cubrió por otros intereses que nublaron la óptica desde donde se analiza.
Hugo Chávez, como presidente del país caribeño, tomó una decisión soberana y no corresponde juzgarla desde una distante realidad argentina. Aquellas voces que se alzaron para presagiar una "ola estatizadora del kircherismo", que supuestamente se despertará como por contagio venezolano, son irresponsables y muy poco felices para la consolidación de nuestro proceso democrático.
Techint, cuando se le expropió Sidor (que recibió un acuerdo de pago por 1970 millones de dólares), movió la primera parte del dinero cobrado a un banco alemán, incumpliendo inicialmente la promesa de reinvertirlo en la Argentina; sin embargo, los nuevos defensores del capital nacional parece que ese dato no lo recibieron.
Aquellas voces que se levantaron en defensa del capital nacional, lamentablemente, no suelen ponerse de pie para defender por igual los intereses del pequeño y mediano empresariado que representa más del 90 por ciento de las unidades productivas del país. Es doloroso, pero ninguno de todos estos defensores de Techint exige el funcionamiento de la Comisión Pyme en el Congreso de la Nación, la diferenciación tributaria o el impulso de un modelo industrial, por nombrar algunos puntos, ni siquiera hoy que estamos en campaña electoral. La alianza estratégica con las del sector pyme sigue siendo una deuda pendiente tanto en el oficialismo como en la oposición.
Al parecer, estas voces tampoco conocen que las concentradas industrias de bienes primarios fijan los precios a su antojo y manejan el mercado de acuerdo con su conveniencia. Mucho han hablado de inflación, pero este tema siempre se les escapa, como si fuera irrelevante. Un informe privado constató que la preocupación principal en el grueso de las pymes es el constante y arbitrario aumento de los precios de los insumos.
Se suma a este proceso la desigualdad en términos de pago que padecemos las pymes. Cuando somos proveedores cobramos conforme a sus reglas y tiempos, cuando somos clientes nos exigen el pago en mano, al momento de bajar la mercadería y con los precios que ellos imponen. No podemos olvidar que durante 2008 los costos de los insumos de la industria metalúrgica y metalmecánica sufrieron un incremento promedio del 35 por ciento respecto de 2007, con picos superiores al 40 por ciento.
Pongamos las cosas en su justo enfoque: las elecciones legislativas del 28 de junio parecen haber nublado por completo la visión respecto de la estatización emprendida por el soberano gobierno venezolano y la postura que adoptó el Estado argentino.
Pareciera ser que si la realidad se analiza en su justa medida, los malos no son tan malos y, sobre todo, los buenos no son tan buenos. Las pymes podemos dar testimonio de ello.

martes, 26 de mayo de 2009

Lo peor de nosotros mismos


Ricardo Forster
Doctor en filosofía. Profesor de la UBA

Se diluye lo importante a ser debatido 26-05-2009

Todo se mezcla cuando los tiempos de la política se aceleran; sobre todo cuando casi a la vuelta de la esquina se puede visualizar la ansiada meta electoral que, en esta ocasión, constituye mucho más que una elección de medio término para convertirse, como todos los principales actores lo saben aunque algunos por cálculo y oportunismo no lo digan, de un verdadero plebiscito en el que se pondrá en juego gran parte de lo realizado desde el 2003. Se mezcla la economía con la crisis internacional; las candidaturas llamadas “testimoniales” con el fallo de un juez y las chicanas mutuas de oposición y oficialismo; un asalto o una violación con el futuro del país; un bache con la totalidad de una gestión; una entrevista intimista con los modos de vestirse de la Presidenta y con la lógica de la emboscadura que se guarda en la recurrente acusación de que todas las medidas tomadas por el Gobierno son para “hacer caja”. Mezclas y más mezclas que, casi siempre, apuntan a licuar lo importante de ser debatido, ese núcleo imprescindible que vincula a la política con los destinos de la sociedad. Sería un enorme retroceso que el vodevil y el grotesco volviesen a desplazar a la política trasladándola, como en la década del ’90, al set televisivo, convirtiendo a los políticos en figuras esperpénticas que lejos de expresar ideas, convicciones, proyectos de país y de sociedad sólo atinaran a actuar malamente de sí mismos, haciendo de un programa cómico el verdadero eje de la discusión. Una discusión vacía, analfabeta, efectista y dirigida, qué duda cabe, por los intereses nunca explicitados de aquellos que diseñan y le dan sus guiones a cada uno de los actores-políticos. ¿Resulta acaso sorprendente que sea en Canal 13, propiedad del Grupo Clarín, que Tinelli vuelva por los fueros de aquello que se cansó de hacer hasta la impiadosa caída del gobierno de la Alianza?, ¿es verosímil pensar que se trató de una mera casualidad la correspondencia entre Gran cuñado y las elecciones del 28 de junio? Se trata, nuevamente, del cruce del negocio e intereses corporativo-políticos que, en esta ocasión, son movilizados por la troupe de Marcelo Tinelli, con el beneplácito de aquellos que descargan todas sus baterías contra una nueva ley de medios audiovisuales. Vulnerar a la política transformando a los políticos en marionetas insulsas o en espectros de sí mismos constituye uno de los gestos decisivos de la cruzada despolitizadora desplegada por la ideología neoliberal, aquella misma que se creyó eterna y que hoy, acá, entre nosotros, no deja de derrumbarse, disolviendo el mito de su eternidad. Lejos de estar instalados en “el fin de la historia” proclamado por sus ideólogos al caer el muro de Berlín, lo que podemos observar es el escándalo que supone el desvelamiento de un orden económico construido para beneficiar a unos pocos y empobrecer a la inmensa mayoría del planeta. El neoliberalismo, ya lo señalé en otro artículo, no fue pura y exclusivamente una profunda transformación económica unida al desguace del Estado, sino que esos cambios esenciales que modificaron de cuajo nuestras sociedades vinieron acompañados de hondas y perturbadoras mutaciones de los imaginarios culturales. Se trató de la producción intensiva de nuevas formas de subjetividad asociadas ahora a los valores que emergían de la sacralización del mercado, valores que hacían pie en el despliegue de un individualismo arrasador de antiguas prácticas sociales, que hacían girar en el vacío los valores del reconocimiento y de la solidaridad para amplificar la lógica del hedonismo y del consumismo. Y junto a estos cambios de la cotidianidad también se buscó desnutrir a la política, vaciarla de sus contenidos, arrojándolos al tacho de los desperdicios para importar, desde el mundo de las empresas y de los negocios, los nuevos lenguajes que pudieran adaptar la política a los tiempos de la gestión y la reingeniería social. La política fue capturada por la “ética” empresarial y por los lenguajes de la calculabilidad y la estadística, transformándola en mercancía a ser vendida por publicistas y encuestadores. Le tocó a los medios de comunicación, y en especial a los audiovisuales, cumplir un papel relevante, principal, en este proceso de metamorfosis de la política y de los imaginarios subjetivos que vinieron a expresar el giro neoliberal de la historia. Por eso su persistencia y su transformación en “sentido común”.Nada más difícil, y eso lo saben muy bien los historiadores, que horadar el sentido común, que ponerlo a la altura de los cambios que se operan en el cuerpo estructural de la sociedad. Lo que más lentamente se modifica es, precisamente, ese núcleo cultural que instituye valores y que los convierte en columna vertebral de una representación del mundo solidaria, claro, de un determinado orden económico. Estallado el neoliberalismo a partir del crac financiero iniciado en el 2008 lo que todavía persiste es un modo de ver el mundo, de darle forma a las mentalidades y a los valores que permanece anclado a las décadas anteriores, aquellas en las que las “verdades” del mercado se asumieron como las consumadoras de la historia y las habilitadoras de una época desprovista, ahora sí, de conflictos.Por eso no resulta menor este nuevo intento de imponer, desde los lenguajes televisivos, lo que funcionó cuando el país fue sometido, sin anestesia, a un modelo que mezcló destrucción del aparato productivo, desguace del Estado y frivolidad; que supo penetrar hondamente en las conciencias de una gran parte de los argentinos a fuerza de consumismo, viajes al Primer Mundo (que para la mayoría quedaba en Miami y que transformaba el planeta en un inmenso shopping center asociado a Disney World) y “relaciones carnales”, mientras desde las pantallas televisivas se desplegaba una lógica que venía a acompañar este proceso de vaciamiento cultural de una sociedad que, después del horror de la hiperinflación, estaba disponible para cualquier cosa. Nunca está de más recordar aquella frase de Domingo Cavallo en medio de la debacle económica del gobierno de Alfonsín (hoy tan festejado por los mismos que lo destituyeron con un inclemente golpe de mercado): “Cuanto peor, mejor”. Un regusto a naftalina noventista se puede percibir en gran parte de la oposición y en el esfuerzo mediático por seguir manteniendo sus privilegios, de la misma manera que la Mesa de Enlace viene a representar el deseo no dicho de regresar a la Argentina del primer centenario; ese país dominado a discreción por el modelo agroexportador impulsado por la Sociedad Rural y sus aliados. Algo de esa Argentina frívola, autodestructiva, impune en sus acciones que caracterizó al menemismo vuelve a emerger cuando quedamos prisioneros de un show televisivo que insiste en expresar lo peor de nosotros mismos.

La resolución 125 y la mil veces célebre "sin campo no hay país"

Ningún proyecto popular saldrá victorioso si no se revierte esta concepción

Por Federico Bernal 19-05-2009
Tal el emblemático y fenomenalmente difundido razonamiento popular –síntesis perfecta del mito del destino agrario– que durante los meses más calientes del conflicto por la resolución 125 movilizó a la vasta mayoría de la clase media a favor de la Sociedad Rural y la derecha partidaria, repitiendo el triste accionar conjunto de 1930 y 1955. Si el 19 y 20 de diciembre vio como este estrato social se colocaba en la vereda de enfrente del neoliberalismo argentino, el conflicto iniciado en marzo del 2008 mostró su cara antipopular y con ella su carácter dual. En efecto, apenas veinticuatro días de la aplicación de las retenciones móviles, la clase media porteña hizo visible su rechazo al progreso (al suyo propio y al de la Nación en su conjunto). La referente de la Coalición Cívica, Elisa Carrió, explicó la algarada en estos términos: “A partir de anoche [cacerolazo del 25 de marzo] creo que se juntó la raíz de la Argentina, […] que es el campo, el pueblo y la ciudad. […] No hay pueblo en el interior si no hay campo y sobre todo […] no puede haber pueblos en la Argentina sin agricultores, sin ganaderos, sin tamberos” (Programa A Dos Voces, TN – 26/03/2008). Pero si existió un suceso que evidenció el pavor social al verdadero progreso, esto es, el desconocimiento de las leyes que rigieron y rigen el desarrollo socioeconómico de cualquier nación, ese fue sin dudas el voto “no positivo” del vicepresidente de la Nación, su voz, gestos, semblante durante aquella inolvidable alocución en la madrugada del 17 de julio.Efectivamente, la vigencia cultural del mito del destino agrario de la Argentina (“sin campo no hay país”) obró maravillas, atemorizó conciencias y junto con la irresuelta cuestión federal, volcó la balanza a favor de la oligarquía agropecuaria. A propósito y días antes de la votación en el Senado, la Sociedad Rural Argentina adelantaba las claves sociales, culturales y económicas de su futura victoria: “1) Identificación del pueblo argentino con el campo y sus valores: si bien al principio del conflicto se lo intento aislar, la fuerte reacción de toda la ciudadanía, rural y urbana, contra ese ataque mostró cuán arraigada es esa identificación; 2) el reconocimiento de su rol [el del campo] en la recuperación y en la motorización de la economía del país: la desaceleración que vivieron los pueblos del interior a partir de la destrucción deliberada de las condiciones para la inversión y la comercialización muestran hasta qué punto la economía argentina depende del agro, y 3) puesta en marcha de las instituciones democráticas y recuperación del debate público en la Argentina: […] los senadores, que son los legítimos representantes de los pueblos del interior, cuyas economías son las más afectadas por la resolución 125, deben hacer un análisis profundo del tema y realizar una contribución democrática, que honre esa representatividad que los pobladores les confiaron. Lejos de convertirse en los operadores de los gobernadores o los guardianes de las cajas provinciales, son por mandato del pueblo argentino los representantes de las provincias en el Poder Legislativo y su obligación es defender los intereses de los pueblos de esas provincias, que hoy están en jaque por decisión del Poder Ejecutivo” (discurso de lanzamiento de La Rural-2008, 10/07/2008. Fuente: Portal oficial de la SRA).“Sin campo no hay país” o parafraseando al líder del partido PRO, Mauricio Macri: “Sin campo no hay futuro”. Aquí la consecuencia más funesta del mito del destino agrario. Pero, ¿cómo oponerse al “campo” cuando la razón y el inconsciente popular lo juzgan como el gran motor del crecimiento argentino, el único protagonista de la época de oro nacional? ¿Cómo convencer a los senadores provinciales que “sus” provincias y sus habitantes habrán de realizarse sólo si al país en su conjunto le va bien? ¿Cómo persuadirlos de qué el porvenir de las provincias no está disociado del de la Nación, menos aún cuando la Casa Rosada no comulga con un modelo de acumulación basado exclusivamente en las vacas y los granos? En suma, ¿cómo explicarles que el hecho de ser senadores provinciales no los obliga a “defender los intereses de los pueblos de esas provincias”, sino a representarlas ante el Parlamento nacional para defender junto al resto de sus integrantes los intereses de toda la Nación? Lo cierto es que el imaginario colectivo de la vasta mayoría de la clase media cree que nunca estuvimos mejor que durante el modelo agroexportador (1880-1930) y que la aplicación de un modelo industrialista es perjudicial al país y anacrónico en el contexto internacional. A propósito, sírvase el lector de las desequilibradas expresiones de Fernando Iglesias, diputado nacional por la Coalición Cívica. Iglesias percibe a la Argentina como: “Un país nacionalista e industrialista que atrasa cincuenta años con respecto al mundo real. Y el fracaso de ese país no nace de la corrupción y el autoritarismo; la corrupción y el autoritarismo surgen de su inviabilidad y los lleva a asociarse con lo peor de lo peor […] Cincuenta años atrás el mundo era nacional e industrial, era un mundo focalizado en las naciones, como forma de organización política y cultural, y en las industrias, como forma de producción. Hoy el mundo es posnacional y posindustrial (sic). Vivimos en una sociedad global que produce sus riquezas de una manera diferente a la que se implementaba en la época industrial (sic). Esto no quiere decir que vayan a desaparecer las industrias; lo que ha cambiado fundamentalmente es la forma de producir valor” (Instituto Hannah Arendt - Conferencia del 13/08/2008). Tamaña esquizofrenia ideológica, política y social sólo es explicable y reproducible cuando se deja marinar a un marxista (ex PC) en presencia de Elisa Carrió y por un mínimo de dos años. Para este diputado, el kirchnerismo es “una encarnación débil del estalinismo, con su tradicional carga de populismo, nacionalismo e industrialismo”. ¿Qué lo lleva a semejante comparación? El kirchnerismo es una suerte de subestalinismo porque, según este discípulo de Marx, cumple con los siguientes requisitos: “Liderazgo carismático, populismo demagógico, partido único, estatizaciones masivas, nacionalismo paranoico, alianzas oportunistas, industrialización forzada basada en la exacción de las actividades agropecuarias […]” (Crítica - 26/12/2008).Vista la supremacía cultural de este tipo de trasnochados, de las exuberantes y omnipresentes interpretaciones de la realidad por boca de los máximos referentes neoliberales (apadrinados por la Sociedad Rural), que el grueso de los argentinos asuman que para alcanzar el nivel de desarrollo de antaño o para lograr un país con corrupción, autoritarismo e industrialización “cero” (o en el mejor de los casos, la agroindustria como la única rama industrial a desarrollar), no quede más remedio que regresar al modelo agroexportador. Ningún proyecto nacional y popular, y más estratégico aún, ningún nuevo partido político que lo represente, aplique y sostenga saldrán victoriosos en el 2011 si no se revierte esta concepción, la mil veces célebre “sin campo no hay país”.Federico BernalDirector del Centro Latinoamericano de Investigaciones Científicas y Técnicas (CLICET)

Carrió, la reaccionaria, candidatea a Borges

Ya hemos realizado el análisis de las diatribas que pronunció Elisa Carrió a su paso por la provincia de La Pampa; también nos ocupamos de desmontar el mecanismo intrínseco que tiene en su cabeza frente a todo lo que refiere al Socialismo del Siglo XXI y su rechazo a los movimientos sociales y populares, y en este caso en particular hemos sido testigos de cómo destiló veneno ante la estatización ordenada en la República Bolivariana de Venezuela por parte de su presidente Hugo Chávez.
Pero todavía queda algo en el tintero que nos permitirá decodificar la tendencia ideológica de la líder de la Coalición Cívica Libertadora, una de las voceras más conspicuas de la restauración conservadora.
En el conflicto del campo no dudó en reunirse y avalar el lock out propuesto por los cuatro jinetes del Apocalipsis, dando por sentada su simpatía con los presidentes de la Sociedad Rural Argentina, Luciano Miguens primero y Hugo Biocati después, y, quizá su mayor preferencia haya sido Mario Llambías, representante de Confederaciones Rurales Argentinas, que hasta último momento intentó abrocharlo a la lista del Acuerdo Cívico y Social. No está demás señalar que estos personajes tuvieron un rol protagónico en nuestro pasado inmediato, específicamente, con el Proceso de Reorganización Nacional; pero que casualidad, Lilita también tejió buenos vínculos en aquella época tan trágica para muchos argentinos y argentinas, porque fue asesora en el Poder Judicial de Chaco.
Pero en estos días acrecentó sus dotes imaginativas, ya no tergiversando y delirando como lo hace habitualmente en los programas de radio y TV que es invitada, sino que agregó a su currícula la faceta humorística, porque en Santa Rosa se dio el tupé de ironizar sobre las candidaturas testimoniales, alegando que "yo lo pondría a Borges de candidato, porque si las personas no van a asumir, cualquiera puede ser candidato".
No es azaroso ni gratuito que haya elegido a Jorge Luis Borges, porque el gran escritor argentino se corresponde con su prosapia conservadora, además, dadas las afinidades y correspondencias, todos sabemos cuales fueron sus declaraciones y claudicaciones durante la dictadura militar. Por lo tanto era mucho más lógico que entre todos los nombres posibles eligiera a "George"(incluso podría haber sido Marcos Aguinis). Peligroso hubiera sido que nombrara a autores e intelectuales comprometidos en política como Raúl González Tuñón, Roberto Arlt, Rodolfo Walsh, Paco Urondo, Haroldo Conti o Germán Oesterheld, entre muchos y muchas más.
Mario Benedetti, fallecido hace algunos días, en su libro El recurso del supremo patriarca, y específicamente en el artículo "Borges o el fascismo ingenioso" hace una lectura de la ideología del ultraísta, y la realiza a partir del análisis del texto Borges y su pensamiento político de Pedro Orgambide .

"Borges se identifica con tales represores, los llama 'caballeros', y a esta altura, con los varios miles de jóvenes que han caído en las luchas políticas de Argentina, semejante preferencia es algo más que un mero pecado de elitismo. Lo curioso es que Borges rara vez pone el acento en los aspectos económicos de una posición política conservadora; no hay en sus declaraciones una defensa del capitalismo como tal, ni tampoco de aspectos aislados de su economía. En definitivamente lo que él viene implícitamente a defender, es la represión brutal, el avasallamiento del pueblo. No le preocupa la posibilidad de amasar dinero -por otra parte, nunca ha sido un hombre de fortuna- sino evitar que las masas desposeídas, los pobres de la tierra, se levanten contra el orden establecido, y en consecuencia traten de establecer su elemental concepto de la justicia, su 'mal gusto', su derecho a la vida". (Benedetti, 1982: 96-97)

Entonces, para no abrumar a los internautas, vamos a justificar la asociación entre Carrió, Borges y la derecha, apelando a Lacan, que escribió: "La historia no es el pasado. La historia es el pasado historizado en el presente, historizado en el presente porque ha sido vivido en el pasado". Así como Borges acudía al pasado heroico de sus familiares, por lo menos de una parte de ellos -para mencionar una de las dos estirpes retractadas en el artículo de Ricardo Piglia-; Carrió ha vivido en el pasado su funcionalidad para con la dictadura, es parte de la historia que rememora, por eso de su inconsciente brota el lenguaje político reaccionario de Borges y no la enunciación y el nombramiento de aquellos otros -opositores y cabecitas negras- que lucharon por la liberación de la Patria Grande.
Qué mala fortuna, o qué castigo extemporáneo de los dioses, para Borges, al ser citado por la restauradora incorregible Carrió, cuando él aborrecía tanto la arena política.

lunes, 25 de mayo de 2009

Epidemia de boludos

Los que putean a los Kirchner están por todos lados por estos días, al parecer. Uno se los encuentra en la cola del cajero automático, en la del banco para pagar los impuestos, en algún comercio cuando va a comprar algo, ni que decir de los tacheros. Son amplísima mayoría en los comentarios de lectores de las ediciones de los diarios, en Internet y en los micrófonos abiertos de las radios.
Te mandan a cada rato larguísimas cadenas de mail repitiendo las mismas boludeces que andan dando vuelta desde el 2005 más o menos (la guita de Santa Cruz, el sueldo de D’Elia, la estancia de Moyano y todo eso).Te encaran en reuniones familiares o sociales apretándote para que les digas por quien vas a votar, cosa que saben, pero lo hacen al sólo efecto de largarte su manifiesto anti K. A veces ni cuidan las formas, y el interrogatorio empieza con la frase “no me digas que vos defendés a este gobierno”. No sé si a ustedes les pasa, pero no he logrado todavía que ninguno me dijera (hablo de las discusiones cara a cara, eh) por quien van a votar ellos, lo cual me obliga a imaginar la respuesta, que se divide en cuatro opciones: a) en blanco; b) no van a ir a votar; c) un impresentable del variopinto arco opositor integrado por los rejuntes mayoritarios que no se animan a develar en público; y d) por los candidatos kirchneristas, “porque para qué cambiar viste, a ver si vuelve el despelote económico”, opción que no confesarán jamás ni bajo las torturas de Guantánamo.

Dicho esto, uno, que conserva costumbres antiguas, como intentar entender las cosas que pasan y porqué pasan, se pone a pensar cual es la razón o el motivo (que los hay y muchos, quien lo pone en duda), por el cual determinada gente putea a los Kirchner. Y en esa búsqueda -por lo menos es lo que me pasa a mí- hay que arreglárselas solo, porque los tipos no colaboran mucho, dado que por ejemplo si uno pregunta: ¿por qué los puteas tanto?, ¿Qué te hicieron vos, en qué te joden? o ¿por qué se tienen que ir ya?, el ocasional interlocutor vuelve al Evangelio según San Nelson Castro y empieza con la lista otra vez: el Indec, el tren bala, las carteras y todo eso que ya sabemos. A mí por lo menos me pasa que me cuesta creer que en este país, con las cosas que han pasado, y viniendo de cierto tipo de gente que piensa como piensa (y en algunos casos ha votado como ha votado antes), alguien verdaderamente se interese por como se hace el índice de precios al consumidor, los decretos de necesidad y urgencia, el Consejo de la Magistratura o que no le presten los granaderos a Cobos para un acto. Incluso llego a pensar que resulta raro encontrar un puteador anti K que los insulte por las cosas que verdaderamente hacen mal, y por las que se merecerían una buena puteada.
Entonces empiezo a aplicar un método de descarte, digamos, y sobre la base de un razonamiento lógico digo:

No creo que puteen a los Kirchner los tres millones y medio de tipos que consiguieron trabajo a partir del 2003, o sus familiares cercanos. Estoy seguro que no putean a los Kirchner el millón ochocientos mil nuevos jubilados a partir de entonces, a los que les faltaban los años de aportes para poder jubilarse, o las mujeres que sacaron la jubilación de las amas de casa. Tampoco todos los que tienen un padre, madre, tío, tía, abuelo o abuela que se jubilaron en esas condiciones.
Pienso que no andan por ahí puteando a los Kirchner los que tenían trabajo antes del 2003 pero estaban en negro y fueron blanqueados desde entonces, gracias a lo cual tienen obra social, cobertura médica y por accidentes de trabajo. Me parece que no putean a los Kirchner los que, siendo industriales o empresarios, se favorecieron con el dólar alto mantenido por el Estado, porque lo que producen o venden no puede competir con lo importado y se fundieron con el 1 a 1.Sería extraño que puteen a los Kirchner los laburantes en blanco que, una o dos veces al año, obtienen aumentos de salarios porque volvieron las paritarias, y que los cobran aunque no estén afiliados a ningún gremio.
Juraría que no putean a los Kirchner los jubilados que ganan poco, pero tuvieron quince aumentos en 6 años y ahora van a tener dos como mínimo cada año, cuando venían de la mínima a 140 pesos en el 2003, y un recorte del 13 % en el 2001.

No deberían putear a los Kirchner los que producen o venden algo que se exporta, y se vieron favorecidos por el dólar alto y la apertura de nuevos mercados durante todos estos años, para el campo y la industria. Apostaría cualquier cosa que no putean a los Kirchner los que temían que les rematasen sus casas o sus campos por las deudas en dólares contraídas en los 90’, a los que no solo les fueron prorrogando la prórroga de los remates sino les dieron facilidades de pago de esas deudas.

Sería un poco loco que puteen a los Kirchner los que consiguieron acceder a una de las casi cuatrocientas mil viviendas que se construyeron en estos años, o que pudieron refaccionar su propia casa o ampliarla, o comprarse una, porque mejoraron sus sueldos y la situación en general.
Para mí que no putean a los Kirchner los que mandan a sus hijos a alguna de las setecientas escuelas nuevas que se construyeron en todo el país estos seis años, o a las escuelas técnicas que volvieron a funcionar después de haber desaparecido, ni los docentes que por fin pudieron cobrar el Incentivo.

Estimo yo que no putean a los Kirchner los muchos compatriotas que se fueron del país buscando nuevos horizontes, sobre todo a partir del 2001, y que regresaron a vivir y trabajar acá, incluyendo muchos científicos e investigadores.
Clavado que no putean a los Kirchner los que tienen o armaron empresas constructoras, o que trabajan en ellas o venden materiales para la construcción, por el impulso fenomenal que la actividad tuvo todos estos años.
Cantado que tampoco putean a los Kirchner los comercios que vieron significativamente aumentadas sus ventas todos estos años por la mejora en el poder adquisitivo de los salarios, o los que abrieron nuevos negocios para explotar esa situación, aunque sean sucursales de Cardón.

Fija que no putean a los Kirchner los que invirtieron en alguna actividad o negocio vinculado al turismo, actividad de crecimiento explosivo a partir del dólar alto y el apoyo del Estado, o los que pudieron conocer lugares a los que nunca habían ido, dentro de la Argentina, porque era caro viajar afuera y mejoraron sus ingresos.
Obvio que no deben andar a las puteadas contra los Kirchner los sectores de clase media que se vieron beneficiados en sus ingresos con la eliminación de la tablita de Machinea, por lo cual pagan menos deI impuesto a las Ganancias, o dejaron de pagarlo.

Posta que no putean a los Kirchner los que todos estos años renovaron o ampliaron los electrodomésticos de su casa, desde la heladera al televisor de plasma, la computadora de los pibes o el lavarropas. Más vale que tampoco los putean los comercios que los venden y las fábricas que los producen, sus dueños y empleados.

Supongo que no putean a los Kirchner los que se compraron un auto en todos estos años, o los que cambiaron el que tenían por un cero kilómetro o un usado más nuevo, o los que accedieron por primera vez a tener uno. Ni ahí que los deben putear los empresarios que venden esos autos, o los empleados que trabajan en las concesionarias o en las fábricas que los producen, o los repuesteros o dueños de los talleres mecánicos.

Dudo que puteen a los Kirchner todos los que protestaban en los 90’contra el curro de las AFJP, o los que se jubilaron por ese sistema y vieron las migajas que les dejaron en las cuentas después de la propaganda infernal que metieron.

Menos los han de putear a los Kirchner los que se jubilaron por una AFJP, miran su recibo y ven que una buena parte del haber se los paga el Estado.

Va de suyo que no los han de andar puteando a los Kirchner los que se pasaron años pidiendo una Corte Suprema independiente y el fin de la impunidad por las violaciones a los derechos humanos durante la dictadura.
Es de cajón suponer que no deben putear a los Kirchner los que reclamaban una política exterior independiente, no alineada con las grandes potencias y de vínculos estrechos con nuestros hermanos de América Latina. Desde ya que menos aún putearán a los Kirchner los que repudian la concentración y los monopolios en los medios de comunicación, y reclaman una ley que los regule, en reemplazo de la que nos dejaron la dictadura y el menemismo.

Me corto las dos manos que los parientes (hijos, nietos, esposos, esposas, abuelos, tíos, primos, padres, madres) de todos los comprendidos en algunas de las situaciones anteriores, no andan por todos lados repartiendo puteadas contra los Kirchner.

¿Cómo dicen, que muchos de esos no solo putean a los Kirchner, sino que son la gran mayoría de los que los critican por todos lados?¿Qué en cada uno de esos grupos son muchos los puteadores, mientras la gran mayoría se queda en silencio y no defiende al gobierno, cosa que sólo hace una ínfima minoría?

¡Ah, no, entonces la cosa está jodida, esto no es un tema para sociólogos, es una cuestión gravísima de salud pública!. Estamos ante una epidemia de magnitud descomunal, peor que el dengue o la gripe porcina, que no hay mosquito o chancho que la contagie, o vacuna o antibiótico que la contenga: es una epidemia de boludos.

Dr. Alberto Noé

domingo, 24 de mayo de 2009

Solidaridad con el compañero Rossi

A usted también lo bancamos compañero!!!

Informate en lapampaperonista

Luis Solana vaticina como Lilita Carrió

Sin cuadros políticos la política es mediocre
En uno de los tantos foros que se organizaron en la ciudad, los militantes del Movimiento Evita - La Pampa criticamos el bajo nivel de debate político que había entre los dirigentes de la provincia, de todos los partidos; porque solamente se cruzaban denuncias, chicanas y demás. Señalábamos que la consecuencia directa había sido la persecución, asesinato y desaparición de los cuadros políticos durante la dictadura, lo que desmovilizó al campo popular, y también dejó a los militantes emergentes sin las "orgas" de formación y discusión estratégica de la acción política y la consecuente toma del poder.
Más allá del entusiasmo participativo que hubo una vez recuperada la Democracia, durante el gobierno de Alfonsín, se acrecentó la apatía al acelerarse su salida del gobierno, porque, en definitiva, consolidaba su triunfo la oligarquía propiciando el modelo neoliberal que, gracias al legado posmoderno y la exportación del pensamiento del politólogo norteamericano Francis Fukuyama con su fin de la historia y de las ideologías, cerraba las puertas a la misma política. Y ese fue el terreno propicio para que se impusiera la banalización de Tinelli, el individualismo a ultranza y el "sálvese quien pueda"; es donde la clase dirigente negocia con la sociedad del espectáculo para ingresar y pertenecer al status quo; dicho logro suplanta tanto a los militantes sociales como a los cuadros políticos, y se implanta definitivamente en la década del '80 el desguazamiento del Estado con su era privatizadora liderada por Menem (títere del FMI, de EEUU y de las grandes multinacionales) en lo que tiene que ver con Ferrocarriles, Teléfonos, gas y Petróleo.
Esa nueva década infame fue caratulada por Manzano al justificar que "robaba para la corona", frase con la que tituló su libro de investigación el periodista Horacio Verbistky ―atacado actualmente por el establishment al desnudar sus relaciones y negociados, pero no dicen nada respecto de los operadores mediáticos de aquella y de esta época, que son bien conocidos, y entre los más destacados están Mariano Grondona y Bernardo Neustad (q.e.p.d)―; que culminó con el fracaso de la Alianza liderada por Fernando de la Rúa.
Es interesante cotejar la lectura que realiza del período y del gobierno el prof. Carlos Gervasoni (Universidad Católica Argentina / Universidad Torcuato Di Tella / Universidad del CEMA), caracterizando las variables del "fracaso" tanto en lo político como en lo económico, y señala: "Frente a la ausencia de resultados en términos de reactivación y a la tendencia creciente del riesgo-país aún después del 'Blindaje', José Luis Machinea presenta su renuncia al ministerio de economía, y el presidente decide reemplazarlo por el hasta entonces ministro de defensa, Ricardo López Murphy, un prestigioso economista ortodoxo perteneciente a la UCR. Luego de varios días de elaboración, López Murphy lanza un plan cuyo punto central (pero no el único) es una reducción del gasto público por 2.000 millones de pesos o dólares, el cual afecta fundamentalmente a la universidad y transferencias a las provincias para aumentar los salarios docentes. Inmediatamente renuncian tres miembros 'progresistas' del gabinete: los radicales ministros del interior (Federico Storani) y de Educación (Hugo Juri) y el frepasista ministro de desarrollo Social (Marcos Makón). Frente a la presión de los partidos de su coalición y la de los gobernadores de provincia, indirectamente afectados por el ajuste fiscal, De la Rúa expulsa a López Murphy y, luego de un fin de semana de febriles negociaciones, designa en el cargo a Domingo Cavallo. El episodio envió señales ambiguas a los mercados: por un lado indicó claramente que el gobierno de la Alianza no tenía ni la voluntad ni el poder políticos para cerrar la brecha fiscal rápida y decisivamente. Por otra parte la llegada de Cavallo comunicaba un compromiso con la ortodoxia y las políticas pro-mercado". ("Crisis política y crisis financiera en el gobierno de la Alianza en la Argentina (1999-2001)”; Teresa Lozano Long Institute of Latin American Studies - The University of Texas at Austin, February 2002).

Carrió, la delirante
Por eso insistimos, no cabe duda de que la líder de la Coalición Cívica está desquiciada, ya no mide los improperios, al igual que el presidente de la SRA Hugo Biolcatti; escuchar a este gorila hablar de Evita para forzar una comparación con Nacha Guevara con una intencionalidad política, irrita, sabiendo que la compañera se tuvo que exiliar porque sino los socios del productor lechero de la Dictadura militar la desaparecían o la asesinaban. Las opiniones de Lilita Carrió la condenan, y es tan mitómana que ya no le alcanza con injuriar y despotricar sobre lo que imagina que sucede pero no sucede realmente en la Argentina ―todas sus denuncias han quedado siempre en la nada, ha tenido mucha prensa pero ningún resultado― sino que ahora quiere meter la cuchara (liberal) en algunas decisiones soberanas que se toman en países latinoamericanos como Venezuela. Claro, cómo no se va a exaltar si Hugo Chávez está construyendo junto a Evo Morales, Rafael Correa y Fernando Lugo el Socialismo del Siglo XXI, cuando en el patético y contradictorio Acuerdo Cívico y Social, donde se postulan (supuestos) socialistas junto a terratenientes explotadores, van en sentido contrario, quieren entregar al país al imperialismo y administrarlo para unos pocos bajo el designio del FMI.
Y no es que seamos malos nosotros, decimos y recalcamos que ella misma delira, no sólo escribe los guiones de sus pesadillas sino que las dirige y las actúa in situ; fíjense como ficcionaliza la realidad ―además de guiñar un ojo y sacar la lengua para implicarnos en su chanza― y recrea algo que nunca sucedió: "Está muy claro que Chávez acordó eso con el matrimonio Kirchner, cuando estuvo la semana pasada acá. Se reunió con la Presidenta, contó con el aval del ex presidente y luego vino el proceso de confiscación y apropiación en Venezuela […] Esto es muy preocupante para la Argentina, porque el aval de Kirchner a lo que está haciendo Chávez en Venezuela es el modelo de Kirchner, de ganar las elecciones del 28 de junio próximo". A los creativos seguramente que les da envidia tamaña capacidad imaginativa, al campo político le debe dar vergüenza ajena y náuseas ante tanta estupidez y desidia. Esa es la "señora" que atenta contra la Democracia: no olvidemos que fue funcionaria judicial nombrada en el Proceso de Reorganización Nacional.
Vecino, vecina, usted trabaja todos los días para sostener su hogar y con mucho esfuerzo mejora su casa, su auto, y cuando puede se va de vacaciones; pregúntese cómo hace para vivir sin laburar la hija pródiga del radicalismo?

Los medios y la imagen de la farándula
Aquel que se dedica al análisis de los medios podría observar que continúa sobrevolando el mismo fantasma que se pusiera en evidencia durante la década del 90, lo que se llamó "farandulización" de la política… es más, lo consideramos todavía más mediocre, porque en aquella Belle Époque, por lo menos había un intercambio o una interrelación de roles para sacar ventaja. Hoy en día, la nueva farándula de la política toma tópicos de la farándula del espectáculo, y lo traslada y aplica al terreno político: sus más claros ejemplos son las actuaciones mediáticas de Carrió, que no sólo hace uso y abuso de la denuncia sino que le ha sumado la impronta de la culpa y el perdón a través de la sentencia simbólica del crucifijo. Ahora también se acaba de sumar otro actor al reparto y es Mauricio Macri, por lo menos los medios más importantes del país destacaron su performance al inaugurar las sesiones de la Legislatura del gobierno porteño y dejó la sensación que la culpa era de los otros ; para los operadores periodísticos del alicaído neoliberalismo: la victimización le salió muy bien.
Como consecuencia de la puesta en escena del "espectáculo político" en los medios masivos de difusión, se genera la "farandulización" de la política (el grado máximo de la parodia es Gran Cuñado), donde los políticos "profesionales" son desplazados por modelos, deportistas, misses, gente "representativa de la sociedad" que puede llevar adelante el espectáculo político con el fin de entretener. No se niega el derecho ni la motivación, ni la capacidad que personas de todos los ámbitos de la vida pueden tener para participar en el campo político: la política es el campo más abierto y pluralista que puede existir. Sin embargo existen ciertas condiciones, requisitos y reglas no formales (cultura política) que deben ser observados para transitar en la arena política y responder a la meta trascendente de la actividad política.
La farandulización del discurso político, oculta la ausencia de un pensamiento político sólido, por eso sucede lo que sucede… Anthony Giddens, acuñó con mucha razón la expresión "secuestro de la experiencia", creemos que se puede ir más lejos todavía y parafraseando a Giddens hablar de "secuestro de la conciencia". Esta es una mirada posible, la que hace el Movimiento Evita - La Pampa, después, que cada cual que haga su juego…

Y Solana se enredo en su lana
Así como causa tristeza describir la patología destructiva no sólo de Carrió sino de los intolerantes agrofachos que atacan a quienes no piensan como ellos, también ocasiona cierto resquemor leer o escuchar las declaraciones de algunos dirigentes locales. En ese contexto, sin embargo, han quedado grabadas en la memoria colectiva las palabras "es lo que hay", y que fueron dichas por un funcionario.
Hace mucho tiempo Marx nos enseñó que no había una realidad, sino que el mundo estaba conformado por varias realidades; en ese sentido, está muy claro que el cuerpo social santarroseño no se corresponde con el porteño y muchos menos con localidades más distantes del orbe. Pero más allá de ese dato relevante o irrelevante, en algunas cuestiones, por lo menos, el sentido común tendría que darnos cierta ubicuidad, es decir, habría que cuidarse de soltar la lengua para no decir lo que se cruza por la cabeza.
Si de algo se jacta el pampeano en la contemporaneidad es del respeto hacia el "otro" y por la diversidad (cultural, social, política); quizá se deba a la deuda y culpa que sopesa cada viviente de esta provincia porque fue fundada y construida sobre los vestigios de los pueblos originarios. Aún la vigencia de sus nombres en gran parte de nuestra geografía muestran y demuestran un dato insoslayable: el del dominio milenario de sus diferentes linajes; una presencia que se convirtió en ausencia debido al etnocidio que nos legara Julio Argentino Roca.
A veces sorprende la tesitura de una opinión, mucho más si se emprende un análisis del discurso ―considerando al discurso como el motor que relaciona a la gente y que es una importante correa de transmisión para relacionar y comunicar lo que acontece en la comunidad―, por lo tanto el discurso social se halla en permanente construcción con la participación de los distintos actores. Antes se hacía de forma directa en el ágora, en la actualidad circula matizado por los medios y forma, en esa perspectiva, la opinión pública. En definitiva, es un correlato conclusivo que se yuxtapone, interrelaciona, polemiza, porque comprende todo lo que se dice y se escribe en determinado lugar.
Nos vamos a tomar el atrevimiento de corregir los dichos del candidato a senador Luis Solanas. Parece que algunos pretenden seguir tergiversando lo que sucedió en las elecciones pasadas en la ciudad; en un primer momento lo hizo el actual senador nacional Juan Carlos Marino, pues ante el primer micrófono que le acercaron quiso interpolar el malestar nacional con el resultado obtenido en Santa Rosa. Cuando todos saben que fue una contienda atípica, y el mismo intendente Francisco Torroba reconoció que muchos de los votos provinieron de las filas de sus adversarios peronistas. El triunfo nunca se debió al proyecto de gobierno para el municipio, ni se interpelaron las plataformas, porque ese proyecto fue derrotado en las elecciones generales de noviembre de 2007. El 31 de agosto el votante traccionó a favor de una ciudad ordenada y tolerante, con cierta paz, que no garantizaba la nueva postulación de Juan Carlos Tierno. Por lo tanto, arrojarse el derecho de una victoria por los desaciertos de los intendentes anteriores es una falacia; volvemos a repetir que no ganaron por su proyecto municipal, la voluntad popular eligió entre las opciones que se postulaban para que Santa Rosa no se convirtiera en la capital del fascismo. No se engañen y no le mientan a los vecinos.
Ludwig Wittgenstein, filósofo austriaco, en su Tractatus Logico-Philosophicus escribía "lo que se deja expresar, debe ser dicho de forma clara; sobre lo que no se puede hablar, es mejor callar"; apelamos a la cita de autoridad para hacernos una pregunta primordial, ya no política, sino esencial, a lo que hace a la valorización intrínseca del lenguaje y, en consecuencia, por la cultura misma. Y atañe a la frase acuñada por el candidato
Luis Solana: "Ya es una suerte de cábala esta reunión…"; si la dijo en carácter licencioso y acorde al uso popular, está bien sentenciado, pero bosqueja un limitado horizonte de expectativa en la utilización de recursos discursivos tan ricos que tiene la lengua española, para no decir que le falta "diccionario" al señor Solana. Caso contrario, no queda otra que aceptar la chatura del discurso político y el desconocimiento de nuestros posibles representantes en la valoración de las tradiciones culturales, considerando el alto significado que representa la "cábala" para la mística judía. Nos señalan los investigadores que "la base estructural de este estudio consiste en el análisis del Árbol de la Vida. Entre los judíos, es la tradición oral que explica y fija el sentido de la Sagrada Escritura, y por tanto entiéndase por Cábala al conocimiento en cuanto a las cosas celestiales mediante el ejercicio del estudio y cumplimiento de preceptos y reglas superiores". Pues utilizarla a ese nivel de asunto cuasi quinielero para resaltar una fecha en que ganó el Frepam es ofensivo, a no ser que el rejuntado electoralista de radicales y socialistas ―que hace aguas por todos lados: los cheques de la diputada provincial Silvia Petitti; el ninguneo al diputado nacional Daniel Kroneberger mediante la negociación del Coti Nosiglia (porque ni siquiera pudieron resolver sus problemas internos sin la injerencia externa); encima los abandonó el Fregen― entonces sea también una lotería y vaticinen el destino como la futuróloga Lilita Carrió.

sábado, 23 de mayo de 2009

El fascismo en la tele

El poeta Vicente Zito Lema, la escritora Ana María Ramb y el periodista Carlos del Frade debatirán hoy sobre "el fascismo en la TV". La cita es en Leña al fuego, que Herman Schiller conduce, de 18 a 20, por Radio de la Ciudad, AM 1110. Se puede presenciar en Sarmiento 1551, piso 9.

viernes, 22 de mayo de 2009

Película sobre el lock-out


Contra las impugnaciones

(Fuente: Página 12, Viernes 22 de mayo de 2009) La presidenta Cristina Kirchner comparó las impugnaciones de las candidaturas de Néstor Kirchner y Daniel Scioli con la proscripción que sufrió el peronismo durante años. "Es un intento nuevamente de proscripción", sostuvo la Presidenta durante el acto en el que se firmó la compra de aviones a la empresa brasileña Embraer. Recordó un dato que el propio juez electoral Manuel Blanco marcó en su fallo, que elecciones anteriores hubo candidatos que se presentaban para dos cargos al mismo tiempo y "nadie decía nada". "Cuando alguien en una misma boleta para una misma elección se postula para presidente y diputado nacional o para gobernador y diputado nacional, no estamos ante testimoniales, estamos ante verdaderas candidaturas quinieleras, a la cabeza y a los premios", bromeó. En ese sentido, la Presidenta recordó que entonces "nadie dijo nada, la justicia no las impugnó, no le parecieron ni testimoniales ni nada". "Pertenezco a un movimiento político que jamás impugnó la candidatura de nadie ni intentó proscribir a nadie para poder ganar una elección", enfatizó. "Está en nuestro ADN histórico haber surgido como expresión de la voluntad popular", remarcó.

Carrió y Morales en La Pampa: sin pena ni gloria

Tanto Elisa Carrió, líder de la Coalición Cívica Libertadora y ex funcionaria judicial de y durante la dictadura en Chaco, como el senador nacional por Jujuy Gerado Morales, que conduce actualmente el Comité Nacional de la UCR y fue funcionario del peor gobierno que hemos padecido los argentinos desde la recuperación de la democracia: la Alianza que desbarrancó en la crisis y que completó su ineficaz performance con la escapada en helicóptero del presidente Fernando de la Rúa, anduvieron por estos lares, vitupereando a diestra y siniestra.
Hay que rememorar que en casi dos años de desgobierno fundieron al país del todo, primero con la receta de José Luis Machinea (durante su gestión se produce una rebaja salarial a los empleados del sector público que osciló entre el 12% y el 15%; habiendo fracasado su plan, debe renunciar por la crisis económica desatada en los primeros días de marzo del 2001), y es reemplazado fugazmente por Ricardo López Murphy (a poco de asumir como ministro de Economía, con el fin de reducir el gran déficit público, anunció un millonario recorte de gastos de la administración pública, que incluía un recorte del 5% a las universidades públicas; este anuncio provocó multitudinarias protestas, y motivó el pedido de renuncia de López Murphy pocos días después, por parte del Poder Ejecutivo) y luego adviene Domingo Cavallo (las medidas tomadas no se mostraron efectivas y resultaron ser sumamente impopulares, muy especialmente la restricción a la extracción de dinero de cuentas corrientes y cajas de ahorro conocida como corralito, a causa de esto, el ministro debió abandonar su cargo tras un espontáneo cacerolazo en la noche del 19 de diciembre en que se exigía su renuncia, minutos después de que el presidente anunciase por cadena nacional el establecimiento del estado de sitio). Al día siguiente, también renunciaría el presidente radical de la Rúa.
Durante este patético mandato se consiguió el blindaje económico del FMI que representó un aporte de más de 30.000 millones de dólares que fue anunciado, simultáneamente, en Buenos Aires y en Washington (que se esfumó de las arcas de la Nación); también se instrumentó el megacanje (tuvo lugar en medio de una crisis económica argentina que se extendió entre 1999 y 2002; la operación consistió en postergar los vencimientos de diversas deudas que tendrían lugar entre los años 2001 y 2005, para que tuvieran lugar en el período de 2006 a 2031, como compensación por dicha postergación, los intereses de la deuda fueron aumentados: el megacanje no logró los efectos buscados, y la crisis económica se mantuvo; poco tiempo después tuvo lugar un estallido social como consecuencia de la crisis económica. Durante el año 2006 el juez Jorge Ballestero procesó a Fernando de la Rúa, Domingo Cavallo y varios miembros de su equipo por el megacanje; fundamentó su decisión en que éstos habrían cometido un crimen, excediendo el margen de discrecionalidad propio de las medidas políticas), que sólo favoreció al ministro de economía y sus amigos banqueros, se llevaron comisiones extrafalarias.
No debemos olvidar a Patricia Bullrich Luro Pueyrredón, quien se desempeñara como ministra de trabajo, empleo y formación de recursos humanos y de seguridad social de la Nación; desde esa cartera -en plena crisis económica- impulsó y firmó el decreto que estableció la reducción del 13% a los haberes de los trabajadores estatales y de las jubilaciones, cuyos montos superaran los U$S 500 (quinientos dólares estadounidenses).

Todos éstos, sin Machinea ni Cavallo (aunque "Lilita" comparte en lo económico el análisis de Domingo: estanflación), se juntaron de nuevo, y se asociaron bajo la sigla ACyS: Acuerdo Cívico y Social. Todos juntos en una alianza que es y se ha convertido por sus acciones e inacciones en el Crongreso en la máquina de impedir que se opone al Proyecto Nacional y Popular. Esta formación de derecha, la alianza residual, la restauración conservadora, es la mentora de la crítica de la crítica, sin autocrítica... Ocupan espacios y recorren el país sin propuestas, sin proyecto; solamente en sus diatribas, casi espectaculares, que son emitidas por las corporaciones mediáticas -con las que comparten intereses comunes- se percibe una política antipueblo, y les aflora el inclaudicable antiperonismo. Queda claro que siguen defendiendo el neoliberalismo, quieren acudir al FMI, su objetivo, otra vez es esclavizarnos al capital internacional.

Carrió-Morales-Giustiniani se presentan como la reserva moral, como la nueva política, se refocilan con sus dichos en la radio y la tv, apelan a concepciones catastróficas para describir a la Argentina; deliran, cuestionan, interpelan sin ton ni son, apelan cada decisión del Ejecutivo, del Legislativo, y ahora, también, lo Judicial, porque no cuadró lo de las impugnaciones; pero no lo hacen en la sala de debates (constructivos) sólo en los estudios de los medios de comunicación (aliados). Ellos: los institucionales y republicanos. Ellos que no respetan las decisiones de las mayorías. Ellos son una farsa, una comparsa sin carnaval.
Apliquemos el sentido común, y observaremos que por los antecedentes y el correlato de quienes los acompañan demuestran que son más de lo mismo, son parte de la prebenda de los '90, a la que superamos con el esfuerzo de todos después de la crisis del 2001.
El Pueblo es soberano: el 28 de junio sabrá elegir. Una de dos, en este proceso que repercute en toda la Patria Grande se continúa apostando a la profundización del cambio o se arrean, definitivamente, las banderas de la emancipación.

10.000 visitas

jueves, 21 de mayo de 2009

Mario Benedetti

La muerte, a pesar de su melancólico mensaje, es muchas veces reveladora. Digo reveladora, porque siempre nos evoca el límite, el punto final de todas las historias. En ese contexto los recuerdos se amontonan a modo de inventario, y reconstituyen, en la voz de los otros, la imagen de quien ha partido, de los restos que dejó a su paso. Del anecdotario, de la propia obra, se funda la memoria de una vida, una trayectoria que vence y vencerá simbólicamente a la muerte.

El domingo pasado Mario Benedetti cerró sus ojos, hizo las maletas y se mandó a mudar, puede que haya ido a reencontrarse con Luz, su mujer, su compañera de toda la vida. Él, que era un laico, seguro que fraguaba de inmediato una sonrisa irónica ante esta imaginería, quizás no; él, poeta, es posible que tuviera presente las líneas de Pierre-Jean Jouve: "nosotros dos espantados en uno/ aparecemos una vez sobre la negra eternidad".

Mientras que nosotros persistimos en nuestra duración en la más vida, la muerte sigue siendo una incógnita; por eso la de los otros se levanta y nos cubre de sombra y de desamparo. Cuando muere un poeta, tanto para los que comulgan, como los que no, con la poesía, sentimos que somos abandonados por un compañero de ruta.
Escribió Miguel Hernández acusiado por el asesinato de Federico García Lorca: "Muere un poeta y la creación se siente/ herida y moribunda en las entrañas".
Francisco Madariaga, ese criollo del universo que habitó el país natal correntino, hubiera dicho, reponiendo la idea del brasileño João Guimarães Rosa, que Benedetti no ha muerto, Benedetti
está encantado. [SDM]

AyudaMemoria

sábado, 16 de mayo de 2009

Los negros peronistas te bancamos Nacha

Contra el agravio a "la abanderada de los humildes"

"Cuando la oligarquía se queda sin argumentos, empiezan las provocaciones que tienen un solo objetivo: quebrantar la voluntad popular hasta lograr la venganza oligárquica, que siempre se tradujo a lo largo de nuestra historia en autoritarismo y represión para nuestro pueblo. Que sepa muy bien Biolcati que a la fuerza bestial de la antipatria sabremos oponer –como Eva nos enseñó– la fuerza popular organizada".

Luis D'Elía
Líder de la Federación Tierra y Vivienda

Y sepan los gorilas que damos la vida por Evita

"¡Viva el cáncer!, escribió alguna mano enemiga en un muro de Buenos Aires.

La odiaban, la odian los biencomidos: por pobre, por mujer, por insolente.

Ella los desafía hablando y los ofendía viviendo. Nacida para sirvienta, o a lo sumo para actríz de melodramas baratos.
Evita se había salido de su lugar.

La querían, la quieren los malqueridos; por su boca ellos decían y maldecían. Además Evita era el hada rubia que abrazaba al leproso y al haraposo y daba paz al desesperado, el incesante manantial que prodigaba empleos y colchones, zapatos y máquinas de coser, dentaduras postizas, ajuares de novia.

Los míseros recibían estas caridades desde al lado, no desde arriba, aunque Evita luciera joyas despampanantes y en pleno verano ostentara abrigos de visón. No es que le perdonaran el lujo: se lo celebraban. No se sentía el pueblo humillado sino vengado por sus atavíos de reina.

Ante el cuerpo de Evita, rodeado de claveles blancos desfila el pueblo llorando. Día tras día, noche tras noche, la hilera de antorchas: una caravana de dos semanas de largo. Suspiran aliviados los usureros, los mercaderes, los señores de la tierra. Muerta Evita, el presidente Perón es un cuchillo sin filo."

Eduardo Galeano , Memorias del Fuego , México, Siglo XXI, 1990.